Cantinflas

113 años de cantinflear

Amante de la fiesta brava y experto en el toreo cómico, fue uno de los mejores actores pagados de la época y como productor reveló una gran muñeca para los negocios.

Ciudad de México, 12 de agosto (MaremotoM).- “La risa es lo propio del hombre” es la cita con la que comienza la inolvidable película de 1940, Ahí está el detalle. La favorita de actores y directores entre la vasta filmografía de Mario Moreno “Cantinflas”, no lo contaba a él como figura principal, acompañado como estaba por grandes estrellas de la época como Joaquín Pardavé y Sara García, la inolvidable abuelita del cine mexicano. Sin embargo, la presencia del hoy legendario cómico superó todas las expectativas. Usando un lenguaje propio de nuestros tiempos, diríamos que el “peladito” se robó la peli.

Hoy, 12 de agosto, don Mario Moreno cumpliría 113 años y el personaje creado espontáneamente en una noche en que Moreno olvidó su monólogo y comenzó a hablar con incongruencia, perdura en la memoria y en el afecto no sólo de sus compatriotas, sino también en la del público latinoamericano y en el español, para los que es todavía un ídolo de masas.

Este hombre singular que de las carpas de los circos mexicanos donde comenzó su carrera, llegó al cielo de Hollywood ganando un Globo de Oro en 1957 y durmiendo en la Casa Blanca en 1963, invitado por el entonces presidente Lyndon Johnson, tuvo una existencia llena de matices. Querido por el pueblo, no era muy apreciado por sus colegas y tenía unos cuantos enemigos, entre ellos el gran cantante y actor Jorge Negrete.

“Si Cantinflas se compraba el carro último modelo, Negrete, al día siguiente, tenía uno igual o mejor. Negrete envidiaba lo que Cantinflas tenía, materialmente hablando”, llegó a contar el célebre cinefotógrafo Gabriel Figueroa.

Amante de la fiesta brava y experto en el toreo cómico, fue uno de los mejores actores pagados de la época y como productor reveló una gran muñeca para los negocios.

Cantinflas
Mario Moreno Cantinflas, el mito mexicano. Foto: Cortesía

Complejo y contradictorio, abrazaba las ideas políticas más conservadoras y, sin embargo, se sentía al mismo tiempo el representante de los pobres y desprotegidos de su país.

En la vida real quiso ser médico, pero se lo impidió la situación económica de su familia, formada por padre, madre y 15 hijos. En el cine fue bombero, policía, diputado, cura y profesor, entre otras tantos oficios.

Estudiado por antropólogos, sociólogos y lingüistas, Carlos Monsiváis dijo de su célebre personaje: “Hablaba para decir, nada, los demás lo escuchaban para no entender”.

Hizo más de 50 películas y murió en 1993 a causa de un cáncer pulmonar. Tenía 82 años cuando se hizo inmortal.

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