Elizabeth Bishop

A 45 años de la muerte de Elizabeth Bishop, Vaso Roto la homenajea con su Obra Completa

En 2016, Vaso Roto, liderada por su directora Jeannette L. Clariond, se lanzó a la aventura de publicar la obra completa de Elizabeth Bishop, por primera vez al castellano. Antes de eso había algunos poemas sueltos, como, por ejemplo, en nuestro libro La Escuela de Wallace Stevens, pero nadie se había lanzado a publicar la obra completa de prosa y poesía. “Para Vaso Roto fue una aventura muy gratificante y muy compleja, ya que a pesar de que su obra es muy breve, la pluma de Bishop es en extremo contenida, su obra es extremadamente compleja en su aparente y, entre comillas, simplicidad”, advierte Fuentes.

Ciudad de México, 15 de octubre (MaremotoM).- A recuperar la memoria activa de la poeta y narradora Elizabeth Bishop. A eso se dedica la prestigiosa editorial de poesía Vaso Roto, que a través de su editora, María Fuentes, podemos conocer a la escritora.

“Conmemoramos el 6 de octubre el 45º aniversario de una de las voces más influyentes de la poesía del siglo XX y me gustaría poder decir de la poesía universal. Se trata de Elizabeth Bishop, que en definición de Harold Bloom, “fue muy meticulosa y original que su obra no ha logrado ser leída con la profundidad que merece, de ahí su tendencia a subestimarla. Con frecuencia se elogia su ojo, sin embargo, su verdadero logro radica en ver lo que no puede verse y decir lo que no puede decirse”, dice María.

En 2016, Vaso Roto, liderada por su directora Jeannette L. Clariond, se lanzó a la aventura de publicar la obra completa de Elizabeth Bishop, por primera vez al castellano. Antes de eso había algunos poemas sueltos, como, por ejemplo, en nuestro libro La Escuela de Wallace Stevens, pero nadie se había lanzado a publicar la obra completa de prosa y poesía. “Para Vaso Roto fue una aventura muy gratificante y muy compleja, ya que a pesar de que su obra es muy breve, la pluma de Bishop es en extremo contenida, su obra es extremadamente compleja en su aparente y, entre comillas, simplicidad”, advierte Fuentes.

Bishop es una de las poetas fundacionales de la casa de Vaso Roto, que nació con el objetivo de acercarle al lector hispanohablante la mejor poesía, independientemente del lugar o la lengua en la que hubiera sido creada. Hoy hay más de 300 poemarios publicados de 23 idiomas diferentes y todo esto empezó con unos poetas que podríamos decir fundacionales  y Bishop fue uno de ellos.

“Nos gusta decir que Vaso Roto funciona por medio de constelaciones poéticas. Evidentemente, como cualquier casa editorial, recogemos y valoramos manuscritos, pero lo que más nos gusta es cuando un poeta nos lleva a otro poeta y este a otro poeta, ya sea de forma ascendente, a través de las influencias o de forma descendente, de cómo ese poeta influyó en otros. Y no hizo falta mucho tiempo para que Bishop se convirtiese en el centro, en la estrella central de una de las constelaciones poéticas más ricas de Vaso Roto”, aclara la editora.

“Hemos publicado varias biografías de Bishop, la más reciente, escrita por una de sus alumnas, Meghan Marshall, Un milagro para el desayuno, que es quizás la más completa y la que nos muestra cómo a través de la poesía, Bishop fue capaz de trascender el sufrimiento de una vida en extremo difícil. Me gustaría contextualizar un poquito la vida de la poeta para que la conozcamos. Bishop nació en Massachusetts, en Estados Unidos, pero su padre muere cuando tiene apenas seis meses de edad y migra con su familia, bueno, con su madre, al pueblo natal de ella, que está en Canadá, pero a los cinco años su madre tiene una crisis y entra en un psiquiátrico para no volver a salir jamás.

Entonces, Bishop se queda huérfana y vive en casa de sus abuelos maternos durante un tiempo donde afirma ser feliz, pero pronto sus abuelos paternos la recogen y la llevan a Estados Unidos para educarla como se debía educar a una señorita de su categoría social. Entonces, en Boston, Bishop pasa de casa en casa, de familiar en familiar y no consigue enraizar nunca. De hecho, parece ser que sufrió abusos sexuales y no encuentra su hogar.

Al terminar sus estudios, viaja de forma continua, sufre un accidente en coche y con el dinero de su primer libro, se embarca en un carguero y decide dar una vuelta por Sudamérica, pero al llegar a Brasil, sufre un ataque anafiláctico al comer un anacardo, que desde mi punto de vista cambia la historia de la literatura, de la poesía estadounidense, porque en su convalecencia es acogida por Lota de Macedo Soares, que es una extraordinaria arquitecta, se enamoran y en Brasil Bishop vive durante más de 15 años”.

Así cuenta María Fuentes la vida de la poeta, narrando entre otras cosas que su pareja le da una habitación propia y ahí Bishop escribe gran parte de su obra

Después de 15 años, regresa a Estados Unidos, donde será profesora de la Universidad de Harvard y también de la MIT. El triste 6 de octubre, hace 45 años, la encuentra muerta en su piso por una hemorragia cerebral. Legó cuatro poemarios, 16 cuentos, un libro de viajes, algunos ensayos y una riquísima correspondencia.

EL LEGADO POÉTICO DE BISHOP, SEGÚN MARÍA FUENTES

“El legado poético de Elizabeth Bishop es el respeto al tiempo de la creación poética. Ella dijo, “un poema puede permanecer en mi cabeza de 10 minutos a 40 años. Una de las pocas cualidades que creo tener como poeta es la paciencia. No creo que un poeta pueda permitirse tener prisa”. La segunda es la búsqueda de una voz propia. Ella se desmarcó del movimiento imperante en el momento que era la poesía confesional, fue muy crítica con este movimiento para hacer algo completamente distinto y personal: No intento hacer nada concreto en mi poesía, salvo complacerme”. Y por último, el poder trascendente del arte. Basta leer uno de sus poemas cumbres, Un Arte, para entenderlo: Tantas cosas empeñan en perderse que su pérdida no es ningún desastre. Pierda algo cada día. Acepta el sobresalto de las llaves perdidas, de la obra malgastada.

No es difícil dominar el arte de perder. Practica entonces perder más y más rápido, caras y nombres y los sitios que pensabas conocer. Nada de esto acarreará un desastre. 

Perdí el reloj de mi madre y fíjate, la última o penúltima de tres casas que amé ya no está. No es difícil dominar el arte de perder. Perdí dos ciudades adorables y todavía más alguna de mis posesiones, los ríos, un continente.

Los echo de menos pero no fue ningún desastre. Incluso al perderte, la voz burlona, un gesto que adoro, no habré mentido. Es evidente que es muy difícil dominar el arte de perder, aunque parezca toma nota, un desastre”.

­–Empezamos a leer textos que fueron importantes en el siglo XX, como el de Antonin Artaud, como los de Elizabeth Bishop, le preguntamos a María Fuentes

–Sabemos que en la poesía se lee poco, pero los amantes de la poesía somos amantes de verdad. Entonces creo que estamos viviendo un momento excepcional en el tema literario, en el que se están produciendo muchas traducciones precisamente porque también los nuevos sistemas de impresión nos pueden permitir hacer una literatura más de nicho y que las pequeñas editoriales, como puede ser Vaso Roto o Sexto Piso, nos permiten poder adentrarnos en estas aventuras literarias. Y en segundo lugar, estamos teniendo un momento excepcional de recuperación de figuras femeninas, de poetas, mujeres en la literatura, que habían sido obviadas y que ahora mismo es el momento en el que se están rescatando.

Como dijimos, en el 45º aniversario de la muerte de Elizabeth Bishop, Vaso Roto Ediciones rinde homenaje a una de las voces más trascendentales de la poesía del siglo XX. Con un firme compromiso de acercar al público hispanohablante las obras esenciales de la poesía universal, Vaso Roto asumió el reto de publicar por primera vez en español la obra completa de esta gran poeta. Reconocida por su capacidad única para transformar lo cotidiano en una poesía cargada de precisión, ironía y ternura, Elizabeth Bishop es, una referencia indiscutible en la literatura contemporánea. Este homenaje no solo celebra su legado, sino que reafirma la vocación de Vaso Roto de difundir voces fundamentales, haciendo accesible lo mejor de la poesía mundial.

Elizabeth Bishop

Obra completa – 1 Poesía

Este volumen recoge toda la poesía publicada por Bishop, incluyendo material inédito. Los temas recurrentes en su poesía incluyen la geografía, el paisaje y la relación del ser humano con el mundo natural. Esta edición, traducida por Jeannette L. Clariond, es un testimonio de su importancia en la poesía del siglo XX.

Elizabeth Bishop

Obra completa – 2 Prosa

Este volumen de prosa, el primero de los dos que conforman la Obra completa de Elizabeth Bishop (1911-1979), refleja el homenaje de Vaso Roto Ediciones a una de las voces más importantes de la poesía contemporánea estadounidense. Aunque su prosa es menos conocida, este libro muestra que Bishop fue también una narradora excepcional, con relatos que comparten las virtudes de su poesía: claridad, precisión, ironía y una gran atención al detalle. Editado por Lloyd Schwartz, incluye cuentos como «En la aldea», evocaciones de su vida en Brasil, ensayos, reseñas literarias y correspondencia con Anne Stevenson, revelando un retrato completo de una escritora que dejó una huella profunda en la literatura.

Elizabeth Bishop

Una antología de poesía brasileña

Esta antología refleja la pasión de Elizabeth Bishop por Brasil, donde vivió entre 1951 y 1967, y su inmersión en el mundo cultural brasileño gracias a su relación con Lota de Macedo Soares, relatada en Flores raras y banalísimas de Carmen L. Oliveira. En colaboración con poetas norteamericanos como W. S. Merwin, Mark Strand y James Merrill, Bishop reúne en esta antología nombres clave de la poesía brasileña como Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade y Vinícius de Moraes. La obra captura el gran momento creativo de la poesía brasileña en la segunda mitad del siglo XX, ofreciendo una visión rica y cercana de este movimiento literario.

Palabras en el aire

Una recopilación de la correspondencia entre Elizabeth Bishop y Robert Lowell, que muestra su relación literaria y personal. Este libro es uno de los más destacados ejemplos de correspondencia literaria del siglo XX.

Publicaciones sobre Elizabeth Bishop

Elizabeth Bishop
Vaso Roto Ediciones ha apostado por toda la obra de Elizabeth Bishop. Foto: Cortesía

Elizabeth Bishop. Un milagro para el desayuno

En este libro, Megan Marshall, ganadora del Premio Pulitzer, revela los aspectos más desconocidos de la vida de Bishop, una poeta que vivió inmersa en la soledad y el duelo, pero que encontró en la escritura una forma de alivio. Al explorar la vida de su maestra, Marshall también reflexiona sobre su propia trayectoria, descubriendo paralelismos en sus luchas por el reconocimiento, las relaciones fallidas y la búsqueda de sentido a través de la creatividad.

Flores raras y banalísimas

Un relato sobre la relación amorosa entre Elizabeth Bishop y la arquitecta brasileña Lota de Macedo Soares, que vivieron juntas en Brasil entre 1951 y 1967. «Flores raras y banalísimas presta un inestimable servicio: perpetúa de forma inolvidable la memoria de Lota de Macedo Soares y, al mismo tiempo, rellena una laguna crucial en la biografía de Elizabeth Bishop. El libro rinde homenaje a un amor profundo y conmovedor entre dos mujeres: cada una de ellas figura pública notable en su país, apreciando ambas la vida privada, felices (durante un tiempo) en el frágil paraíso de su hogar», New York Times Book Review.

Cuanto más te debo

En esta novela, Michael Sledge captura la esencia de la poesía de Elizabeth Bishop, enfocándose en aquello que más amaba: la naturaleza, la poesía y la vida. Al llegar a Brasil en 1952, Bishop encuentra en esa tierra no solo un refugio, sino una vía de libertad interior. Su relación con Lota de Macedo Soares, llena de vitalidad y sensibilidad, le ofrece una nueva perspectiva sobre la vida y el tiempo, profundamente conectada con la naturaleza y el entorno. Inspirada en los poemas que Bishop escribió durante sus años en Brasil, la novela explora la profunda conexión entre estas dos mujeres y el impacto de esa relación en su arte y vida.

La escuela de Wallace Stevens

Harold Bloom, uno de los más grandes críticos literarios, explora la poesía norteamericana del siglo XX, destacando dos libros esenciales: Las auroras de otoño de Wallace Stevens y El puente de Hart Crane. Desde ahí, traza un linaje poético que abarca a figuras clave como Elizabeth Bishop, James Merrill y A. R. Ammons, junto a otros autores menos conocidos como May Swenson o Amy Clampitt, hasta poetas contemporáneos como John Ashbery y Anne Carson. Bloom sitúa a cada poeta en su contexto histórico y universal, demostrando cómo su obra refleja la mentalidad y evolución de la historia estadounidense.

Últimas miradas, últimas lecturas

Helen Vendler, una de las críticas de poesía más respetada, estudia las últimas obras de cinco grandes poetas estadounidenses, entre ellos Elizabeth Bishop. Sin los consuelos religiosos tradicionales, cada uno encuentra nuevas formas de enfrentar la crisis del final: Elizabeth Bishop en Geografía III, Sylvia Plath en Ariel y Robert Lowell en Día a día exploran la tensión entre un cuerpo en declive y una mente activa. Vendler destaca cómo estos poetas se preguntan si su obra ha alcanzado su máximo potencial, enfrentándose a la última y más profunda interrogante: ¿ha valido la pena su legado artístico?

La reparación de la poesía

Este libro recopila las conferencias que Seamus Heaney dio como catedrático de poesía en la Universidad de Oxford (1989-1994). En ellas, Heaney destaca la capacidad de la poesía para “reparar” el equilibrio espiritual del mundo y contrarrestar fuerzas opresivas. A través de poetas como Christopher Marlowe, Oscar Wilde, W.B. Yeats, Elizabeth Bishop y Philip Larkin, Heaney muestra cómo la poesía tiene el poder de transformar y sanar.

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