La película se presenta como el arranque fuerte de la temporada cinematográfica española, alcanzando además un festival de alto perfil internacional antes de su estreno comercial, se verá a partir del 12 de septiembre sólo en cines.
Ciudad de México, 10 de septiembre (MaremotoM).- Alejandro Amenábar, uno de los directores más influyentes del cine español, retorna triunfalmente con El cautivo, que se estrena esta semana en Europa, aunque no sabemos cuándo se estrenará en Latinoamérica.
La película se presenta como el arranque fuerte de la temporada cinematográfica española, alcanzando además un festival de alto perfil internacional antes de su estreno comercial, se verá a partir del 12 de septiembre sólo en cines.
El cautivo tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) el pasado 7 de septiembre, dentro de la prestigiosa sección Special Presentations. Esta fue la primera vez que Amenábar presenta allí una película desde sus reconocidas participaciones con Mar adentro y Mientras dure la guerra.
Ambientada en 1575, la historia se centra en el joven Miguel de Cervantes, interpretado por Julio Peña, capturado por corsarios berberiscos y llevado como rehén a Argel. La narración explora cómo, frente a la espera del rescate, el escritor encuentra en la narración de historias un refugio vital, que también sirve para conectar con Hasán, el Bajá de Argel, interpretado por el italiano Alessandro Borghi.
Amenábar ha defendido el carácter narrativo y poético del filme: “Es una película sobre el arte de contar historias”, sostiene, ampliando el concepto de supervivencia y creación ante la adversidad.

Parte del núcleo dramático y simbólico del filme reside en la relación entre Cervantes y su captor. Amenábar ha explicado que “si hubiera aparcado el tema del homoerotismo,habría sido mojigato y habría renunciado a mí mismo”, reivindicando la libertad narrativa y la complejidad emocional de la época.
La película propone así una mirada audaz a uno de los momentos menos explorados de la vida del autor de Don Quijote.
El cautivo no solo genera expectativa por su perspectiva histórica, sino también por su factura cinematográfica: locaciones como el Castillo de Marchenilla en Sevilla ya han sido destacadas por su valor escenográfico.
Además, el filme inaugura una temporada cinematográfica de alto perfil, junto con otras producciones relevantes como Romería, de Carla Simón.
El cautivo, Amenábar reivindica la narrativa como acto de libertad e imaginación, explorando facetas desconocidas de una figura clave de la literatura española. Una obra que promete dar que hablar, tanto por su calidad artística como por su intensidad dramática.











