En una conferencia de prensa animada por la presentadora Mónica Noguera, amiga personal de Enrique Bunbury, el cantautor español habló de su reciente disco, Cuentas pendientes y anunció el Huracán Ambulante Tour 2025.
Ciudad de México, 5 de mayo (MaremotoM).- Han sido dos años de espera, en el medio una afección de garganta que le hizo decir al cantautor Enrique Bunbury que ya no iba a cantar más o que se iba a retirar de los escenarios.
Fue en 2022 cuando el artista padecía laringitis aguda y no daban con el diagnóstico. Ahora se sabe la causa y se trata de una sustancia líquida sintética llamada glicol que se encarga de absorber agua para liberar humo en los shows. Con más de 35 años a sus espaldas y cientos de conciertos realizados, se trata de una enfermedad profesional que el cantante desconocía hasta ahora. “Tenía una tos compulsiva que no me dejaba dormir. Me destrozaba la garganta y tenía una sensación en los pulmones como de arena, de haber respirado polvo”, confiesa.
Finalmente, Enrique reapareció un año después con ese “dolor de sentir alejamiento del público” por no poder actuar en vivo, ya que valora mucho el vínculo que se establece entre las personas y el artista sobre el escenario.

Ahora presenta Cuentas pendientes, después de Greta Garbo, el disco que diera a conocer hace dos años.
“Dos años tampoco es tanto, aunque se me ha hecho demasiado largo, hubiera preferido que pasara menos tiempo, pero he grabado muchos discos y no sé, hay veces que te dicen que es conveniente que saques tantos discos, pero es a lo que me dedico”, dijo Enrique Bunbury en la conferencia de prensa.
El disco sirve también para anunciar el Huracán Tour 2025, con 15 conciertos en 9 países.
“Va ser algo que va a conjugar dos cosas, por un lado la reunión de la banda del Huracán Ambulante, la reunión puntual para este tour y la presentación de Cuentas pendientes”, dijo.
“Te puedes a todo acostumbrar es una canción que habla del talento desperdiciado, es una canción que habla de artistas, personas que hemos conocido que dejaron pasar su vida esperando una oportunidad o esperando a que les llegara la inspiración o esperando a que les descubran, esquivando el esfuerzo, esquivando el trabajo que supone en realidad la creación y las labores artísticas”, expresó al referirse a una de sus nuevas canciones.
Es interesante, porque una de las cosas que más se destacan en la larga carrera de Bunbury es su gran afición al trabajo. Recorrió todo México en sus ganas de ser conocido y hoy sin dudas es uno de los artistas más queridos por los espectadores locales.
“Musicalmente, yo lo defino como una cumbia morricone, porque tiene obviamente un ritmo de cumbia, pero tiene este sabor de las guitarras, de las películas en las que colaboró Ennio Morricone, de spaghetti western. Es una canción que me gusta mucho y que parece que está gustando”, opinó.
Con “las chingadas de llorar”, Bunbury trató de hacer un bolero, un himno de fortaleza, un amor instrumental. “En casi todos mis discos hay alguna canción de amor y creo que lo que tiene esta canción de particular es el darle un valor al compromiso, a ese amor que está por encima de cualquier circunstancia”.
“Los discos anteriores eran más contemporáneos, había electrónica, había otra forma de entender la música, mirando hacia el presente, incluso intentando avanzar al futuro. Cuentas pendientes es un disco en el que de alguna forma miro hacia atrás, miro hacia las raíces de la música”.
“Greta Garbo miraba hacia el rock y el soul de los 70, pero ahora miro hacia las músicas de raíz, la música popular, hispana y latinoamericana. Buscando esa tradición del folclore que también me interesa, igual que me interesa el presente, me interesa la grandeza de la música en nuestro idioma, que se ha creado y que han creado los grandes autores”.
“A la pregunta de por qué crear, contesto porque sí. Cuando llevas muchos años grabando discos y has grabado muchos, tienes como dos caminos que son más o menos los lógicos: Uno es decir mi carrera ya está hecha, tengo una serie de hits o canciones semi-populares que me avalan y que me subo al escenario y que sé que la gente va a apreciar y va a disfrutar. Y la otra es pensar que no hay una meta a la que tienes que llegar un momento que digas, ok, hasta aquí ha sido mi momento creativo, a partir de aquí llega el momento interpretativo. Quiero seguir creando y de alguna forma me rebelo contra frases hechas dentro de la industria musical. Una de ellas es que un artista tiene que estar constantemente encima del escenario para poder vivir de la música. Yo estoy cada vez haciendo menos conciertos”, afirmó.











