La escena teatral mexicana se atreve a tocar uno de los temas más silenciados y dolorosos de nuestra sociedad: el suicidio. La obra Cómo suicidarse y no morir en el intento, escrita por Edgar Muñíz y Sharon Kleinberg, llega al Teatro Varsovia con la intención de abrir un espacio de reflexión desde un género inesperado: la comedia.
Con información de Georgina Hidalgo
Ciudad de México, 29 de septiembre (MaremotoM).- La premisa es absurda y al mismo tiempo brutal: un hombre y una mujer se encuentran en un puente dispuestos a terminar con sus vidas. En lugar de consumar el acto, comienzan una competencia absurda por ver quién tiene más razones para despedirse del mundo. El humor atraviesa la pieza, pero no como evasión, sino como forma de exponer el dolor y el tabú.
“Son temas que me inquietan, que me atañen a mí y a la gente que me rodea. Escribirlos es una manera de aprender y de abrir conversación sobre aquello que evitamos mirar de frente”, explicó Edgar Muñíz, también director del montaje.
México enfrenta una crisis de salud pública: el suicidio es la segunda causa de muerte entre jóvenes. La actriz Lucía Gómez-Robledo, quien interpreta a la protagonista, subraya la importancia de hablarlo:
“Es un tema tabú, moralmente señalado como incorrecto. Pocas veces se aborda como enfermedad. Hacerlo desde la comedia permite al público acercarse sin resistencia, reírse y al mismo tiempo ponerse en los zapatos de quienes llegan a una situación límite”.
Para Gómez-Robledo, la obra funciona como espejo: “Casi todos hemos estado tocados por el suicidio, directa o indirectamente. Esta obra invita a reconocernos en esa vulnerabilidad, pero también en la posibilidad de hablarlo y pedir ayuda”.

20:00 hrs
Teatro Varsovia. Foto: Cortesía
La productora Sharon Kleinberg defendió la elección del elenco —Lucía Gómez-Robledo e Ilan Tiktin— por su capacidad de transitar entre el humor y la fragilidad. “No me gusta diferenciar entre actores de comedia y de drama. Un actor completo debe habitar cualquier género. En esta obra era fundamental encontrar esa dualidad: que los personajes fueran simpáticos, entrañables, aunque estuvieran al borde del precipicio”.
El propio Tiktin, recién egresado de CasAzul, destacó la experiencia como un reto actoral y humano: “Interpretar a alguien que está activamente buscando el salto es duro, pero necesario. El teatro es empatía, y esta obra me cambió en lo personal”.
Más allá de la denuncia social, el montaje propone al teatro como espacio de catarsis. “Yo sí creo que la risa puede lograr ciertos mensajes de manera más profunda que el drama. El público no solo se identifica, también se libera de prejuicios”, señaló Gómez-Robledo.
La obra tendrá una corta temporada en el Teatro Varsovia, los miércoles a las 20:00 horas, del 8 de octubre al 5 de noviembre de 2025. El boleto costará 450 pesos, con descuentos para estudiantes, maestros e INAPAM.
El equipo creativo incluye a Edgar Muñíz en la dirección, Kleinberg en la producción, Jaime Tiktin en escenografía y Alberto Hernández en iluminación. El diseño de vestuario es de Atzín Hernández y la difusión corre a cargo de Producciones Siete Elefantes.
Lejos de glorificar la tragedia, la obra se suma a los esfuerzos de prevención. “Estamos a favor de la vida, no creemos que el suicidio sea opción ni solución. Lo abordamos desde la comedia para liberar al tema del tabú y abrir conversación”, concluyó Kleinberg.
Así Cómo suicidarse y no morir en el intento es más que un montaje teatral: es un acto de vida, un recordatorio de que hablar de lo doloroso puede salvarnos y que incluso en el abismo la risa puede ser un puente hacia la empatía.











