Pedro Sánchez

ESPAÑA ROMPE CON ISRAEL: EMBARGO DE ARMAS Y UNA OLA DE TENSIÓN DIPLOMÁTICA

Sánchez fue categórico: lo que ocurre en la franja no es defensa legítima, sino “el exterminio de un pueblo indefenso”, con más de 63 mil muertos, 159 mil heridos y 250 mil personas en riesgo de desnutrición, la mitad de ellos niños. España, dijo, quiere estar “del lado correcto de la historia”.

Ciudad de México, 8 de septiembre (MaremotoM).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció un Real Decreto-Ley que impone un embargo total de armas a Israel, acompañado de un paquete de nueve medidas que incluyen el cierre del espacio aéreo y los puertos a material militar, la prohibición de importaciones desde asentamientos ilegales, sanciones diplomáticas y un aumento significativo de la ayuda humanitaria a Gaza.

Benjamin Netanyahu
Benjamin Netanyahu, el “Hitler” de Israel y su verso con el antisemitismo. Foto: Cortesía

Sánchez fue categórico: lo que ocurre en la franja no es defensa legítima, sino “el exterminio de un pueblo indefenso”, con más de 63 mil muertos, 159 mil heridos y 250 mil personas en riesgo de desnutrición, la mitad de ellos niños. España, dijo, quiere estar “del lado correcto de la historia”.

La respuesta de Tel Aviv llegó minutos después. El gobierno de Netanyahu calificó las decisiones de España de “antisemitas” y prohibió la entrada a su territorio de las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego. La vicepresidenta respondió con dureza: “Es un orgullo que un Estado que perpetra un genocidio nos prohíba la entrada”. Ante la escalada, España llamó a consultas a su embajadora en Tel Aviv y tachó las acusaciones israelíes de “calumniosas e inaceptables”.

La plataforma Spanish Revolution celebró las medidas españolas con publicaciones que se hicieron virales: “No más armas”, acompañado de un video y mensajes que describen el hambre en Gaza como un crimen planificado, fruto de la limpieza étnica.

Gaza
Foto: Cortesía

El paso de Sánchez ha tenido eco internacional. Alemania anunció la suspensión de exportaciones militares que pudieran usarse en Gaza, un giro inédito en su política histórica de apoyo a Israel. Eslovenia ya había dado el mismo paso y países como Bélgica e Irlanda presionan para extender las sanciones. Sin embargo, el grueso de la Unión Europea permanece dividido: mientras algunos piden suspender el Acuerdo de Asociación con Israel, otros —como Hungría o República Checa— rechazan sanciones vinculantes y se limitan a condenas verbales.

El gesto español no es solo simbólico: abre una grieta en la cohesión europea y pone presión sobre Estados Unidos, que mantiene su respaldo estratégico a Israel. También debilita el recurso retórico del “antisemitismo” utilizado por Netanyahu, al dejar claro que se trata de medidas contra un Estado acusado de crímenes de guerra, no contra el pueblo judío. La decisión erosiona el blindaje internacional del gobierno israelí y puede tener un efecto dominó si más países se atreven a seguir el ejemplo.

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