Eva Ayllón y Tania Libertad

Eva con Libertad, la Libertad de Eva o del abrazo entre el pueblo peruano y el pueblo mexicano

Tradición y reinvención musical están presentes en: “Travesía. De Perú a México”, la gira de las intérpretes que llega por primera vez a México

Ciudad de México, 28 de mayo (MaremotoM).- Tania Libertad es una de las grandes divas de la escena musical latinoamericana. Con poco más de 50 años y con más de 30 álbumes en su haber, durante mucho tiempo ha sido considerada como una especie de celebridad en gran parte del centro y sur de América.

Por su parte, Eva Ayllón, una artista prolífica durante 30 años, es bien conocida como la “Reina del Landó” en toda la parte sur del continente. Ambas, pasaron gran parte de sus vidas viviendo y trabajando en distintos países y de manera separada, pero desde el año 2017, año en que comenzaron con la gira “Travesía. De Perú a México” y que, hasta ayer, nunca se había presentado en México, sus carreras adquirieron una fama extremadamente atractiva.

Agradeciendo la asistencia de una manera muy entusiasta al público que se dio cita en el Teatro de la Ciudad, Tania Libertad y Eva Ayllón demostraron lo que nos habíamos perdido. Se trata de un par de intérpretes imponentes, de voz extraordinariamente clara, poderosa, apasionada y con la capacidad de mezclar una gran variedad de estilos latinos con una presentación dramática, incluso teatral.

Eva Ayllón y Tania Libertad
Comenzaron cantando “Debut y despedida”, una balada que las intérpretes ejecutaron en clave de vals. Foto: Cortesía Paulina Ortega

Comenzaron cantando “Debut y despedida”, una balada que las intérpretes ejecutaron en clave de vals. Y es que “Travesía. De Perú a México” es un espectáculo interesante, con la ayuda de una banda compuesta por cinco músicos y una corista, las artistas combinan los tiempos de las canciones compuestas por Armando Manzanero, José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel, Gian Marco o Augusto Polo Campos, para ejecutarlas en otros diferentes, por ejemplo en tono de sould o de vals, y —por esta noche— el dúo se convirtió en especialista en ejecutar tangos en clave de lamento, un espectáculo que mezcla muy bien ritmos peruanos con música de Latinoamérica —en su mayoría mexicana y peruana—. El primer tema, de autoría de Chico Novarro, terminó con todo el público en un ejercicio de ovación.

Después de interpretar “Negra presuntuosa” y “La rosa del pantano”, Libertad comenzó a cantar algo que todo el mundo reconoció. Ayllón se unió al ejercicio y el público vibró al ritmo de: “Dicen que no comía / No más se le iba en puro llorar / Dicen que no dormía / No más se le iba en puro tomar” y gradualmente el público se entregó al “Cucurrucucú paloma”. Ninguno de los temas ejecutados da la impresión de ser nuevo o de reciente invención, pero el cambio de ritmos a las canciones le dan un aire de renovadas y en un ejemplo de trabajo a la medida Libertad y Ayllón se pasan la mayor parte del tiempo interactuando, un trabajo que dejó impresionados a los asistentes que pudieron percibir el color brillante de la voz de Tania y el tono de voz grave de Eva.

Las artistas tienen una historia intrigante. Nacidas en Perú, donde aprendieron la música afroperuana de los descendientes de esclavos africanos, pasaron a cantar en otras latitudes antes de llegar a México, donde ampliaron aún más su abanico, trabajando con excelentes músicos. Todo esto se reflejó en su set, pero ambas estaban más felices con las baladas dolorosas y emocionales, por lo que incluso “Amor eterno” —una canción mexicana sobre la pérdida— fue tratada con el máximo efecto dramático. A veces, existió el peligro de que las cantantes pudieran dejarse llevar por la teatralidad, pero el final del clásico de Violeta Parra, Gracias a la vida, igualó la pasión con una bienvenida moderación.

“Travesía. De Perú a México” no es un concierto donde una artista canta una parte y su compañera la otra, sino que todo el tiempo interactúan juntas. Al igual que el cielo gris que la tarde del sábado recibió a los espectadores en el teatro en contraste con “Cielo rojo” —huapango compuesto por el mexicano Juan Záizar y que también formó parte del programa—, el espectáculo es un contraste entre la voz brillante de Tania Libertad y el tono más grave del de Eva Ayllón que se abrazan y dan muestra de lo mejor de la música folclórica latinoamericana.

 

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