Mirren hiló su molestia con una defensa frontal del envejecimiento. Recordó el consejo de su madre —“no le tengas miedo a envejecer”— y se burló de los “tech bros” que imaginan frenar el tiempo a golpe de miles de millones: la vida, dijo, es una ola que lleva miles de millones de años y es “hermoso” formar parte de ella.
Ciudad de México, 23 de agosto (MaremotoM).- La recién octogenaria Helen Mirren volvió a poner el tema del edadismo en el centro de la conversación. En entrevista de promoción de The Thursday Murder Club con THE GUARDIAN, la actriz dijo que la parte “más difícil” de cumplir 80 años es la condescendencia que percibe cuando la ven tomada de la mano con su esposo, el director Taylor Hackford. “Alguien dice: ‘qué tierno’ y dan ganas de decir: ‘váyanse a la mierda’. Creen que son amables, pero no lo son: es insultante”, afirmó.
Mirren hiló su molestia con una defensa frontal del envejecimiento. Recordó el consejo de su madre —“no le tengas miedo a envejecer”— y se burló de los “tech bros” que imaginan frenar el tiempo a golpe de miles de millones: la vida, dijo, es una ola que lleva miles de millones de años y es “hermoso” formar parte de ella.

La actriz también habló de cómo la muerte ha atravesado su biografía —la de su hermano Peter, fallecido en 2002 y la de su hijastro Rio Hackford, en 2022— para subrayar que la mortalidad es parte integral de la vida, “siempre trágica”, y que puede llegar a cualquier edad.
La vida en las residencias, sin sentimentalismos
Ese mismo espíritu recorre The Thursday Murder Club, donde Mirren interpreta a Elizabeth, una exagente de inteligencia que lidera un club de investigación de asesinatos dentro de una residencia para mayores. Le atrajo —contó— la idea de que la vida pueda seguir siendo “bella” viviendo en un hogar de retiro, con personas que conservan sus capacidades y desean volver a usarlas.
La película, dirigida por Chris Columbus y basada en la novela de Richard Osman, presenta a un cuarteto de investigadores veteranos: Elizabeth (Mirren), Ron (Pierce Brosnan), Ibrahim (Ben Kingsley) y Joyce (Celia Imrie). El filme subraya que curiosidad, experiencia profesional y amistad no caducan con la edad: un retiro de campo inglés, un caso verdadero que irrumpe y un grupo que combina pericia, humor y ganas de seguir aprendiendo.
The Thursday Murder Club tuvo premiere en Londres el 21 de agosto, llega a salas del Reino Unido en un estreno limitado desde ayer y estará disponible en Netflix a partir del 28 de agosto.
Más que un exabrupto, el reclamo de Mirren desmonta un gesto cotidiano —“qué tierno”— que infantiliza el afecto entre personas mayores y lo empuja al territorio de lo decorativo. La actriz propone, en cambio, reconocer agencia, deseo y complejidad a los 70, 80 o 90: no romantizar la vejez ni negarla, sino aceptarla sin prejuicios y sin condescendencia. Su nueva película lo dramatiza: en una residencia puede haber pérdidas, sí, pero también comunidad, ingenio y ganas de meterse en problemas —o de resolverlos.











