Javier Raya

In memoriam Javier Raya, de Hostería La Bota

“Yo soy Javier Raya, el “palabrero”, me gusta más esta palabra que escritor. Sé que se debe contener la palabra en muchos formatos, pero también sé que hay una transformación aérea y subversiva.

Ciudad de México, 27 de abril (MaremotoM).- La palabra me ha abierto el camino tanto de pensamientos, como de conocimiento, que puedo compartir con otras personas y en ese camino que es un sueño, he logrado coincidir con Antonio Calera y sus multiproyectos como son  Hostería la Bota, Editorial Mantarraya y La chula foro móvil, lo imagino como islas distintas, pero que respetarían cualquier voz, sobre todo las de la poesía y narrativa.

Hablo también de Poesía por primavera, donde me ha tocado presentarme tres veces individualmente y presentar libros de colegas. Recuerdo que también tuvimos una actividad para fomentar el turismo en 2011.

Ha habido una cantidad de conversaciones personales y profesionales que hemos fraguado, números que han comenzado y terminado relaciones de puntos. La Bota es un lugar muy bello y generoso para integrar y hacer comunidad y siento que esta palabra “Comunidad”, a fuerza de otros, parece que pierde densidad.

Todos estamos haciendo comunidades a partir de nuestra propia siembra, está la comunidad online de refresco azucarado de su preferencia, pero lo común que se comparte a mesa, ya sea para comer o para esto que es algo que se construye.

Vemos comunidades no siempre como ejemplo, pues me ha tocado enterarme de la serie que han sufrido amigos cercanos, derrotero de autoridades, narcotráfico, delincuencia organizada. Todo esto organizado como un bastión de resistencia.

Alguno podría de verdad olvidarse un rato de todo, hacer otro para encontrarse a trabajar temeroso y amistoso, aparte de su año. Como promotor cultural, los jugadores muy encomiables, simplemente están haciendo ascensos frecuentes de puertas, no es una labor menor. Si bien hay muchísima poesía increíble, gente trabajando con el lenguaje, está bien, hay muchas cosas que podemos ahorrar de repente, pero la necesidad de todos también es parte de y más allá, por ejemplo de lo que pasa con un sello y su propia mente. Es decir, la producción de la cultura de un libro, presentaciones, espacios y creo que esto en la parte comunitaria es el irnos y reconocernos en lo común, en este caso la palabra en la celebración, pues la vida sibarita, que es mucho como yo ver a Toño, profundamente comprometido con el placer de la buena vida.

Hay por otro lado, una situación que se sabe que hace falta, no hay muchos buenos editores, pero creo que Toño trata de ir un poco más allá siempre, proponer una poesía muy coordinada, hay que reconocerle mucho, hoy ha crecido mucho. Y mientras haya gente buena como él, uno siempre debe mostrarse.

 Javier Raya
Un altar en La Bota. Foto: Cortesía

Creo que nuestro mantra está obligado a transformarse. Después del fin del mundo, seguimos escribiendo otros mundos, nuevos mundos a los que asistimos como ceniza y a partir de ello conformar nuevos estrategias de resistencia, de supervivencia, en todos los niveles, no solo como un proyecto personal a partir de una voz, no importa si son treinta personas o cinco, pero que puedan estar en una experiencia única con los que hacemos cultura.

 Javier Raya
Somos una especie parasitaria que ha evolucionado muy rápido en muy poco tiempo. Foto: Cortesía

Somos una especie parasitaria que ha evolucionado muy rápido en muy poco tiempo, y siento que estamos en una instancia a prueba muy dura como especie, porque a los que nos toca atravesar este trance tan duro, vivimos entre el ascenso y la caída de muchas cosas. Necesitamos más que nunca campos de ideas, estar preparados para la adversidad y hacer eso con los recursos que nos da esta época tan amplia como lo digital.

Son heroicos el pasado unos años seguir haciendo cultura, sentir en la poesía un motor y una esperanza y de que al pasar 30 años, por dentro caminaremos en la misma realidad. 

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