Aunque Lo último que me dijo no revolucionó el género, la serie consolidó la vigencia de Garner como actriz capaz de sostener el peso narrativo de una historia y atraer a públicos diversos. A sus 53 años, con más de dos décadas de trayectoria, la intérprete demuestra que sigue siendo una presencia sólida en la industria, capaz de equilibrar proyectos comerciales con apuestas más personales.
Ciudad de México, 11 de agosto (MaremotoM).- A los 53 años, Jennifer Garner vuelve a la pantalla con un papel protagónico que le permite desplegar sus dotes dramáticas y su carisma natural. En Lo último que me dijo (The Last Thing He Told Me), producción original de Apple TV+, la actriz encarna a Hannah Hall, una mujer que debe lidiar con la desaparición repentina de su esposo —interpretado por el danés Nikolaj Coster-Waldau—, mientras protege y aprende a convivir con su hijastra adolescente.
La trama, basada en la exitosa novela homónima de Laura Dave, mezcla misterio, drama familiar y toques de thriller psicológico. Garner, además de protagonizar la historia, funge como productora ejecutiva, lo que refuerza su implicación creativa en el proyecto.
En Lo último que me dijo (The Last Thing He Told Me), Jennifer Garner y Nikolaj Coster-Waldau traslucen una relación convincente y cargada de emociones, tanto en pantalla como detrás de cámaras. Su complicidad y afinidad se construyeron desde el primer día, generando una confianza que se siente en cada escena.
En una de las pruebas más emotivas del rodaje, Nikolaj regresó al set, disfrazado con barba y gorra para su último episodio. Sin que Garner lo supiera, se sentó a su lado durante una conversación con el creador Josh Singer. La actriz, sorprendida, contó:
“Me di cuenta y tuve la reacción de Hannah. Inmediatamente, estaba tan impactada. Era él con barba. Lloré, grité y luego seguimos”, dijo Jennifer Garner.
“Fue muy divertido, pero me dio más aprecio por mi coprotagonista. Fue una reacción emocional, hermosa, porque estaba muy metida en el personaje”, expresó Nikolaj Coster‑Waldau.

La primera vez que se encontraron, recurrieron a métodos poco convencionales para construir confianza. Entraron a una sesión con una coach de intimidad donde hicieron ejercicios como olerse mutuamente. Garner recordó entre risas: “Cuando olimos, supe que estábamos bien porque teníamos el mismo sentido del humor… supe que íbamos a lograrlo.”
UN PAPEL HECHO A SU MEDIDA
En la serie, Hannah no sólo enfrenta la ausencia de su esposo, sino que debe descifrar quién era realmente el hombre con el que compartía su vida. Entre pistas crípticas, peligros latentes y la construcción de una relación con su hijastra, el personaje exige un balance entre vulnerabilidad y determinación, un terreno que Garner pisa con soltura.
Jennifer Garner se sintió profundamente conectada con el personaje de Hannah desde el primer momento. Contó que quedó cautivada por la esencia del rol y que, incluso, leyó el libro en voz alta para su hijo antes de dormir:
“Era fan del libro y le dije a Reese Witherspoon que tenía que hacer ese papel”, afirmó.
La actriz vio en Hannah a una protagonista femenina que no es víctima, sino heroína de su propia vida: “El thriller se desarrolla mientras se construye una historia de amor entre madre e hija, además de una mujer que se pregunta: ‘¿Conocía a mi pareja?’. Tuvo el coraje de seguir sus propios instintos”.
Sobre si repetiría un trabajo similar, su entusiasmo fue contundente. Tras el anuncio de una segunda temporada, Garner expresó su emoción por volver: “Estos personajes y esta historia significan mucho para mí.¡no podría haber dicho ‘sí’ más rápido para la segunda temporada!”
“Es un papel que requiere fortaleza y empatía, con una tensión constante que va más allá del misterio central”, señalan críticos especializados.

Estrenada en 2023, Lo último que me dijo tuvo una temporada corta —ideal para un visionado rápido— y una recepción crítica mixta pero mayormente positiva. Los elogios se centraron en la química entre Garner y Angourie Rice (quien interpreta a la hijastra), así como en la capacidad de la serie para mantener el suspenso hasta el final. Entre sus puntos más débiles, algunos críticos señalaron un desarrollo algo previsible en ciertos episodios.
Aun así, el proyecto fue bien recibido por el público y se posicionó durante varias semanas entre los títulos más vistos de Apple TV+.
UNA CARRERA MARCADA POR LA VISIBILIDAD
Jennifer Garner se dio a conocer a principios de la década de 2000 como la intrépida Sydney Bristow en Alias, papel que le valió un Globo de Oro y consolidó su imagen de heroína de acción con corazón. Desde entonces, ha alternado el cine comercial (Elektra, 13 Going on 30, Daredevil) con proyectos más íntimos y dramáticos (Dallas Buyers Club, Love, Simon, The Tribes of Palos Verdes).

En los últimos años, Garner ha combinado papeles televisivos y cinematográficos con su faceta como productora, además de impulsar causas relacionadas con la alimentación infantil y la educación.
Aunque Lo último que me dijo no revolucionó el género, la serie consolidó la vigencia de Garner como actriz capaz de sostener el peso narrativo de una historia y atraer a públicos diversos. A sus 53 años, con más de dos décadas de trayectoria, la intérprete demuestra que sigue siendo una presencia sólida en la industria, capaz de equilibrar proyectos comerciales con apuestas más personales.











