La actriz que ha brillado en películas de Kieslowski, Minghella o Haneke, ahora suma a su filmografía un documental donde danza, teatro y cine confluyen y donde la memoria de Robert Redford, inspirador del proyecto, se entrelaza con un llamado urgente: que el mundo no mire hacia otro lado frente a Gaza.
Ciudad de México, 22 de septiembre (MaremotoM).- La actriz, artista y bailarina francesa Juliette Binoche, conocida en su país como La Binoche y una de las figuras más queridas del cine europeo, sorprendió en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián al presentar su primer documental como directora: In-I in-Motion.
La proyección, inspirada por el aliento de Robert Redford, se convirtió en uno de los momentos más intensos del certamen, no solo por su valor cinematográfico, sino por el mensaje político que la actriz llevó al escenario.
El documental tiene como punto de partida la pieza teatral y de danza In-I, creada en 2007 junto al coreógrafo británico Akram Khan. Binoche recuperó material de archivo filmado por su hermana durante los ensayos, transformándolo en una obra de dos horas y media que explora la intimidad del proceso creativo y la exigencia física y emocional que supuso para ella aprender a bailar profesionalmente.
El origen del proyecto se remonta a un encuentro decisivo: “Después de una función en Nueva York, Robert Redford se acercó a mí y me dijo: ‘Tienes que hacer una película con esta pieza’. Sus palabras fueron el catalizador de todo”, recordó la actriz.
En San Sebastián, Binoche explicó que el documental es, ante todo, un manifiesto sobre el poder del arte. “El mundo necesita creadores. Debemos entrar en nuestro lado creativo, encontrar áreas de lenguaje común y ser humildes”, afirmó, subrayando que los obstáculos son parte indispensable del camino: “Si no tienes dificultades no puedes crecer”.

La película fusiona danza, teatro y cine, ofreciendo al público una mirada única al proceso artístico, al tiempo que refleja la disciplina y la vulnerabilidad de una de las actrices más admiradas de Europa.
La presentación no se limitó al ámbito artístico. Fiel a su compromiso con las causas humanitarias, Juliette Binoche aprovechó la visibilidad del festival para enviar un mensaje contundente: pidió detener el genocidio en Gaza.

Con voz firme, la actriz señaló: “El arte nos recuerda nuestra humanidad. No hay humanidad posible si permanecemos indiferentes frente a las masacres en Palestina. Como artistas tenemos el deber de alzar la voz”.
El gesto arrancó una ovación del público y situó al Festival de San Sebastián como escenario no solo de estrenos cinematográficos, sino también de posicionamientos políticos que dialogan con el presente.
Con In-I in-Motion, Juliette Binoche se estrena como directora, pero también se reafirma como figura cultural que no separa su trayectoria artística de sus convicciones políticas.
La actriz que ha brillado en películas de Kieslowski, Minghella o Haneke, ahora suma a su filmografía un documental donde danza, teatro y cine confluyen y donde la memoria de Robert Redford, inspirador del proyecto, se entrelaza con un llamado urgente: que el mundo no mire hacia otro lado frente a Gaza.











