El festival mexicano dedicado al rock, garaje, psicodelia, música experimental y más subgéneros, volverá este año con un cartel que promete a sus asistentes vivir una experiencia musical
Ciudad de México, 30 de octubre (MaremotoM).- Moisés Hipólito se considera un tipo afortunado. El jefe de marketing del festival Hipnosis, evento musical considerado uno de los eventos emergentes más interesantes dentro de la escena mexicana, toma la llamada para hablar del cartel completo de la sexta edición del espectáculo que se llevará a cabo el próximo 04 de noviembre. Un viaje que promete ser legendario.
“Me gusta pensar que Hipnosis trata de construir una experiencia. Hace seis años empezamos el festival con un corte más dirigido hacia el rock, el garaje y la psicodelia, pero, conforme pasaron las ediciones, encontramos un punto dentro de la programación donde nos dimos cuenta que, aparte de esos subgéneros, convergen otros. Nosotros somos muy fans del rock en general y creo que la cantidad de subgéneros que se desglosan y se desprenden de la música de guitarra es mucha”, dice Moisés.
Pero rebobinemos un segundo. Hipnosis se formó en 2017. El primer acercamiento al festival fue gracias a la labor de Fernando Fonseca y Cynthia Flores, quienes, en 2016, para la Semana Indie Rocks, trajeron por primera vez a Osees al Foro Indie Rocks!
“Tal vez ese fue el show más exitoso de la plataforma y empezamos a ver qué estaba sucediendo en otros festivales en EEUU”, añade Hipólito.
Es cierto. En Estados Unidos existen dos festivales que los organizadores de Hipnosis consideran sus hermanos mayores, por un lado está Desert Daze, que se celebra en California; mientras que en Texas existe Levitation. Ambos festivales tienen el mismo corte.
En la época en la que a México llegaban The Killers, LCD Soundsystem, Muse, The Libertines, PJ Harvey, The strokes o Foo Fighters, en 2017 los organizadores de Hipnosis ofrecieron al público mexicano a Black Rebel Motorcycle Club, The Black Angels, The Coathangers. Y al año siguiente continuaron la aventura, en su cartel del 2018 figuró King Gizzard and the Lizard Wizard, Unknown Mortal Orchestra y DIIV. “Iniciamos con una idea de un festival de corte de rock, pero conforme pasaron los años nos dimos cuenta de que al final del día en la música convergen con muchos otros subgéneros e incluirlos en el cartel hacen una programación balanceada y un festival más completo”, señala Moisés. Y entonces ocurrió; el cartel de 2019 rompió las fronteras musicales e incluyó más géneros dentro de su programación. “Al final de cuentas sí hay una línea y poco a poco buscamos hacer una programación que haga sentido y que la gente responda asistiendo al festival”.
“Nuestra forma de trabajar es un poco diferente a la de otros encuentros. Lo que tratamos de hacer es crear una experiencia, un viaje sonoro para las personas que nos visitan. Nuestra propuesta busca que a lo largo del día sea se escuche un viaje muy disfrutable y que coincidan los sonidos de cada una de las bandas que se presentan”, menciona Moisés.
“Si pensamos en el perfil de las personas que asisten a Hipnosis, nuestro target mayoritariamente se encuentra entre jóvenes de 25 a 35 años, pero con la edición del año pasado tuvimos la oportunidad de traer artistas que no estaban necesariamente en este rango. Con Primus y The Mars Volta el perfil de escuchas cambió un poco y eso es algo que nos gusta, llevamos un tiempo observando qué hay allá afuera que haga sentido con lo que nosotros queremos presentar y tratamos de traerlo siempre y cuando se ajuste con la programación del festival”, cuenta Hipólito.
¿Y eso provocó que algo cambiara? “Bueno, creo que Hipnosis se volvió más disfrutable, pero sobre todo un festival al que puedes llegar y descubrir algo nuevo. Ahora el perfil de los asistentes es el de personas que están abiertas a escuchar el hilo conductor que construimos con distintas propuestas musicales, gente que está buscando sonidos, no excéntricos, pero que de cierta manera no escuchas en el día a día. Piensa por ejemplo en Altın Gün, una banda neerlandesa de acid folk turco, justo es una banda que actualmente tiene relevancia, pero no porque forzosamente esté haciendo música que vaya muy ad hoc con lo que está sonando hoy en día en el espectro comercial”, admite.
El cartel de este año puede considerarse una continuación del interés demostrado el año pasado y una ampliación hacia un territorio experimental ligeramente nostálgico y hacia un sonido pop retro onírico. Pensemos en Toro y Moi, el último de los artistas confirmado para la edición de este año, que suena como un puente entre el pasado y el futuro.

“Toro y Moi que no forzosamente es un artista que es ciento por ciento enfocado al rock, pero si escuchas la canción que abre su álbum más reciente puedes ver esas influencias, utiliza muchos efectos de distorsión, voz, es ese juego entre muchos géneros, pero hay muchas influencias de rock psicodélico” señala emocionado Moisés y luego continua: “o The Flaming Lips que continuará en México la celebración de los 20 años de su icónico álbum Yoshimi Battles the Pink Robots. Aunque ya presentó un avance en Querétaro, el 4 de noviembre tocará el álbum completo”, aclara.
“Al mismo tiempo, si le das un vistazo al cartel completo y si escuchas a Boy Harsher, por citar otro ejemplo, piensas en una banda más enfocada hacia la música electrónica, pero la música electrónica también se emparenta con el post punk y con el gore, el dark y un poco con el Synth pop que de alguna manera les gusta a las personas que escuchan rock”.
A Moisés Hipólito no le sorprende que Hipnosis crezca como festival y que se nutra de fans de distintas generaciones. “No te voy a mentir, los primeros años de posicionarnos como una marca fueron los más difíciles y esos fueron los años en los que el objetivo no era recuperar la inversión lo más pronto posible, sino aprender cómo hacer una experiencia agradable y crear una programación placentera para el escucha y justo en estos últimos tres años se ha visto el desarrollo del festival que habla un poco de que poco a poco crecimos, tanto de manera financiera como en los actos que traemos”.
¿Salen en números verdes? “Lo padre de la plataforma es que presentamos shows cada año. Entonces esto nos da la posibilidad de que el negocio esté activo, no los 365 del año, pero si dentro de los eventos en los que estamos tenemos relativo éxito promoviendo los grupos del mismo corte que los del festival, entonces toda esta inversión y todo lo que sale bien en el año nos ayuda para tener los recursos para seguir planeando el festival año tras año”, cuenta.

Por eso se considera una persona afortunada. Cuando comenzaron con Hipnosis vivían el momento y la música era todo para ellos. Y podía serlo. Hoy cuenta que trabajan alrededor de doce personas todo el año, pero que dedican por lo menos seis meses para conseguir el lugar, cuadrar los días del anuncio y todos los detalles que giran alrededor de Hipnosis hasta llegar al line up completo. “Las diferencias entre otros festivales y nosotros es que tratamos de cubrir varias palomitas al momento de elegir a los artistas, buscamos la relevancia musical, la trayectoria de las bandas, la cantidad de personas dispuestas a escucharlas y que haga sentido dentro de la programación de la plataforma que construimos”, dice.
“Ahora creo que somos rentables porque hemos buscado cómo darle la vuelta para que no sea un evento al año y ya está. Hacemos merch, planeamos otros eventos en el foro, si tenemos posibilidad de no solo hacer el evento con los artistas en CDMX proponemos una gira con ellos en la República. Eso es lo que ha permite crecer a la plataforma: el seguir promoviendo shows y, aparte, tener un festival”, cuenta Moisés, alegre y confiado al otro lado del teléfono, antes de despedirse no se olvida de recordarnos que nos esperan el 4 de noviembre en el Parque Cuitláhuac para vivir el sueño.











