Canciones que escenifican el paisaje visual y sonoro de Latinoamérica, invitándonos a hacer un viaje temporal entre un pasado y un presente que se unen por la fuerza de cada pieza musical. De un beat que nunca pasa inadvertido, que va latiendo y marcando el pulso junto a la tambora, el cajón, las percusiones, el balafón, las guitarras, los requintos, los vientos y las cuerdas.
Ciudad de México, 2 de mayo (MaremotoM).- El disco La película, es worldbeat y muy alternativo, en el que Sol Pereyra transita por las raíces de nuestro continente en medio de un viaje profundo que entremezcla lo electrónico y lo análogo imprimiendo un profundo sello de mestizaje actual. En cada canción hay una búsqueda muy íntima; una historia que se cuenta con palabras, sonidos, e imágenes.
La propia historia, la de estos tiempos; la de una voz en la que no solo resuenan sus invitados sino cada oyente que quiere apropiarse de cada una de estas composiciones.

La película, al decir de Sol, nació de un viaje de sur a norte que nos llevó a trabajar con el productor mexicano Raúl Sotomayor (Ximena Sariñana, Eduardo Cabra) y a grabar en el estudio La Bestia, donde – como si ciertos amigos llegaran a un asado – se fueron sumando todos los invitados para lograr que las canciones tuvieran su propia singularidad. Entre ellos destacamos a Kevin Johansen (Argentina), La Dame Blanche (Cuba/Francia), Los Mirlos (Perú), Flavia Coelho (Brasil/Francia), Adi Cámara (Nueva Guinea), Vinicio Muñoz (Ecuador), Eugenio Dinza Ges (Cuba), Orestes Gómez (Venezuela), Manuel Gamboa (Colombia), Karim Beldjoudi Kohn (Argelia/Argentina), Juan Manuel Míguez (Argentina) y Pablo Hopenhayn (Argentina).
La mezcla de La película estuvo a cargo del ingeniero de audio Eduardo Aguilera y el maestro fue realizada por Uriel Duran (“Te Juro”), Diego Calviño (“Mala Mía”, “Vos y yo”) y Oscar Zambrano (“ Oveja Negra”, “Deja”, “Muy muy malos”, “Historial”, “Y que suene”, “Locurón”).
Todo el proceso de grabación se acompañó con la filmación de un documental y de cortometrajes (videoclips) que funcionan como homenaje al mundo cinematográfico. En cada uno de ellos va cambiando la estética, pero el amor a los clásicos de la pantalla grande y nuestro personaje Tina (nombrado así en honor a la fotógrafa italiana Tina Modotti) funcionan como el hilo conductor del relato.
“Te Juro” es un guiño al trabajo de Pedro Almodóvar y fue filmado entre Coyoacán, CDMX y Argentina; en él se presenta a Tina intentando irse de su casa –con más de una dificultad para conseguirlo– mientras desde la TV, Kevin Johansen y Los Mirlos musicalizan su huida.
“Vos y Yo” fue filmado en croma en CDMX y es un homenaje al cine de los años 50 donde ahora vemos a Tina emprendiendo un viaje con su perro Pochito.
“Mala mía” – tercer videoclip y último hasta el momento – es un guiño al realismo mágico de García Márquez donde se nos muestra a Tina en una hermosa pulpería del pueblo Los Reartes (Córdoba, Argentina). Mientras tanto, La Dame Blanche hace su mística aparición; cantando desde el interior de una bola de cristal. Cada tema musical, cada cortometraje sonoro – porque aunque no todas las composiciones tendrán vídeo sí funcionarán como disparadores escenográficos en nuestras mentes – se siente como una pequeña batalla entre el alma y la tecnología.
Como si una Sol Pereyra que se niega a ser robotizada por los clichés de la industria aceptara las enseñanzas de los nuevos parámetros de la moda digital, pero también tomara las riendas y dejara muy claro que el corazón siempre va adelante.











