Rita Segato

La voz, el grito de Palestina: La escritura se ha vuelto intransitiva, dice Rita Segato

Estamos percibiendo que la situación es ya como incontrolable, o sea, no se sabe, no sabemos qué hacer. La única y mayor diferencia, decía yo en 2009, entre la irracionalidad contemporánea y la de la Alemania de la Shoah es que hoy la evidencia se encuentra expuesta, es lo mismo que he escrito últimamente y la opinión pública antepone su grito frente a esa evidencia, pero el grito por alguna razón que debemos examinar e intentar entender se tornó inaudible y el clamor sordo. Todas las soberanías fueron suspendidas y los derechos y recursos de todos los pueblos fueron alienados cuando el poder de muerte se consagró como ley única a los ojos del mundo, a los ojos del mundo.

Ciudad de México, 12 de febrero (MaremotoM).- La Red Universitaria por Palestina ha organizado una conferencia de la teórica Rita Segato, que se conectó precisamente desde México.

La socióloga ha hecho un esfuerzo para participar de las jornadas por Palestina, en momentos donde todo parece que se reiniciará el fuego y con ello el genocidio de Benjamín Netanyahu, ahora esta vez amparado por Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos.

“Palestina, un experimento parteaguas de la historia es el título de la conferencia de Rita Segato, profesora emérita en la Universidad de Brasilia, de Investigadora Senior del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de Brasil, ha impartido docencia en universidades varias en Estados Unidos, en Canadá, en Francia, en Argentina, entre otros países, y es titular tanto de la Cátedra Rita Segato de Pensamiento Incómodo de la Universidad Nacional San Martín y la Cátedra Aníbal Quijano del Museo Reina Sofía.

Franja de Gaza
© UNRWA Reparto de pan a los gazatíes en Deir Al-Balah, en la parte central de la Franja de Gaza.

Es autora de una extensísima y profunda obra, también imposible de abreviar, pero de la cual podríamos señalar algunos libros indispensables para el pensamiento contemporáneo. La guerra contra las mujeres, las estructuras elementales de la violencia; La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez; Contra-pedagogías de la Crueldad; Escenas de un Pensamiento Incómodo. Género, Violencia y Cultura en una óptica Decolonial; Expuesta a la Muerte. Textos sobre la Pandemia y Palabras Sueltas.

“Quiero decir que hubiera sido para mí imperdonable, no me podría perdonar a mí misma no haber aceptado esta invitación a hablar sobre Palestina, aunque conozco algunos de sus riesgos, los he experimentado personalmente, pero aunque quisiera preservarme de males, creo que en esta situación es imposible, no me lo perdonaría jamás. Esta conferencia en realidad debería tener como subtítulo o quizás como título el siguiente, no comenzó el 7 de octubre de 2023.

Ese debería ser el título. En el libro Escenas de un pensamiento incómodo, una de sus partes se llama “La llaga abierta de Palestina y el mal de la razón de Estado consumiendo la inteligencia judía”. En ese capítulo se encuentran dos textos míos sobre Palestina.

El primero es de 2009 y el segundo de 2014. Lo increíble es que hoy los revisé para esta conferencia y cuando los leía, dicen lo mismo que diría hoy, o sea, son absolutamente del día de hoy, más que contemporáneos, son presentes. Es muy impresionante lo que últimamente he esbozado, escrito, hablado sobre la situación palestina.

Franja de Gaza
Los palestinos ya no saben dónde resguardarse. Foto: Cortesía UNRWA.

Es lo mismo que decía en esos textos de tantos años atrás. Entonces voy a citar algunos fragmentos de ellos y después voy a concluir, pero mi conclusión no será muy diferente a la de esos textos. Uno de ellos es El grito inaudible, que es de 2009.

Grito que hay un cambio, ha dejado finalmente de ser inaudible, pero a un costo de vidas muy, muy alto. Y el otro texto de 2014 se llama Palestina somos todos, la insospechada literalidad de la consigna. No es solamente una consigna, sino es una descripción de la realidad.

La escritura se ha vuelto intransitiva, aquella que Roland Barthes definió y otros consideraron la única forma de expresión legítima de la experiencia concentracionaria, la única capaz de captar la intemperie extrema, se ha vuelto intransitiva, o sea, no consigue comunicar porque no consigue tocar la realidad. Ha desaparecido la gramática que nos vuelve comunicables. Este padecimiento irremediable e inconsolable, una experiencia que remite a un pasado no lejano en que voces también desoladas intentaron insurgirse contra el hierro y el fuego del exterminio de otro pueblo, es indiscutible el parecido, tanto en la acción como la reacción desatada con el evento de la invasión de Irak, que en la época no consiguieron detener los gritos eminentes y asombrosamente inaudibles, porque inocuos, porque no conseguían modificar el exterminio de autores como Gabriel García Márquez, José Saramago, Gore Vidal, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Harold Pinter, Susan Sontag, John Le Carré o Noam Chomsky, que no consiguieron parar el desenfreno del exterminio de la masacre de Irak.

Franja de Gaza
Noticias ONU/ Ziad Taleb Desplazados saliendo de Rafah hacia el centro de Gaza.

Entonces, estamos percibiendo que la situación es ya como incontrolable, o sea, no se sabe, no sabemos qué hacer. La única y mayor diferencia, decía yo en 2009, entre la irracionalidad contemporánea y la de la Alemania de la Shoah es que hoy la evidencia se encuentra expuesta, es lo mismo que he escrito últimamente, y la opinión pública antepone su grito frente a esa evidencia, pero el grito por alguna razón que debemos examinar e intentar entender se tornó inaudible y el clamor sordo. Todas las soberanías fueron suspendidas y los derechos y recursos de todos los pueblos fueron alienados cuando el poder de muerte se consagró como ley única a los ojos del mundo, a los ojos del mundo.

Cuando Hannah Arendt en uno de sus textos, citando a David Rosset, pregunta: ¿cómo puede ser que todo es posible, que todo sea posible? ¿Cómo representar ese todo de las posibilidades? ¿Cómo comunicarlo y atajarlo? ¿Cómo encontrar la palabra eficiente cuando la sintaxis que organiza toda narrativa intenta capturar el monstruo agramatical, el mecanismo exclusivo de la fuerza bruta y toca el sustrato pétreo de lo prehumano, de lo inhumano, de lo inenarrable o indescriptible? Voces de autores de descendencia total o como yo misma, parcialmente judía, se elevan una tras otra intentando sin éxito esa eficiencia denunciatoria del papel cumplido por el Estado de Israel al sumergir a la humanidad en la barbarie de la ley del más fuerte, de la ley que tiene el poder de muerte. Eso es barbarie.

Franja de Gaza
Palestinos huyen de la ciudad de Gaza hacia el sur en noviembre de 2023. (GETTY IMAGES)

No podrían nunca ser judíos los que rasgan la malla preciosa del tejido humano cuando fue en nombre del sufrimiento de su pueblo que Occidente intentó un pacto universal, pero caen en el vacío las repetidas advertencias de Norman Filkenstein, de Ilan Pappé, de Tony Judt, de Daniel Barenboim, de Juan Gelman, de León Rozitchner, de Ricardo Foster, de Gilad Atzmon, entre tantos otros, que no aceptan identificarse con el fanatismo antipalestino. Parece inevitable, sin embargo, que colectividades nacionales de judíos sin ninguna conexión con la postura bélica en cuestión, se transformarán también en sus rehenes y víctimas ellas mismas al quedar expuestas a un juicio público cada día más indignado y no siempre instruido como para comprender la distancia existente entre ellas y los cómplices del poder imperial que administran el precario Estado de Israel.

Se cita la carta de Albert Einstein que escribió ya en 1929 al sionista Georg Weizmann haciéndole notar la importancia de construir una convivencia armónica con los árabes. Se menciona que fueron judíos sin Estado y sin lealtades nacionales mezquinas los que prodigaron a la humanidad todos los dones de su imaginación intelectual fecunda y libertaria. Eso es muy doloroso.

No se puede representar. El mal no puede ser representado porque la narrativa solamente puede transmitir, comunicar aquello que obedece a la estructura que dona sentido, aquello que encuentra correspondencia con la lógica humana, con la racionalidad y la gramaticalidad propia de todo lenguaje. No hay lenguaje, no hay gramática.

Fuera de eso, golpeamos en una puerta falsa. Emitimos sonidos condenados al silencio. Lo que digamos no conseguirá capturar el horror de los sucesos porque los sucesos son tan ininteligibles como el propio abismo de la muerte ante la imposibilidad de significar el vacío de la ley.

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