Se trata de un acontecimiento doblemente importante: es la primera serie dirigida por Estrada y, al mismo tiempo, la primera vez que una de las novelas más emblemáticas de Ibargüengoitia llega a la pantalla con un formato de largo aliento.
Ciudad de México, 20 de agosto (MaremotoM).- El próximo 10 de septiembre, Netflix estrenará Las muertas, la esperada adaptación de la novela homónima de Jorge Ibargüengoitia, dirigida por Luis Estrada, cineasta mexicano reconocido por películas como La ley de Herodes, El infierno y La dictadura perfecta.
Se trata de un acontecimiento doblemente importante: es la primera serie dirigida por Estrada y, al mismo tiempo, la primera vez que una de las novelas más emblemáticas de Ibargüengoitia llega a la pantalla con un formato de largo aliento.
Publicada en 1977, Las muertas se inspiró en los crímenes de “Las Poquianchis”, dos hermanas que durante las décadas de 1950 y 1960 construyeron un imperio de burdeles en México, donde se cometieron asesinatos, desapariciones y explotación de mujeres.
Ibargüengoitia convirtió esos hechos en una obra de sátira feroz, con personajes ficticios, pero basados en la realidad: “Algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios”, escribió el autor.
Luis Estrada recupera ese tono crítico y grotesco para narrar en seis capítulos el ascenso y caída de las hermanas Arcángela y Serafina Baladro, que, en palabras del director, “no tienen spoilers: todo el mundo conoce el destino que tuvieron Las Poquianchis”.
UN ELENCO ESTELAR
La serie cuenta con un reparto de primer nivel encabezado por Arcelia Ramírez y Paulina Gaitán, acompañadas de figuras como Joaquín Cosío, Alfonso Herrera, Tenoch Huerta, Mauricio Isaac y Leticia Huijara. También participan actores de larga trayectoria como Salvador Sánchez, Enrique Arreola, Jorge Zárate, Cecilia de los Santos y la colaboración especial de Tony Dalton, Rodrigo Murray, Raúl Méndez y Plutarco Haza.

El rodaje se llevó a cabo en los Estudios Churubusco y en locaciones de Veracruz, San Luis Potosí y Guanajuato, con el diseño de producción de Salvador Parra y la fotografía de Alberto Anaya Adalid, lo que garantiza una ambientación fiel al México de mediados del siglo XX.
Jorge Ibargüengoitia (1928-1983) es considerado uno de los narradores más brillantes y mordaces de la literatura mexicana contemporánea. Con obras como Los relámpagos de agosto, Maten al león y Las muertas, cultivó un estilo irónico, incisivo y profundamente crítico con la política y las instituciones del país. Su humor ácido y su capacidad para desmitificar los discursos oficiales lo convirtieron en un autor de culto, cuya vigencia ha crecido con el paso de las décadas.
Llevar Las muertas a la pantalla significa también rescatar un capítulo oscuro de la historia mexicana que, bajo la pluma de Ibargüengoitia y ahora la mirada de Estrada, adquiere una dimensión universal: la del poder, la corrupción y la violencia como fenómenos estructurales.
LUIS ESTRADA EN CLAVE TELEVISIVA
Reconocido como uno de los directores más críticos del cine mexicano, Estrada ha explorado la sátira política en filmes que ya son referentes de la cultura popular. Con Las muertas, el cineasta se estrena en el terreno de las series, apostando por un formato que le permite desarrollar a fondo personajes y situaciones.
La producción, a cargo de Bandidos Films y Jaibol Films, busca mantener la esencia corrosiva de Ibargüengoitia, pero con un lenguaje visual contemporáneo. La música original de Fernando Velázquez y la edición de Mariana Rodríguez refuerzan esa mezcla de tragedia y humor negro.
El lanzamiento de Las muertas no es solo un acontecimiento televisivo: también abre la conversación sobre la vigencia de temas como la violencia de género, la trata de personas y la complicidad institucional. A más de 40 años de su publicación, la obra de Ibargüengoitia mantiene su capacidad de incomodar y cuestionar, y con Estrada al frente, promete llegar a nuevas generaciones de espectadores.

El estreno de Las muertas el 10 de septiembre en Netflix no ha pasado inadvertido. La primera serie de Luis Estrada, basada en la novela homónima de Jorge Ibargüengoitia, ha desatado un debate en redes sociales, medios y entre públicos de todas las edades.
Luis Estrada recalca en una entrevista para El País la intención de convertirse en espejo crítico de México. Explica cómo la escena de políticos en una bacanal en burdel se convierte en símbolo de la corrupción e impunidad estatal. Ese tono ya genera atención en intelectuales y periodistas que reconocen el valor político de la sátira.
Publicaciones como The Hollywood Reporter en Español destacan la importancia histórica y estética del proyecto, subrayando el humor negro y crítica social del autor que hacen de Las muertas una de las producciones más ambiciosas del año
Redes sociales: elogios al cineasta y a la irreverencia
En Reddit, un usuario evoca clásicos de Estrada como La ley de Herodes, relacionando su estilo provocador con la crítica a las élites corruptas:
“La Ley de Herodes es una película trascendental. Nadie había criticado al PRI así antes.”
Este tipo de comentarios muestran que muchos espectadores aprecian cómo Estrada articula una sátira directa y feroz sobre nuestro contexto político.











