Eudave es una maestra de lo inusual y sabe cómo atrapar al lector en su laberinto, su narrativa está cargada de simbolismos y con cada relectura se desentraña la visión de sus personajes, testigos de una crudeza que aterra, por la cercanía con que opera en nuestra realidad.
Ciudad de México, 4 de noviembre (MaremotoM).- Leer a Cecilia Eudave es entrar en un universo donde todo se vale y la fantasía, la magia y la realidad colisionan, pierden sus límites, te absorben y te muestran una perspectiva multifacética.
En El verano de la serpiente (Alfaguara) los personajes cambian de piel con el paso de los años y a lo largo se cruzan con escenas surrealistas y mensajes cargados de simbolismos. Todo inicia con una visita a una feria y el críptico futuro profetizado por la mujer serpiente.
Un fantasma, reptiles, niños, psicópatas, mascotas y ratas son parte de esta historia, una novela corta que se desarrolla en la ciudad de Guadalajara en los 70, dónde todo gira alrededor de la crudeza y la crueldad que se nos va metiendo debajo de la piel, para dar paso a la madurez después de la infancia.

Perder la inocencia es entrar en un juego donde todo se enrarece, donde la psique de los personajes son piezas de un rompecabezas que el lector debe completar para entender la historia de Maricarmen y su familia. Ciclos que se terminan y dan cabida a nuevas etapas narradas desde los papeles que cada miembro desempeña, ondulantes entre lo cotidiano y lo irracional, lo tangible y lo etéreo. Violencias íntimas, personales y sociales, son el marco para un futuro incierto, lleno de cargas del pasado que son imposibles de soltar, embrujos de apegos, pensamientos y desasosiego. Otro tema importante, que se puede leer entre líneas, a pesar de la introspección de sus personajes, tiene que ver con el peso que tiene la historia personal y familiar, influencias determinantes en la construcción de la identidad individual.
Eudave es una maestra de lo inusual y sabe cómo atrapar al lector en su laberinto, su narrativa está cargada de simbolismos y con cada relectura se desentraña la visión de sus personajes, testigos de una crudeza que aterra, por la cercanía con que opera en nuestra realidad.
El libro se puede conseguir en físico en cualquier librería del país y en su versión digital.











