Los autores de este libro pudieron entender que el despertar espiritual era un continuo, curativo, que ya no podía seguir dormido y necesitaba salir. Como un volcán que hace erupción, brota de las entrañas el dolor, el miedo, la oscuridad y todo aquello que necesita ser transmutado en luz.
Ciudad de México, 28 de abril (MaremotoM).- En redes hay una cantidad de información desproporcionada respecto a lo que son las emergencias espirituales, siempre asociadas a lo negativo y al uso de sustancias que alteran la conciencia, pero en este libro, La tormentosa búsqueda del ser (La liebre de marzo), los autores dejan en claro que este tipo de experiencia no es algo aislado que sólo sucede al tener contacto con drogas o medicinas ancestrales.
Estos estados, etiquetados como enfermedades mentales o episodios psicóticos, son en realidad emergencias espirituales que conllevan una profunda transformación psicológica del ser.
Hay fuertes emociones, sensaciones y otras manifestaciones que se pueden desencadenar por varias razones, entre ellas el insomnio, un accidente, drogas, aborto, pérdida, o incluso la contemplación del presente.
Hay un cambio de percepción en las cosas que se da de manera súbita por lo que se vuelve difícil de llevar. El proceso es potencialmente curativo, ya que implica una depuración de algo que permanece en lo profundo del ser.
Los autores de este libro pudieron entender que el despertar espiritual era un continuo, curativo, que ya no podía seguir dormido y necesitaba salir. Como un volcán que hace erupción, brota de las entrañas el dolor, el miedo, la oscuridad y todo aquello que necesita ser transmutado en luz.

Stanislav y Christina Grof sugieren que estos procesos se ubican dentro de la psicología transpersonal y el despertar de la consciencia. Aunque la ciencia occidental no va muy de la mano con la espiritualidad, los autores reconocen la importancia de reconocer la crisis espiritual, para apoyar al paciente a salir de ahí y darle la vuelta a la situación, renovando la confianza en sí mismos, soltando los miedos y dejando atrás aquello que no aporta a sus vidas, aceptando la transición por los ámbitos transpersonales que incluyen luz y sombra. Cuando el paciente atraviesa su emergencia espiritual se siente en completa soledad y desasosiego, ya que su mundo interno se hace cada vez más presente en su mundo externo. Esta alineación existencial es parte fundamental de la transformación en todos los aspectos de la vida. Experimentar la locura es enfrentar la muerte simbólica y entenderlo como parte de la continuidad de la vida, no es el fin de todo, es la liberación del espíritu a través de la muerte del ego.
El libro se puede conseguir en cualquier librería del país en su versión física y también lo encuentran en digital.











