Las puertas de la percepción (Debolsillo) es un libro que no se reduce sólo a contar una experiencia con plantas maestras, es el detonante para entrar en la materia de la conciencia, lo invisible y lo visual, las texturas, el uso de la luz y los colores.
Guadalajara, Jalisco, 27 de enero (MaremotoM).-Aldous Huxley escribió este libro después de haber experimentado un viaje con la mescalina. Su impacto fue tan fuerte que decidió compartir con sus lectores todas las cavilaciones que vinieron a él durante ese viaje de autodescubrimiento, abriendo las puertas de una percepción completamente libre y dispuesta al asombro.
Esta obra toca temas tan simples como nuestra manera de ver el mundo y tan profundos como el concepto infinito del espíritu y el espacio, más allá de la vida o la muerte. Huxley se detiene a la contemplación de una flor, una silla, de los colores que percibe y la geometría divina contenida en el todo, pero también explora la necesidad del alma de buscar respuestas, de abrirse a otras maneras de pensar, de compartir, de coexistir y de nunca limitarnos a sólo lo palpable: “El mundo exterior es aquello a lo que nos despertamos cada mañana de nuestras vidas, es el lugar donde, nos guste o no, tenemos que esforzarnos por vivir. En el mundo interior no hay en cambio ni trabajo ni monotonía. Lo visitamos únicamente en sueños o en la meditación, y su maravilla es tal que nunca encontramos el mismo mundo en dos sucesivas ocasiones.”

Abrir las puertas a esas otras dimensiones etéreas, al interior de nosotros mismos, nos brinda una oportunidad de conocimiento, independientemente de lo positiva o negativa que haya resultado la experiencia visionaria. Aldous Huxley tiene claro que los detonantes para un buen o mal viaje no sólo están en la preparación física, también están en el bagaje cultural, en la preparación emocional y en el control que mantengamos de nuestra mente, tranquila y receptiva, alejada del miedo, la ira o la desesperanza.
Las puertas de la percepción (Debolsillo) es un libro que no se reduce sólo a contar una experiencia con plantas maestras, es el detonante para entrar en la materia de la conciencia, lo invisible y lo visual, las texturas, el uso de la luz y los colores, las piedras preciosas, los metales y el arte, la representación de la realidad a través de miradas prodigiosas y su trascendencia en el tiempo, una transfiguración del mundo ordinario y el cruce con la poesía de Walt Whitman, George Russell o William Blake, entre otros.
Es un viaje guiado por las posibilidades de la mescalina, sus usos tradicionales y las reflexiones propias de permitirse atravesar esas puertas. El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física y en digital.











