Obvio estamos al tanto de la situación de violencia por la que atraviesa el país, pero pocas veces estamos dispuestos a indagar en lo profundo de esa realidad, en los detonantes de esa efervescencia dolorosa y sangrienta, en la cotidianeidad de nuestros jóvenes, en los caminos por los que se ven arrastrados, en esa vorágine de brutalidad que los obliga a elegir entre alistarse en las filas del ejército o en las del crimen organizado, en sus lenguajes y sus corridos tumbados, en esa necesidad de ser escuchados, de ser vistos, de ser amados.
Guadalajara, Jalisco, 21 de enero (MaremotoM).- Medea me cantó un corrido (Sexto Piso) fue uno de los finalistas del Premio Ribera del Duero, galardón que se otorga a lo mejor del cuento internacionalmente. Ese es el nivel de Dahlia De La Cerda, una escritora mexicana que ha tenido que enfrentar el odio en redes y el acoso de gente que no entiende su trabajo.
Este libro es sin duda una adición a su obra siempre controversial, porque sus temas no son fáciles de asimilar, son un golpe de realidad que nos deja doloridos mucho tiempo después, pero también son materia de discusión necesaria, porque nombra sucesos sociales que no se perciben a simple vista, pero existen a pesar de nuestra negación sistémica para verlo, entenderlo y ni hablar de resolverlo.
Obvio estamos al tanto de la situación de violencia por la que atraviesa el país, pero pocas veces estamos dispuestos a indagar en lo profundo de esa realidad, en los detonantes de esa efervescencia dolorosa y sangrienta, en la cotidianeidad de nuestros jóvenes, en los caminos por los que se ven arrastrados, en esa vorágine de brutalidad que los obliga a elegir entre alistarse en las filas del ejército o en las del crimen organizado, en sus lenguajes y sus corridos tumbados, en esa necesidad de ser escuchados, de ser vistos, de ser amados.

Barrios brutales, zonas de guerra y familias disfuncionales son los escenarios perfectos para contar estas seis historias. Las protagonistas emergen de áreas que las han formado para la sobrevivencia, son aguerridas, hombres y mujeres, que al ritmo de unos buenos corridos tumbados, logran elevarse por encima de las circunstancias. Además, cuentan con la ayuda de Medea, una entidad que se aparece como una constante entre historias, para dar la mano, asistir, ayudar y salvaguardar a las y los protagonistas, cuando la sociedad entera les da la espalda, porque son las circunstancias de cada individuo lo que determina su destino.
La obra la pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física y en digital, también lo encuentran en audiolibro, con una producción impecable.











