Oliver Sacks

LIBROS DE LUNES | Musicofilia, Relatos de la música y el cerebro, de Oliver Sacks

Te hace prestar atención a las capas de una dimensión tonal que a veces es poco explorada y de la sobre saturación del entorno de ruidos, sonidos discordantes, notas altas y bajas, brindando al oído la importancia de permitirnos conectarnos, o desconectarnos, a través de la música.

Ciudad de México, 29 de abril (MaremotoM).- Di con Oliver Sacks gracias a la recomendación de Marcelo Cohen en su libro, Notas sobre la literatura y el sonido de las cosas (Malpaso Ediciones), del cual les conté hace un par de semanas.

Uno de los ensayos es sobre Musicofilia, Relatos de la música y el cerebro (Anagrama) y debo decir que se queda corto ante la vastedad de la información que el autor deposita en esta obra. Me parece inquietante y por supuesto que me intriga la relación entre la música y el cerebro, su funcionamiento y la facilidad con la que toca fibras sensibles y profundas de las emociones humanas, además de ser una herramienta indispensable para tratar enfermedades mentales como el Parkinson o el Alzheimer, entre muchos otros que son explicados a través de casos específicos y las historias de los pacientes del autor.

Musicofilia, Relatos de la música y el cerebro (Anagrama) de Oliver Sacks es una obra de divulgación científica, pero también una carta de amor a la música y su capacidad de sanar, física, emocional y psicológicamente. Los tonos y las melodías ejercen un poder sobre los hombres y las mujeres, que aún está en proceso de ser comprendido, pero es tan complejo como el estudio de la neurología y Oliver Sacks lo explica a través de su experiencia.

Más allá del lenguaje, escuchar música es un fenómeno auditivo, emocional y motor, según palabras de Nietzsche. No controlamos cómo reaccionamos ante las notas musicales, pueden ser detonantes de impacto: nos calma, nos da ánimo, nos da consuelo, nos guía, nos concentra, nos mueve.

Oliver Sacks
Editó Anagrama. Foto: Cortesía

El valor terapéutico está implícito en cada caso de estudio, los pacientes de los que nos habla Sacks presentan apoplejías, amnesias, demencias, problemas de lenguaje, autismo y síndromes subcorticales, entre otros casos neuronales, pero el común denominador es que no pueden permanecer inmutables ante la presencia de la música.

El libro, además, te brinda una perspectiva mucho más amplia del fenómeno de las vibraciones, las frecuencias y los armónicos que vamos acumulando a lo largo de nuestra experiencia de vida. Te hace prestar atención a las capas de una dimensión tonal que a veces es poco explorada y de la sobre saturación del entorno de ruidos, sonidos discordantes, notas altas y bajas, brindando al oído la importancia de permitirnos conectarnos, o desconectarnos, a través de la música.

La obra la pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física y en digital. Todo lo de Sacks es una joya.

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