Mónica Lavín escribe un libro muy íntimo, Los últimos días de mis padres (Editorial Planeta) en dónde narra cómo fueron esos últimos días de hospitales, quince días del padre y quince días de la madre. Esta fue su manera de ordenar el caos que queda tras la pérdida, una esperada y la otra no tanto.
Ciudad de México, 12 de diciembre (MaremotoM).- Supongo que en estas fechas es común ponerse melancólico. Las fiestas empiezan y con ello la claridad sobre las ausencias. Tanto mi padre como mi madre murieron en invierno, así que sus últimos días surgen en mi memoria acompañadas del olor a pino y canela de la Navidad. Me pongo sensible, veo sus fotos y atesoro momentos felices lejos de la enfermedad, cuando transitábamos días más soleados. Creo que también por ello me acerco a libros que hablan sobre esa orfandad a la que llegamos cuando los padres mueren, para no sentirme sola y ver desde otra perspectiva cómo cada persona enfrenta la pérdida de los padres.
Monica Lavín escribe un libro muy íntimo, Los últimos días de mis padres (Editorial Planeta) en dónde narra cómo fueron esos últimos días de hospitales, quince días del padre y quince días de la madre. Esta fue su manera de ordenar el caos que queda tras la pérdida, una esperada y la otra no tanto. En esta obra recorre sus memorias para volver a darle nitidez a esas figuras que se desvanecen después de su partida. Con este libro habla con sus recuerdos, cura heridas y pone el punto final a conversaciones inconclusas. Mónica Lavín no juzga las vidas de sus padres, a través de su escritura pretende conocerlos a fondo, más allá de sus roles de padre y madre, con sus contradicciones y claroscuros. Al entenderlos a ellos, se entiende y redescubre así misma, desde la orfandad y con un futuro incierto que ya no podrá compartirles, salvo en conversaciones hipotéticas con lo que queda de ellos en el corazón.

En esta novela se recorre el dolor de la ausencia y la autora se pone a prueba a través de sus palabras. Abre puertas y ventanas de su vida y como con un rompecabezas, va armando escenas de su experiencia como hija, le va poniendo color a sus sentimientos, emociones y delimita lo que duele de lo que conforta.
Mónica Lavín, en la presentación del libro en la FIL Guadalajara, habló sobre el proceso de escritura de esta novela y dijo: “Para sobrevivir empezamos a olvidar lo más desagradable, pero si olvidaba, incluso como mecanismo de supervivencia, no podría entender el asombro mayor, cuál es la línea entre la vida y la muerte.”
El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país en físico, en su versión digital y en audiolibro, narrado por la propia autora.











