En tiempos en que hay artistas que no van a cagar sin su autotune y hay gente deleitándose con Freddie Mercury cantando “Seminare” y otras pelotudeces IA por el estilo, que un artista septuagenario cante con la voz que tiene y no con otra me parece maravilloso, desde luego.
Ciudad de México, 15 de septiembre (MaremotoM).- Me preguntaron recién si escuché La lógica del escorpión. Claro, por supuesto. Me preguntaron luego si me gustó. Claro, por supuesto. Van algunas ideas entonces.
1) En tiempos en que hay artistas que no van a cagar sin su autotune y hay gente deleitándose con Freddie Mercury cantando “Seminare” y otras pelotudeces IA por el estilo, que un artista septuagenario cante con la voz que tiene y no con otra me parece maravilloso, desde luego.
2) Veo que hay gente indignada por la variedad de autocitas, referencias, nuevas versiones de temas ya grabados, etc. Caramba, pienso, nunca entendieron nada, pero nada, ¡eh! de los mecanismos creativos de Charly. En este sentido…

3) Creo que se indignan más aquellos que piensan que Charly derrapó en los 90 y coso, que son unos cuantos. Soy de los que piensan exactamente lo contrario: que con La hija de la lágrima y especialmente con Say No More, García se reinventó con un coraje que lo llevó a dejar jirones de su vida, a vender menos discos y a encontrar un nuevo y muy poderoso lenguaje expresivo. Quiero decir que claro que Clics modernos está bueno, pero desde luego que las viudas de Clics modernos son unos unánimes pelotudos.
4) “Yo ya sé” es una canción hermosa.
5) “Volaré sobre este mundo traicionero y digital “y “¡Bebamos por el carácter!” son las ideas que que resumen el disco. “La medicina N° 9” (por el number nine de los Beatles), posiblemente, también.
6) Sin dudas que cuando Charly dice Lado B y toca una campanita y comienza “Juan represión”, aparece un subtexto involuntario, claro… que tiene que ver con esa “noble antena” que tiene Charly y que lo va a acompañar hasta el fin de sus días.
7) La lógica del escorpión es un disco de capas y capas, al que ante cada escucha se le descubren más cosas, al que se disfruta más con el acostumbramiento. Eso, que solía pasarnos, pasa poco ahora.
8 ) El patchwork es parte del plan, pero lo importante, pienso, es el reencuentro con la atmósfera García.
9) La versión de “La pelicana y el androide” es una de esas bellezas inesperadas que te hacen llorar. Al menos eso me ocurrió a mí.
10) “Rock And Roll Star” es un gran chiste, si mal no recuerdo la segunda canción de los Byrds que graba Charly o la primera después de “Me siento mucho más fuerte”. Dialoga en el disco con “El club de los 27”. Reírse de los mitos, poner en juego la corona, dialogar con la iconografía de la cual el mismo forma inexorable parte.

11) No sé si es el mejor o el peor disco de Charly, posiblemente no es ninguna de las dos cosas, pero no me interesa mucho ese debate. Me parece más bien una reflexión sobre la propia obra, a la que nadie tiene tanto derecho como Charly.
12) A mí, un cincuentón asumido al que le cuesta convivir con la era de los streaming, la reducción de las ideas a slogans y la de los slogans a memes, me da alegría haber crecido con Charly García, me da alegría haberlo conocido y me da alegría saber que siguen existiendo los artistas capaces de trabajar en torno a un concepto, una vieja fábula en la que repararon un día en que estaban mirando una vieja película de Orson Welles. A mí me da alegría que exista Charly García, un auténtico artista del siglo XX.











