Mónica Nepote

Mónica Nepote gana con Las trabajadoras el Premio Xavier Villaurrutia

Cuando se supo el nombre del premiado, muchas voces mostraron su felicidad, no sólo por su calidad, sino también por el reciente libro Las trabajadoras, que el jurado calificador  —integrado por Carmen Villoro, Verónica Gerber Bicecci y Jorge von Ziegler— consideró que amplía las fronteras de los géneros literarios y la perspectiva del problema que trata: las bases de la explotación laboral.

Ciudad de México, 24 de mayo (MaremotoM).- Mónica Nepote es una poeta de larga data, muy poco conocida y que vende muy pocos libros. De hecho, casi todos los poetas no venden absolutamente nada. Por esa razón es doblemente meritorio que haya ganado el Premio Xavier Villaurrutia, otorgado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura y la Sociedad Alfonsina Internacional.

Cuando se supo el nombre del premiado, muchas voces mostraron su felicidad, no sólo por su calidad, sino también por el reciente libro Las trabajadoras, que el jurado calificador  —integrado por Carmen Villoro, Verónica Gerber Bicecci y Jorge von Ziegler— consideró que amplía las fronteras de los géneros literarios y la perspectiva del problema que trata: las bases de la explotación laboral.

Ese poemario de Nepote  tiene como figura central el hilo: de estambre o de costura, en ese ejercicio de enlazar una a una las voces personales hasta lograr una escritura colectiva. Es un libro que habla de mujeres, de máquinas feminizadas, de economía, de amistad, de genealogías: hijas, madres, abuelas, de entrelazados humanos y no humanos; aborda las relaciones entre carne y metal. Habla de las resistencias, los horarios, los mecanismos y las alianzas ante las injusticias y la precarización del trabajo femenino. Es ritmo y repetición. Es un sondeo en la memoria, los archivos, una aproximación a las plantas como médiums para entablar diálogos interespecie. Lo habitan poemas-ensayo y una ficción especulativa que apunta a un futuro simbiótico, en un planeta derruido de donde surgen, entre el residuo y los despojos, las voces de plantas/mujeres/ensambladoras/trabajadoras que volverán a hacer mundo.

El acta deliberativa destaca que el libro recupera el lenguaje de la costura y la mecanografía para reivindicar el trabajo de las mujeres y las labores de cuidado que sostienen madres, hermanas, tías, amigas e hijas. “Es ferozmente crítico con las formas de producción de la industria textil, pero nos invita a especular sobre otros futuros posibles”, expone.

“Se trata de una obra de madurez autoral que combina un proyecto estético y conceptual con la preocupación por los problemas de nuestro tiempo, en particular los que conciernen a la viabilidad ecológica, social y económica del planeta”.

En entrevista, Mónica Nepote expresó que, tal como refiere el jurado, Las trabajadoras es un libro de madurez con el que regresa al lenguaje escrito, así como un homenaje a las mujeres trabajadoras y a su madre, tía, abuela y hermanas, quienes trabajaron en oficios como la mecanografía y la maquila para brindarle a ella un sustento económico.

“Para mí era muy importante reconocer esos trabajos que nos sostienen y hablar de las materialidades; pensar de dónde vienen las cosas que usamos, de dónde vienen las ropas que portamos, qué procesos han pasado, cómo están las huellas de los cuerpos que las elaboraron y bajo qué condiciones trabajan esos cuerpos”, explicó.

La autora señaló que la obra concluye con una especie de fábula especulativa inspirada y dedicada a las madres buscadoras, así como otros textos que buscan restablecer el vínculo con el cuidado del planeta: “Si un día el mundo se acaba, ¿cómo volvería a resurgir la vida? Y si eso ocurre, ¿cómo sería entretejida con todos nuestros desechos industriales y la alteración que ha hecho el humano con el planeta?”.

Mónica Nepote
Mónica Nepote, una poeta de larga trayectoria, consigue el Premio Xavier Villaurrutia. Foto: Cortesía

Sobre su proceso creativo, Nepote comentó que su trabajo se realizó con el lenguaje de la poesía, a través de un código que acercara al cuerpo, al corazón y al mismo trabajo con el lenguaje: “El lenguaje como cuerpo a veces es difícil; hay que trabajar, hay que pulir; es una labor muy parecida —en cierto sentido— a la de estas mujeres que confeccionan. Para mí, confeccionar un poema, ensamblar un libro, es lo que sé hacer y es un homenaje a estas mujeres que durante décadas esta sociedad no ha reconocido”.

Mónica Nepote se define como “escritora, artista, observadora, escucha y montañista”. Es autora de varios libros de poemas, entre ellos Islario, Hechos Diversos y La voz es mi pastor. Su escritura cruza la exploración de formatos y códigos visuales, electrónicos y performáticos.

Fue directora editorial del Programa Cultural Tierra Adentro de 2008 a 2012. Fundó y coordinó el Laboratorio de E-Literatura del Centro de Cultura Digital, dedicado a la reflexión del uso de las tecnologías en los planos sociales, culturales y afectivos, que estuvo activo desde el año 2013 hasta el 2021.

Del 2021 al 2024 fue parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte. En 2023 publicó Semillas de nuestra Tierra: muestra ecopoética mexicana, junto con el poeta y editor Yaxkin Melchy, bajo el sello editorial Cactus del viento. En 2024 apareció su libro-ensayo Una máquina puede ser una casa, bajo el Sello Pitzilein Books, y Las trabajadoras, bajo el sello de la editorial Heredad.

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