La noticia, diría Leñero, es que BadBadNotGoodp y Raye deslumbraron como un discreto sol. Seguro los volveremos a ver en México y estoy seguro que ocuparán un escenario más importante.
Ciudad de México, 16 de noviembre (MaremotoM).- Recuerdo haber escuchado a Vicente Leñero decir un día: “noticia no es que un perro muerda a un niño, sino que un niño muerda a un perro” y decir: “vaya puta pesadez”. Ahora bien, casi todo lo que veía y escuchaba en ese entonces me parecía una “puta pesadez”. Recuerdo que si me llamó la atención el refrán, porque tenía algo especial, pero son cosas que terminas archivando en algún rincón de la memoria: “no, ahora mismo no es el tipo de perlas de sabiduría que me ayudarán a entender la vida”. Evidentemente lo que el el fondo de mi cabeza pensaba era: “la sentencia es muy interesante, voy a prestarle atención”, pero era porque sonaba a un consejo que me daría mi padre, creo que esa es la expresión correcta para describir como sonaba.
Si llegué a emocionarme la primera vez que vi el cartel para el viernes de esta edición del CC, eso no lo sé, pero si estaba perfectamente al corriente de que estaría Toto y Green Day como cabezas del cártel y también sabía que era el día menos problemático entre decidor que escuchar y que dejar fuera.
La noche de ayer pasaron varias cosas. La primera de ellas fue que la banda de David Paich (Toto) y la de Billie Joe Armstrong (Green Day) cumplieron. Los primeros le mostraron a los mexicanos la forma de quedarse hasta el final (y el premio fue escuchar los tambores soñar en la noche) y los segundos entregaron un espectáculo como un luces rosas, pirotecnia, un conejo rosa (con más energía que el de la pilas Duracell) y con un recorrido por su trayectoria musical.
La segunda cosa importante es que decidí hacer caso al instinto y hacer caso al: “nadie nunca se arrepintió de ser valiente”. Me di una vuelta al escenario Corona Cero, estuvieron: BadBadNotGood y Raye. En ese momento no lo entendí, pero recuerdo no caber de la emoción, de los primeros rescato una experiencia audiovisual extraordinaria y de la segunda una, una mezcla entre Amy Winehouse y un poco de electrónica además de una convicción política “los amo chicos, pero las mujeres también somos importantes”.
Recuerdo que llegué a casa pensando en la diferencia estribaba en que todas las bandas que se presentaron la noche de ayer en la curva cuatro del Autódromo Hermanos Rodríguez salieron al escenario porque tienen elementos importantes para estar arriba de un escenario, sin estrellas de rock y están en el negocio de la música. Pero en lo particular me pareció que BadBadNotGood y Raye suben a los escenarios porque les gusta su trabajo y eso lo trasmiten a sus espectadores. Les motiva algo que tienen en su interior y se puede ver en sus ojos. La noche de ayer lo tuvimos claro, tanto yo, cómo mi pareja y otros miles de escuchas que estuvimos presentes en él escenario.
Mi suerte y mi fortuna fue que me encontrara con ellos el primer día del festival. Es decir, la historia de esta crónica debe ser diferente, por un lado están los testimonios que relatan cómo Toto y Green day deleitaron a los asistentes, pero a decir verdad esta crónica y las demás son como el agua y el aceite.
Decir cómo el agua y el aceite quizá no es la mejor descripción, el agua y el aceite son el mismo estado de la materia y lo de ayer fue como la noche y el día. Green day y Toto brillaron con su intensidad, pero eso era lo que se esperaba de ellos. La noticia, diría Leñero, es que BadBadNotGoodp y Raye deslumbraron como un discreto sol. Seguro los volveremos a ver en México y estoy seguro que ocuparán un escenario más importante.











