El ser humano no es tan difícil de descifrar cuando se le presta atención, el diablo lo sabe, los conflictos son fáciles de crearse, son una semilla que crece con una facilidad que asusta, por la volatilidad de nuestra esencia, lo fácil que aflora la violencia, la poca tolerancia que poseemos y la penosa conversación interna que casi siempre nos juega en contra.
Ciudad de México, 15 de febrero (MaremotoM).- Me gustan los libros que más allá de la historia me hacen reflexionar sobre la existencia, sobre nuestra humanidad y los claroscuros que implican transitar en este mundo y mis amigos lo saben, por eso me recomendaron que leyera este libro, Cartas del diablo a su sobrino de C.S. Lewis (Harper Collins).
Este es un libro corto pero cuyo contenido pesa por las grandes verdades que narra. Y aunque pueda parecer una historia con elementos esencialmente cristianos, también es un listado claro de los pensamientos intrusivos que no nos permiten disfrutar de la vida. Aquí el diablo le escribe a su sobrino cartas, aconsejándolo sobre la manera más sencilla de condenar el alma humana, usando como anzuelo sus sueños, sus deseos, sus miedos, sus relaciones, sus fracasos y sus éxitos, incluso su devoción al enemigo, como suele llamar a Dios.
El diablo en este libro, es algo paternalista y considerado, dispuesto a compartir lo que ha aprendido, desde que fueron expulsados del cielo y el pasar de los siglos, con su sobrino, un aprendiz que aún no entiende el corazón del hombre. El ser humano no es tan difícil de descifrar cuando se le presta atención, el diablo lo sabe, los conflictos son fáciles de crearse, son una semilla que crece con una facilidad que asusta, por la volatilidad de nuestra esencia, lo fácil que aflora la violencia, la poca tolerancia que poseemos y la penosa conversación interna que casi siempre nos juega en contra.
Mucho de lo expuesto en este intercambio epistolar habla de nuestras inseguridades más básicas, de lo que nos detiene y apaga nuestro fuego interior, lo que nos recluye en vida a un infierno autoimpuesto, a la amargura de no tener la fuerza necesaria para salir de nuestra área de confort y aceptar sin combatir, una vida plana y gris. El diablo aquí es un personaje que todo el tiempo susurra ideas, pensamientos y acciones cuya única finalidad es llevarnos al abismo de la autodestrucción, mental, emocional y física. En la vida real y lejos de las páginas del libro, es sólo el ego, una voz interior que a veces es nuestro peor enemigo y aún no entendemos cómo apagar.
El libro lo pueden encontrar en cualquier librería del país en su versión física, en digital y en audiolibro.











