Adriana Tafoya

RESEÑA | Li de Adriana Tafoya: una escritura con los cuerpos 

Aunque sustituye sólo algunas palabras, Adriana provoca que los textos cobren un significado diferente al que supondría la lectura estricta del español, por lo que Li es una experimentación con la lengua en todos sus sentidos. Tafoya es poeta que entiende que la escritura no sólo significa, sino que transforma las imágenes de la cotidianidad, ya que con sus versos invita a salir de las zonas de confort.

Ciudad de México, 21 de julio (MaremotoM).- La poeta mexicana Adriana Tafoya acaba de publicar en este 2024 su más reciente poemario titulado con el singular nombre de Li (Ediciones Morgana). Este monosílabo es parte de la propuesta de escritura a lo largo del libro, pues entre otros, estos neologismos sustituyen a lo largo de los poemas a algunos de los artículos, pronombres, adjetivos y preposiciones que hacen que los textos formen una existencia paralela a la de los lectores.

Tafoya crea de esta manera una nueva lengua que al ser leída se forma un nuevo ritmo, pero sobre todo novedosos sentidos y escenas que no corresponden a cabalidad a este universo presente: “Poseía li carnosidad deli mango/ se entintaba lis labios/ para que me gustara su sonrisa”.

Aunque sustituye sólo algunas palabras, Adriana provoca que los textos cobren un significado diferente al que supondría la lectura estricta del español, por lo que Li es una experimentación con la lengua en todos sus sentidos. Tafoya es poeta que entiende que la escritura no sólo significa, sino que transforma las imágenes de la cotidianidad, ya que con sus versos invita a salir de las zonas de confort.

Adriana Tafoya
Publicó Ediciones Morgana. Foto: Cortesía

Por otra parte, este libro, como su autora lo dice, es un ejercicio de dislocación por el tema tratado: “Soy una mujer/ que juega a ser un hombre/ que juega a ser mujer”, en referencia a que los poemas tratan las vivencias de una voz femenina que ejerce su sexualidad, sus emociones y sus decisiones de manera libre. Una crítica implícita al estado patriarcal aún existente.

La voz poética va moldeando un mundo presente, con base en recuerdos, entre amantes que trazan líneas de circulación en calles y avenidas, paisajes citadinos, en días soleados, pero también en la intimidad de cuartos cerrados, camas y sábanas revueltas, navegaciones por húmedos circuitos y sombras en movimiento.

Adriana Tafoya escribe esta historia con las líneas de los cuerpos que gozan y forman una manera de vivir en conjunción: “Línea/ moldea lu silueta/ li pliegue de un cuerpo/ perfecto en lis ejes de lu imperfección”. Líneas corpóreas que son signos cargados del poder del erotismo y la sexualidad: “Dos o tres dedos/ con li suavidad/ lábil delu labial/ con una erección infinita./ Dueños de un placer telúrico/ deli trueno/ en lis tormentas// Agua micelar inunda lu todo”.

Pero también es un poemario en donde la escritora sabe que el poder radica en la palabra que también son líneas como aquellas que forman a los cuerpos desnudos que dan vida, pero que también pueden quitarla: “Matar en lis rojos vicios/ es mi devoción/ Matar en lis violentas decisiones/ es mi devoción”. Li, editado por Ediciones Morgana, es una apuesta que coloca recuerdos, sentimientos, puntos de vista, convicciones, juicios y las vivencias presentes en otro registro del pensamiento, para saber si otro mundo sería posible o no.

  

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