El Premio Pulitzer 2023, autor de Fortuna, la primera novela de los 50 que ha publicado El País, habla en su novela de la acumulación del dinero, algo de lo que no se había hablado en los Estados Unidos. Hernán Díaz es un escritor y editor argentino nacido en Buenos Aires. Ha trabajado en el ámbito editorial y es conocido por su labor como editor asociado de la revista literaria AGNI y como editor de ficción de la revista The Kenyon Review.
Ciudad de México, 19 de diciembre (MaremotoM).- El libro mejor vendido en España y recomendado por Babelia, el suplemento de cultura de El País, es Fortuna (Anagrama), del argentino residente en Nueva York, Hernán Díaz.
Es un libro que ha recorrido el mercado en español, logrando los máximos elogios y el reflejo, a pesar de que parezca que habla sólo de dinero cuando en realidad cuenta la historia de un magnate, cuya historia vamos conociendo como en un rompecabezas brillante y adictivo.
Dice la sinopsis: En los triunfales años veinte, Benjamin Rask y su esposa Helen dominan Nueva York: él, un magnate financiero que ha amasado una fortuna; ella, la hija de unos excéntricos aristócratas. Pero a medida que la década se acerca a su fin, y sus excesos revelan un lado oscuro, a los Rask empiezan a rodearlos las sospechas…

Hernán Díaz compone en Fortuna un magistral puzzle literario: una suma de voces, de versiones confrontadas que se complementan, se matizan y se contradicen, y, al hacerlo, ponen al lector ante las fronteras y los límites entre la realidad y la ficción, entre la verdad –acaso imposible de encontrar– y su versión manipulada.
“Descubrí que entre mis lecturas no había libros que marcaran el proceso de acumulación del dinero. Claro, había libros sobre el dinero, cuestiones de clase o excentricidades de los pudientes, pero el proceso mismo, los engranajes mismos de la acumulación de capital, es algo sobre lo que no se habla”, dice Hernán Díaz, el autor que ha ganado por Fortuna, el premio Pulitzer y es hoy, “con su acento porteño” uno de los autores más interesantes de la literatura estadounidense.
“En los Estados Unidos existe una mojigatería en torno al dinero que creo que existe a una tradición puritana. Hay estos discursos esotéricos, impenetrable, arcano, en torno al dinero que pide que no nos inmiscuyamos en él”, agrega.
La ausencia total de mujeres en la acumulación del capital. “La primera mujer aceptada en la Bolsa de NY fue en 1975. Ha habido una segregación y la mujer siempre es aceptada como un personaje servil”, afirma.
La voz comenzó a ser muy importante para el autor de Fortuna. “El trabajo de los lectores es arqueológico para llegar a esa voz. Parte del proyecto de la novela es hacer que los lectores se cuestionen también acerca de los protocolos de lectura. Demoler las expectativas iniciales y luego reconstruirla a través de otro código, de otra voz. La esperanza es que al final de este recorrido los lectores de algún modo se hayan cuestionado acerca de esta línea evanescente, tenue, de vivir la ficción de otros discursos, del discurso de la fobia, de la ley… Lo que me interesaba es volver a pensar un poco el lugar de la ficción nuestros días. La ficción es relegada como un accesorio discursivo y yo pienso que la ficción puede dejar una marca en la realidad. Cada uno de nosotros somos fragmentos de lo que contamos acerca de nosotros y lo que cuentan de nosotros”, afirma.

“Esta novela que es discretamente experimental intenta recuperar la ficción en el mundo”, agrega.
Hernán Díaz (Buenos Aires, 1973) creció en Suecia y ha pasado la mayor parte de su vida en los Estados Unidos. Se doctoró en Filosofía en la Universidad de Nueva York y es profesor en la Universidad de Columbia. Ha escrito el ensayo Borges, Between History and Eternity y la novela A lo lejos, finalista de los premios Pulitzer y PEN/Faulkner.
“La figura del rompecabezas es útil, pero la analogía se resquebraja un poco porque me interesa que las piezas no encajen armoniosamente. Creo que esa es nuestra experiencia del mundo, la realidad no se nos presenta como un todo. Hay grietas, malentendidos, disonancias, etcétera”, dice ante una pregunta de Vicente Gutiérrez, de Milenio.

Todo cambió de un modo bastante drástico con la llegada del Pulitzer. “Siempre he estado en el mundo de los libros, de la literatura y tuve conciencia de lo que significaba ese premio. En la sociedad estadounidense tiene una gran presencia el Pulitzer y he tenido impacto en la prensa, en las ventas, en el reconocimiento en la calle”, confiesa Díaz.
Habrá una serie relacionada con Fortuna, “hay un guionista que tendrá contacto conmigo y creo que va a suceder”, afirma.
“Soy un novelista, no soy un analista político, siento un poco de resquemor de dar opiniones sobre el panorama político. Esta idea de que todos contenemos multitudes es una idea que me interesa mucho, pero cuando decidí escribir sobre el dinero, descubrí que una fortuna también contiene multitudes. Sabemos que toda fortuna es una forma de expropiación. No es posible otra definición”, expresa.











