Para los de mi generación y para todas las que vinieron, Gianni fue un ejemplo de periodista, un ejemplo que siempre compartía lo divertido que es este oficio. Ese no saber con quién te vas a encontrar y cómo transcurrirá la entrevista, siempre te mantiene atento, dispuesto a cualquier sorpresa.
Ciudad de México, 28 de marzo (MaremotoM).- “He crecido con las entrevistas de Gianni Miná a Cassius Clay, Sergio Leone, Chico Buarque y luego su amor por Nápoles: Maradona, Pino Daniele, Troisi. Tenía 18 años cuando me hice socio de Latinoamérica, la revista que él dirigía. Políticamente no nos entendíamos, pero alabé su método empático de narrar a la persona haciendo preguntas y haciendo un periodismo humanista que no existe más. Adiós, Gianni”, es la leyenda que el famoso escritor Roberto Saviano puso al lado de un video donde se lo recuerda con algunos de los personajes que ha entrevistado.
Para los de mi generación y para todas las que vinieron, Gianni fue un ejemplo de periodista, un ejemplo que siempre compartía lo divertido que es este oficio. Ese no saber con quién te vas a encontrar y cómo transcurrirá la entrevista, siempre te mantiene atento, dispuesto a cualquier sorpresa.

“Fue un periodista fenomenal y un ensayista tan inteligente como para volver más inteligente y mejor a cada persona que leyó su obra. Italiano y universal, sus entrevistas -uno de los tantos géneros en los que brilló-, cronista de lo que fuera y experto en deportes, capaz de explicar que el fútbol es “una máquina de poder”, sabía cautivar a la humanidad moviendo sus brazos cortos y su bigote vigoroso. Fue -y será- un maestro del que siempre será posible aprender”, dice Ariel Scher en su Facebook y cita, por supuesto, al escritor argentino Osvaldo Soriano.
“En una introducción añadida a su cuento “El hijo de Butch Cassidy”, juntó -a lo Soriano- a ese maestro, al gran Miná, con Maradona. Ahí va: “En la concentración de Trigoria, una noche conocí a Diego Maradona. Al comienzo fingí no interesarme en él con el propósito de lastimar su orgullo y ganarme su atención. Entonces, para impresionarme, se puso una naranja sobre la cabeza y la hizo bailar por todas las curvas del cuerpo sin que se cayera ni una sola vez. Por fin la atrapó y sin fijarse en mí le preguntó a su amigo Gianni Miná, que me había llevado con él: ‘Qué tal, ¿cuántas veces la toqué con el brazo?’ Yo estaba embobado. ‘¡Nunca!’, respondimos a coro. Maradona sonrió y dijo con voz de pícaro: ‘Sí, una vez, pero no hay referí en el mundo que pueda verme’. Tenía tanta razón que me fui corriendo al hotel y escribí un cuento sobre el hijo de Butch Cassidy, cowboy, filósofo y árbitro de fútbol”.
En Italia, su muerte ha caído como una gran conmoción. Tanto así que hasta el político Matteo Salvini (totalmente opuesto a las ideas de Gianni) ha escrito un pésame: “Anoche nos dejó Gianni Miná, un gigante del periodismo, un hito durante muchas generaciones, testigo de una Italia que soñó y hizo soñar a otros. Buen viaje y gracias”.
Nacido en Turín el 17 de mayo de 1938, comenzó su carrera en 1959 en “Tuttosport”. En 1960 debutó en la RAI. Fue amigo de Cuba y de su Revolución y hoy todos los medios lo recuerdan. El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez ha expresado: “Cuba recibe con profunda tristeza la noticia de la muerte del notable intelectual y entrañable amigo, Gianni Miná. Sus inolvidables entrevistas a Fidel y su lucha por la justicia, le ganaron nuestra admiración y cariño. Nuestras condolencias a familiares y amigos”.

“Gianni Miná nos ha dejado después de un ataque al corazón. Nunca se quedó solo y estaba rodeado por el amor de su familia y amigos más cercanos. Un agradecimiento especial para el Prof. Floranelli y al personal de la clínica Villa del Rosario que nos dio la libertad de despedirnos con serenidad”, dice la publicación de su perfil en Facebook.
En 1981 ganó el Premio San Vicente como mejor periodista televisivo del año. Después de colaborar con Giovanni Minoli en Mixer, debutó como presentador de Blitz, un programa de RAI 2 del que también era autor, que recibió a invitados como Eduardo De Filippo, Federico Fellini, Jane Fonda, Enzo Ferrari, Gabriel García Márquez y Muhammad Ali.
Miná dio cobertura a ocho Copas del Mundo y siete Juegos Olímpicos, así como a decenas de campeonatos mundiales de boxeo, incluidos los históricos de la época de Muhammad Ali.
Autor de más de 60 documentales, con varios premios, en 1987 se hizo famoso mundialmente por una memorable entrevista al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, de 16 horas, de la cual nació un documental de reconocido valor histórico, Fidel cuenta al Che y en el que se inspiró un libro publicado en varios idiomas en todo el mundo.
Al presentar Fidel cuenta al Che, el periodista italiano recordó el privilegio de entrevistar en varias ocasiones a Fidel, incluyendo esa famosa entrevista de 1987. “Cuba es un ejemplo para el mundo, para mí representa la realización de la utopía, aun bajo un bloqueo que ha durado más de 50 años”, declaró a los asistentes ese día.
Todos te amamos y aprendimos mucho de ti querido #gianniminá. Descansa en paz”, fueron las palabras de la cantante Laura Pausini, al tiempo que el periodista argentino Sebastián Chittadini ha dicho: “Murió el gran Gianni Miná, el más latinoamericano de los periodistas europeos y maradoniano, como toda buena persona”.
“Con Gianni Miná desaparece un gran periodista, un hombre de cultura, siempre coherente, una persona amable que tuve la suerte de conocer” son las palabras del actor Alessandro Gassman.

El reportero y activista Alessandro Di Batista dijo algo que hubiéramos dicho todos: “Era un gigante del periodismo, un buen hombre, un caballero. Ha sido un honor para mí conocerlo y entre mis más bellos recuerdos “políticos” se encuentra el día que llegó a la Cámara de Diputados, invitado por el Comité de Exteriores de la M5S, para hablar de América Latina y de un mundo multipolar del que estaba convencido a punto de nacer. Y tenía razón sobre esto, así como sobre muchas otras cosas. Al leer esta noticia no sientes sólo dolor. Sientes melancolía. Melancolía para un periodismo verdadero, valiente y humano que cada vez es más difícil de encontrar. Gianni ha logrado poner a Robert De Niro (Bob como él lo llamaba), Muhammad Ali, Gabriel García Márquez y Sergio Leone alrededor de la misma mesa. Macondo, David “Fideos” Aaronson, el puesto mexicano más famoso en la historia del cine y el oro en promedio en los Juegos Olímpicos de Roma todos juntos. Solo faltaba Maradona su gran amigo. Qué noche. Qué vida vivió. Gianni murió el 27 de marzo, como Gagarin. Ambos han hecho un viaje maravilloso de sus vidas. Uno en el espacio, el otro en el mundo de la cultura. El verdadero. ¡Buen viaje Gianni!”.
Para los latinoamericanos se ha muerto alguien que tenemos en nuestro corazón. Alguien que ha sido amigo de Diego Maradona cuando muchos decían “nos gusta el jugador, no la persona”. El padre, además, de una periodista reconocida en México, Mariana Miná, a quien le enviamos desde aquí nuestras condolencias.











