Ana Lilia Cepeda

ANA LILIA CEPEDA, CUANDO LA RESTAURACIÓN SE VUELVE LITERATURA

Con A donde te lleve el tiempo, Ana Lilia Cepeda confirma que las ciudades no se restauran sólo con cal y piedra, sino también con imaginación. Su novela rescata el alma de un México que vive bajo el pavimento, donde las diosas y los rayos todavía hablan y donde el tiempo, como su protagonista, nunca deja de viajar.

Ciudad de México, 27 de octubre (MaremotoM).- En A donde te lleve el tiempo, Ana Lilia Cepeda cumple un viejo anhelo: hacer hablar a los muros. Restauradora de oficio y escritora por destino, Cepeda recorre el Centro Histórico de la Ciudad de México con la curiosidad de quien sabe que cada piedra guarda una historia, y que cada edificio, detrás de su fachada, esconde una memoria colectiva. “A lo largo de veinte años me he dedicado a la restauración de inmuebles históricos —dice—, y esta novela fue una oportunidad para indagar en lo que hay detrás de esos muros. Ellos te van contando cosas, te van llevando.”

La autora recibió recientemente el Premio de Novela Histórica Claustro–Grijalbo por esta obra que mezcla realidad y fantasía, historia y mito, religión y humor. En conversación con MaremotoM, Cepeda cuenta que su apuesta fue arriesgada: “El jurado es muy estricto con el tema de la novela histórica, pero pensé que no tenía nada que perder. Quería ver si funcionaba la historia.”

El resultado fue un texto luminoso donde una joven restauradora, Natalia, es alcanzada por un rayo y se convierte en granicera, elegida por los dioses prehispánicos para viajar al pasado. A través de esos viajes, la protagonista descubre los secretos de la Ciudad de México: el Hospital de Mujeres de la época de sor Juana, las conspiraciones independentistas de La Profesa, la Guerra Cristera, la Mulata de Córdoba, Esperanza Iris y el levantamiento de la columna del Ángel.

Ana Lilia Cepeda
Editó Grijalbo. Foto: Cortesía

Viajar en el tiempo para mirar el presente

“Imagínate qué mayor deseo que andar por ahí en el siglo XVI o el XVII —dice Ana Lilia—, echar un vistazo al XIX, ver cómo vivían, cuáles eran sus costumbres. Es una gran oportunidad para conocer la historia, para entenderla.” La novela permite precisamente eso: viajar entre épocas y comprender que la Ciudad de México es una superposición de tiempos. “Vas por el centro y brincas de una época a otra. Estás pisando las baldosas del siglo XXI, pero te imaginas cómo fueron en el XVII o el XVIII. Nuestro centro histórico tiene una riqueza inmensa: desde ahí puedes entender a los misioneros que fueron al norte o la ruta de los conquistadores hasta el oriente.”

Esa mirada se complementa con una conciencia crítica sobre el sincretismo religioso y las heridas históricas que definieron al país. “A los mexicanos nos ha costado mucho —dice—. Hubo una Guerra Civil muy fuerte, la Guerra Cristera, que también narro en uno de los capítulos.” La novela, así, no sólo revive la historia monumental, sino también la espiritual, la que late bajo las calles y en los templos.

De la restauración a la ficción

Cepeda asegura que su incursión en la literatura fue casi accidental: “Yo quería hacer una crónica sobre una intervención en el Centro Histórico, pero se me soltó la pluma y me engolosiné. Disfruté tanto escribir que decidí soltarme.” Trabajó la novela en un taller de creación literaria con Beatriz Rivas y fue ahí donde descubrió el potencial narrativo de su propia experiencia. “A mis compañeras les daba curiosidad y me pedían que las llevara a ver los lugares. De ahí surgió la idea de incluir un plano al final del libro, para que el lector pueda caminar con Victoria —el alter ego de Natalia— por esos sitios.”

Esa mezcla de oficio técnico y sensibilidad poética es la que distingue A donde te lleve el tiempo. Con la precisión de una restauradora y la imaginación de una novelista, Cepeda reconstruye no sólo fachadas, sino memorias. Lo suyo no es el pasado muerto, sino el tiempo vivo, palpitante, que se manifiesta en cada calle, en cada capa de pintura, en cada cúpula reconstruida.

Ana Lilia Cepeda
Se quedaron muchas historias en el tintero, dice la escritora. Foto: Cortesía

El futuro y las historias que siguen

“Se me quedaron muchas historias en el tintero —confiesa—. La más difícil fue parar. Ya llevaba trescientas cuartillas y tuve que decir: ya, es un libro, pero si sigues caminando por el centro, sigues encontrando historias. Es un reto decidir cuál contar.” Entre las que espera retomar están las de la gran inundación de la Ciudad de México, las cantinas, el Palacio Nacional, la Catedral y las migraciones. “Voy a ver si me reencuentro con Victoria y sigo contando historias”, dice, sonriendo.

Con A donde te lleve el tiempo, Ana Lilia Cepeda confirma que las ciudades no se restauran sólo con cal y piedra, sino también con imaginación. Su novela rescata el alma de un México que vive bajo el pavimento, donde las diosas y los rayos todavía hablan y donde el tiempo, como su protagonista, nunca deja de viajar.

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