Todo lo que Emilio hace “tiene que ver con el conocimiento. Con libros, con escritores, fui crítico, fue editor de revistas de literatura, hago de profesor y dirijo ciertas investigaciones artísticas. Lo hago para que ese conocimiento circule, por mi procedencia social es súper importante, porque no creo que el conocimiento nos sirva para sentirnos superiores a los demás”, afirma.
Ciudad de México, 3 de junio (MaremotoM).- ¿Qué es un escritor que canta? ¿Un biólogo que hace un libro que parece una novela? En Emilio Gordillo ninguno de estos gestos es casual o aparente. No, lo de Emilio es una continuación de su trabajo.
Su primer disco es lo único que sucederá. No se sabe si habrá otro. No habrá rankings ni puestos maravillosos en Spotify, sino que Apax (al que le quitó la hache por cuestiones estéticas), significa: “una sola una vez”. “Se usa cuando encuentran una palabra que solo aparece una vez en la obra de un autor. Lo uso porque yo soy un escritor que hace un disco y, por otra parte, hoy, hápax es una metáfora del planeta tierra, como el único lugar donde sucede la vida. Lo planetario como algo que sucede solo una vez”, me cuenta.
Entonces pienso en Leonard Cohen y recuerdo que muchas veces peleamos con Emilio por la literatura – que es lo único por lo que hay que pelear – y a mí me desespera esa falta de atención suya al mercado, a lo que se lee, a lo que está “de moda”. Gordillo pasa de esas cosas y me habla de proyectos y creadores que buscan otra cosa que el star system y sus rostros en gigantografías, personas a la búsqueda de palabras que restauren la vida y el mundo.
Lo imagino siempre en un cuarto propio. Como ese del que habla en Croma, su primera novela, un sitio de paso y al mismo tiempo de eternidad. Un lugar que es un dormitorio, una cocina y el baño, donde no hay divisiones; claro, es fruto de mi inventiva, pero lo veo sentado en medio de la habitación, dispuesto a dejarse llevar por donde sea, al sitio más espeluznante o a El Dorado.
Apax es un disco lleno de buenas canciones y hay excelentes creadores en eso llamado rock. Debo decir entonces que Emilio ha abrevado mucho de Luis Alberto Spinetta, uno de los máximos artistas de Argentina y creo que este disco es un homenaje a las canciones bien hechas.
Por lo pronto, no dejo de tararear “Las flores en la bolsa de papel”, el primer sencillo subido a Spotify, que tiene una letra que se deshace en el título y luego se explora a sí misma en “la caléndula más primitiva”. También me sacude mucho “Fricción”, en un mar de canciones que apelan todas a un sistema poético que se mezcla con todas las palabras de Emilio Gordillo, y que arma un túnel por donde nos podemos ir a la nostalgia del futuro que no fue.
Emilio Gordillo es muchas cosas, escritor, académico, investigador. Ahora tiene un disco y la palabra ha armado un nuevo garabato en el aire.
ENTREVISTA A EMILIO GORDILLO (Escucha)
El primer sencillo se llama “Las flores en la bolsa de papel”, un tema que hace escuchar una canción por primera vez. “Tiene harta influencia de la música argentina. No es solo un tipo de música, sino un imaginario musical, de letras, de experimentaciones sonoras, con apelar a cuestiones no le diría sociales, pero por ejemplo Luis Alberto Spinetta era un tipo muy conectado con la realidad, a pesar su hermetismo musical”, dice Emilio Gordillo en entrevista por zoom.
Todo lo que Emilio hace “tiene que ver con el conocimiento. Con libros, con escritores, fui crítico, fue editor de revistas de literatura, hago de profesor y dirijo ciertas investigaciones artísticas. Lo hago para que ese conocimiento circule, por mi procedencia social es súper importante, porque no creo que el conocimiento nos sirva para sentirnos superiores a los demás”, afirma.

“Los latinoamericanos hacen canciones, dice Caetano Veloso, y es para mí la canción son una forma de conocimiento en América Latina, un conocimiento que circula y que se produce masivamente. Me interesa hacer ese aporte, de hacer canciones que me gustan a mí y también es lo que te sale. Hay que respetar eso, creo. Tratar de ser honesto con lo que a uno le sale”, agrega.
Todo es mercado es lo que afirma Emilio Gordillo. “No es posible salir del mercado, pero sí creo que es importante mirar hacia otro lugar. Hay una frase de Nicanor Parra que dice: Primer requisito de una obra maestra, pasar desapercibida. Tengo la impresión de que para buscar un producto interesante, hay que mirar donde todos no están mirando. Apuntar hacia otro lugar, no es tanto estar en contra del mercado, sino no hacerle tanto caso. Si alguien llegó a un lugar de privilegio, hay que sospechar de esas personas y preguntarse si es eso lo que queremos hacer”, afirma.
Gordillo trabajó con el productor musical chileno Javier Barría. A veces es difícil combinar letra y música, pero en estos casos, la tónica del disco va en dirección respectiva. El 7 de junio sale el segundo sencillo, “El arte de saber perderse”.

“La canción de las flores en una bolsa de papel es la invitación de una amiga a cortar flores, ella reunió todas esas flores y las puso en dos bolsas de papel. Me fui pensando que eso era el testimonio del amor. Empecé a imaginar cómo dos destinos, pensando en esa canción de Violeta Parra, “La jardinera”. Me gustan los acordes raros, las armonías spinetteanas, de Fito, que no tienen que ver con acordes estandarizados. En 40 minutos estaba hecha esa canción, soy muy impulsivo, un momento creativo genuino, los cambios son mucho tiempo después”, agrega.
Cuenta que conoció a Javier Barría criticando y elogiando su gran labor en la música. Piensa que el productor es uno de los mejores músicos latinoamericanos. En el disco se nota que hay verdadera comunión con Barría, que se puede ver en las canciones y en el disco Apax.











