Ofrecerán un concierto electroacústico que experimenta tanto en la música como la palabra el próximo sábado 19 de julio en el Foro Del Tejedor, 20:30 horas. Estarán acompañados por su ya habitual cómplice creativo Emanuel Pina, además de invitados como Juan Manuel Toreblanca, Leiden y José María Arreola.
Ciudad de México, 7 de julio (MaremotoM).- Producto de las insólitas coincidencias del festival de Poesía en Voz Alta en la Casa del Lago, el creativo dúo del músico Alonso Arreola y el poeta nahua Mardonio Carballo vuelve a juntarse con claras intenciones de romper la escena y los lugares comunes del Spoken Word.
Esta vez el dúo formado hace 14 años –que en realidad como ellos dicen es un “power rock trío” o solo “ tres nerds que se juntan para hacer experimentos poéticos musicales”– ha rearreglado al tono madera los éxitos de aquel primer y electropotente disco Las Horas Perdidas (2014) que los llevó a visitar bastantes festivales en México y 14 países más y hasta romper el WOMAD, festival de música y artes del mundo de Peter Gabriel, con él mismo en la audiencia.
Éxitos, mashups y rolas nuevas esperan a la audiencia, algunos de ellos como Ezo (Sangre en náhuatl), una de los temas que se volvió emblema del Movimiento No más Sangre que “ha permeado nuestro diálogo creativo” y con el que Mardonio descubrió una nueva faceta en su quehacer escénico: la de frontman rockero.
O Sabotage, un mashup que retoma de los Beasty Boy la furia de una postura estético-social harta de los desaparecidos en México y los muertos por circunstancias políticas. O Colibrí, “un canario huasteco y hasta un son jarocho pero revisitados”, una aproximación muy curiosa a los Red Hot Chili Pepers.
Esos coqueteos musicales con otras rolas ya lo habíamos visto en Vete de Mí, una idea musical que Arreola compuso en África y Mardonio propuso meterle letra de Bola de Nieve, pero adelantan novedades: “Hay también en ciernes un arreglo a I Will Survive pero con una letra de Mardonio que pasa por diferentes géneros. Y hace rato estábamos calculando tal vez hacer algo con Misión Imposible, porque se acaba de morir Lalo Schifrin hace dos días y es una rola verdaderamente prodigiosa, más allá de las películas”.
En entrevista en uno de los recesos de su ensayo, poeta y músico aseguran que su relación se ha dado de manera natural e inevitable: “Creemos en la belleza y en la posibilidad de que la música y la poesía digan algo importante y lo sugieran con vacíos suficientes para invitar a quien te escucha sin caer en inclinaciones de balanza pronunciadas o en panfletos”.
“Yo digo que Alonso es especialista en sacarle el alma a las piezas, saca el alma como si fuera una tela y sobre de eso borda otra cosa, me parece muy bello” dice el poeta, quién de esta colaboración no salió ileso.
“Es que de un proceso creativo uno tiene que salir todo menos ileso y este proyecto a mí me ha dado disciplina, el intentar seguir la pista a esos dos con solo oído porque no tengo todo el lenguaje o bagaje de ellos musicalmente pues solo con la disciplina, pensando en que soy un ser sumamente indisciplinado”.
Así en Arreola+Carballo asistimos a la transformación escénica de un poeta de estilo conocido en un verdadero frontman rockero, al estilo del Abulón o Rubén, sus referencias en el rock “cantahablado”.
“Fue muy importante crear un personaje, el Mardonio de Arreola+Carballo es un personaje más inspirado en los frontman como el Abulón (de Víctimas del dr cerebro) o como Rubén Albarrán (Café Tacvba) Todos esos personajes que “cantablan” me encantan , pero no hay una fórmula, te vas descubriendo. Es un personaje que habita su propia letra”.

Es según Mardonio esta posibilidad de trasgredir mundos, de hacer una especie de “arte funambulista” que transita por una línea delgadita de entre la dramaturgia con poemas y la música que no se canta, “el que ha sacado al poeta y las lenguas indígenas de su lugar habitual para proyectarlos de manera contemporánea sin despojarlos de su espíritu”.

Para Arreola hay un asunto clave en su propuesta musical: “el concepto canción entendido en esta disolución de fronteras entre la poesía y el cabalgar melodías, es una enorme diferencia con respecto a las muchas experiencias de poesía musicalizada y de spoken word en donde hay una flexibilidad que desde mi punto de vista es excesiva y poco seria. Es muy fácil que alguien se ponga a hablar leer o recitar encima de alguien que se ponga a tocar, yo no soporto eso. Yo no trabajaría con ningún poeta que quisiera entrar en esa fórmula, así trabajé con Houellebec, o con Fernández Mayo, que no sea solo leer y te musicalizo por atrás”.
Muy contentos y en catarsis por una pieza que surgió en el ensayo a partir de la muerte del padre de Mardonio, los dejamos preparando otras sorpresas se oirán en el Foro el Tejedor, el 19 de julio, a las 20: 30 horas. La experiencia de verlos presentarse en vivo será inigualable, prometen incluso romper la cuarta pared y propiciar cierta interacción con el público pues para ellos “Los músicos de pronto olvidan que son artistas escénicos”.











