Balompié se publica cada tres meses y ya cuenta con más de 700 suscriptores. Cada número es una pieza de colección: artículos, crónicas, columnas y archivos fotográficos que combinan rigor periodístico y sensibilidad estética.
Ciudad de México, 17 de octubre (MaremotoM).- En una era de pantallas veloces, donde el fútbol se reduce a repeticiones de veinte segundos y frases de comentarista, Balompié es una anomalía. Una revista en papel, gruesa, de diseño cuidado, que rescata el placer táctil de leer sobre el juego más popular del mundo. Su director, Eder Bayuelo, es un apasionado que decidió hacer realidad un sueño improbable: devolverle al fútbol mexicano su relato impreso.
“Crecí con el papel —dice—. Leía el periódico todas las mañanas, copiaba a mano fragmentos de crónicas, guardaba revistas viejas. Cuando en 2020 empecé mi canal de YouTube Leyendas del Fútbol Mexicano, entendí que había mucho por contar: goles sin contexto, historias incompletas, jugadores olvidados. Comencé a coleccionar revistas de los años treinta y sesenta. Al verlas, pensé: ¿por qué ya no hay nada así en México? Si nadie la hace, la hago yo.”

Balompié se publica cada tres meses y ya cuenta con más de 700 suscriptores. Cada número es una pieza de colección: artículos, crónicas, columnas y archivos fotográficos que combinan rigor periodístico y sensibilidad estética.
“Cuando saqué el primer número sabía que era un suicidio laboral —reconoce Ed—. Invertí mis ahorros en una revista de papel, pero me emociona ver cómo la gente la huele, la hojea, la guarda. Los niños la miran como si fuera una antigüedad. Los extranjeros la valoran más que nosotros, pero sigo convencido de que el fútbol debe volver al papel. No sé si voy a rescatar el periodismo impreso, pero por lo menos voy a intentarlo.”
Cada texto de la revista tiene un diseño distinto: “No es una revista blanca con letras apretadas —explica—. Es un viaje. Cada página tiene su propio mundo.”
En el estudio del director, un muro de planas de periódico muestra las eliminaciones del Tri desde 1954. “Ese es el retrato del fútbol mexicano —dice—. Somos un país de perder. Vivimos el fútbol desde la tristeza, desde la burla. No con la épica de Argentina o Brasil. Aquí la derrota es parte del ADN nacional y eso también hay que contarlo.”
Para Eder Bayuelo, Balompié no solo es una publicación deportiva, sino un proyecto cultural: “El fútbol mexicano es el espejo de México. Tenemos jugadores talentosos, pero un sistema que los ahoga. Dos campeones por año, liguillas donde se puede ser campeón sin ser el mejor, sueldos que adormecen, sin ascenso ni descenso. Todo eso genera un espíritu conformista. El jugador mexicano no siente hambre de trascender porque el entorno le dice que ya ganó.”
“El problema —dice Eder— no está en el talento, sino en la estructura. Los formadores ganan poco, los jóvenes se estancan en fuerzas básicas, los extranjeros ocupan demasiados lugares. Hay algo más grave: solo quince dueños controlan el fútbol mexicano. Ocho empresas y siete personas deciden todo, desde los clubes hasta la selección. Es una oligarquía deportiva. No hay democracia.”
Los debates actuales —agrega— son los mismos que hace sesenta años: los extranjeros, la falta de exportación de jugadores, los entrenadores mal pagados. “Nada ha cambiado, solo evolucionó la tecnología. El fondo sigue siendo idéntico.”
Eder no duda en señalar que el futbolista mexicano no es menos capaz, sino menos competitivo. “Son atletas impresionantes, pero crecen en una cultura donde se puede triunfar sin ser el mejor. Aquí se puede ser campeón siendo octavo lugar. Eso marca. Y cuando salen a competir con verdaderas potencias, se nota.”
Su mirada no es derrotista, sino documental: “Como periodista no puedo cambiar el sistema, pero sí contarlo. Si los dirigentes leyeran Balompié, si conocieran la historia del fútbol mexicano, quizá dejarían de repetir los mismos errores.”

El Mundial que se avecina
De cara al Mundial de 2026, Eder Bayuelo combina entusiasmo y escepticismo. “Estoy emocionado —dice—, pero no veo un cambio real. Nuestra historia parece escrita: otra eliminación en octavos, si llegamos. El fútbol mexicano tiene un destino manifiesto que se repite como una maldición, pero igual quiero estar ahí, cubriéndolo todo, dentro y fuera de la cancha: el metro colapsado, la lluvia, los fanfests, los rostros. Todo eso también es fútbol.”
Más que una revista, Balompié es una declaración de amor y resistencia. Un recordatorio de que el fútbol también se piensa, se narra, se archiva.
“Mi sueño —dice Eder— es que los dueños de los clubes conozcan su historia, que comprendan lo que fue el fútbol mexicano antes de Televisa, antes de los torneos cortos. Si no conocemos nuestro pasado, estamos condenados a repetirlo. Por eso escribimos fútbol sin acento. Para dejar huella en papel, como se hacía antes.”
Sitio web: balompie.mx











