Cristina Fallarás

CRISTINA FALLARÁS: EL CUERPO DE LA MUJER ES TODAVÍA TERRITORIO DE GUERRA

Ciudad de México, 18 de octubre (MaremotoM).- La escritora y periodista Cristina Fallarás ha hecho de la resistencia una forma de vida. En Últimos días en el Puesto del Este —novela ganadora del Premio Ciudad de Barbastro, que el Fondo de Cultura Económica acaba de rescatar— la autora española despliega un relato apocalíptico y profundamente simbólico sobre la violencia, la memoria y el cuerpo femenino como espacio de confrontación.

La novela se divide en dos planos: la historia de una madre sitiada con sus hijos y un pequeño grupo de resistentes y la evocación de un amor pasado que se convierte en refugio frente a la barbarie. La protagonista, conocida solo como la Polaca, espera el regreso de su compañero, el Capitán, mientras fuera de la casa se oyen los gritos de los fundamentalistas que han arrasado el mundo.

Fallarás coloca en el centro de la devastación la victoria del fundamentalismo católico, un gesto de valentía literaria y política que rompe con los clichés del género postapocalíptico. “Decidí crear el simbolismo de los bárbaros, que sirve para una guerra clásica, pero también para esta destrucción democrática que estamos viviendo hoy”, explica. “Nosotras, las mujeres, tenemos una mirada muy particular para enfrentar estas nuevas guerras, porque el cuerpo de la mujer acaba siendo siempre territorio del conflicto”.

La autora sostiene que los conflictos contemporáneos —desde la destrucción de valores democráticos hasta los genocidios actuales— han adquirido formas más difusas, más mediáticas y más perversas. “El genocidio de Gaza se ha televisado en directo”, dice. “Eso ha adormecido la capacidad de acción de los pueblos. La deshumanización ya no se produce por ocultamiento, sino por sobreexposición. Verlo todo en tiempo real nos convierte en espectadoras impotentes”.

Para Fallarás, el peligro no es solo la violencia, sino la normalización de la violencia. “Se nos está vendiendo una idea de paz que no es paz, una idea de alto el fuego que no es tal. En España, por ejemplo, la población salió a la calle por Gaza, pero el gobierno no intervino. Se subió a la ola cuando ya la gente se había movilizado. Esa apropiación institucional de las luchas populares es lo más peligroso”.

Cristina Fallarás
Editó el Fondo de Cultura Económica. Foto. Cortesía

El acoso y la extrema derecha

Desde hace años, Cristina Fallarás ha sido blanco de ataques sistemáticos de la ultraderecha española. El partido Vox —tercera fuerza política del país— ha impulsado incluso una página web para promover el odio contra ella. “No se trata de un insulto aislado, sino de una estrategia institucional. Ellos saben que con ese tipo de campañas el odio se amplifica en la ‘manosfera’, en los foros de varones misóginos, los grupos incel y las redes de violencia machista”, explica.

“Yo llevo diez años acosada. He cambiado varias veces de domicilio y ahora de ciudad, porque no puedo habitar el espacio público con tranquilidad. La violencia ha cambiado: empieza en lo digital y termina en la calle.”

En 2018, Fallarás impulsó el movimiento #Cuéntalos, una respuesta colectiva al fallo judicial del caso de “La Manada”, donde cinco hombres violaron en grupo a una joven durante las fiestas de San Fermín. El tribunal consideró entonces que no había habido violencia ni intimidación.

Cristina Fallarás
La violencia ha cambiado: empieza en lo digital y termina en la calle. Foto: Cortesía

“Pensé: tenemos un problema. ¿Quién define qué es violencia sexual? Si lo definen los jueces, estamos perdidas. Por eso lancé un llamado a que las mujeres contaran, con sus propias palabras, lo que habían vivido. En diez días recibimos tres millones de acciones en cuarenta países. Fue algo espontáneo, necesario y mundial”, recuerda.

Desde entonces, Fallarás ha recogido decenas de miles de testimonios anónimos de mujeres víctimas de violencia. Hoy ese archivo será estudiado por el Estado español como un corpus sobre la percepción social del machismo. “Me emociona saber que ese trabajo servirá para corregir el concepto institucional de lo que las mujeres consideramos violencia”, dice.

En Últimos días en el Puesto del Este, la violencia se enfrenta con belleza, erotismo y memoria. “Son tres herramientas muy nuestras”, dice la autora. “Las mujeres tenemos maneras propias de resistir. Acudir a la intimidad para enfrentar la violencia es un acto de poder. Cuando escribí esta novela en 2011, no imaginé que seguiría tan vigente. Hoy la releo y no cambiaría ni una coma”.

Fallarás, que se dio a conocer también como activista por los derechos de las mujeres y como una de las voces más lúcidas de la izquierda española, define este libro como su obra más íntima:

“Es una historia sobre cómo la violencia se instala sin que te des cuenta, sobre cómo te devora poco a poco. Pero también sobre cómo la belleza puede ser una forma de rebelión.”

Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968) ha sido periodista en El Mundo, Cadena SER y La Vanguardia. Entre sus obras destacan Las niñas perdidas, Honrarás a tu padre y a tu madre y Ahora contamos nosotras. Con Últimos días en el Puesto del Este, reafirma su posición como una de las autoras más combativas de la literatura española contemporánea.

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