Ricardo Tatto

Cuando el público lea estos ensayos, encontrará a un lector dialogando sobre sus pasiones: Ricardo Tatto

En su caso los libros son parte de su identidad. “Mi historia es la de alguien cuando se mudó, se llevó sus libros. Para mí un hogar no es un hogar si no están mis libros cerca” afirma. Empezó a escribir en 2005, siempre estuvo rodeado de libros por su abuela, quien no le prohibía nada para leer.

Ciudad de México, 8 de abril (MaremotoM).- En mi reciente viaje a Mérida, para participar de la FILEY, conocí al periodista y escritor Ricardo Tatto, del que ya había leído Bestiario del Bibliófilo (y otras fiestas literarias), un libro sacado por NitroPress.

Con el prólogo de Daniel Salinas Basave, un célebre escritor de Tijuana, este trabajo ha sido ganador del Fondo Editorial del Ayuntamiento de Mérida.

“De eso trata este libro. De nuestros hábitos: anotar, subrayar, doblar las páginas. De viajar y viajar con libros. De coleccionar, cazar, apilar y, sobre todo, de nuestro amor por ellos”, dice Mauricio Bares en la contraportada.

Es una especie de crónica sobre los libros y de cómo ellos no se pueden detener. Así lo dice Ricardo: “Cuando un niño empieza a leer, no puede detenerse”. Me gustó también que a pesar de la diferencia de edad, la lectura y sobre todo en este bestiario, une las diferentes generaciones.

Ricardo E. Tatto (1984) es periodista y promotor cultural, editor y narrador. Su trabajo ha sido publicado en periódicos, revistas y en libros de su autoría como Tercera llamada (periodismo cultural) y Cuentos, minificciones y aforismos del descaro (narrativa). Actualmente es columnista en Milenio Yucatán y colaborador de diversos medios nacionales. También hace libros sobre Juan García Ponce y dirige la revista Soma, Arte y Cultura.

Ricardo Tatto
Editó NitroPress. Foto: Cortesía

Ricardo Tatto dice en entrevista que su libro no es un diccionario, sino un conjunto de ensayos creativos “En el cual hago un símil entre un montón de lectores y algunas bestias que me invento. Por ejemplo el Robalibros. Intento clasificar un poco a los distintos maniacos de los libros. Yo soy un montón de esas bestias que empezó como un bibliófilo y durante la pandemia se volvió una manía. El encierro intensificó un poco más el amor por los libros”, dice.

Ricardo Tatto

Es una enfermedad incurable, admite Tatto. “También tiene defectos convivir con un bibliómano. Uno como escritor, como periodista, lee su realidad. Puedes leer una película, un cuadro, una obra de teatro y puedes leer la literatura. Uno siempre está escribiendo en su mente. En este libro Bestiario del Bibliófilo (y otras fiestas literarias) pinto al Robalibros, al que comparo con el protagonista de Los Miserables pues pienso que el que roba libros tiene hambre de conocimiento y no tiene recursos para satisfacerlos”, agrega.

Habla de los bibliómanos asesinos, de ese Asesino de Barcelona, que anhela tanto un ejemplar, de algo coleccionable, que “es capaz de llegar a las últimas consecuencias”.

El libro está hecho desde Ricardo Tatto como lector, “cuando el público lea estos ensayos, va a encontrar a un lector dialogando sobre sus pasiones”.

“No leo en digital, aunque tengo libros en ese formato. Los lectores digitales se parecen mucho a los acumuladores. Junta un montón de libros, pero a veces no lo lee. Hay una tableta llena de ejemplares, siento que no me inclino tanto a leer en digital”, admite.

“Al abrir un libro, el lector lo huele, yo alabo el forro, la tipografía, la solapa, uno se enamora del embalaje. El libro es un producto de consumo”, agrega.

En su caso los libros son parte de su identidad. “Mi historia es la de alguien cuando se mudó, se llevó sus libros. Para mí un hogar no es un hogar si no están mis libros cerca” afirma.

Empezó a escribir en 2005, siempre estuvo rodeado de libros por su abuela, quien no le prohibía nada para leer.

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