Diego Ameixeiras

El dolor y la posibilidad de redención: Diego Ameixeiras

Alicia Eugenia Segura conversa con Diego Ameixeiras sobre su novela El ciervo y la sombra, publicada por el Fondo de Cultura Económica, publicada este 2024.

Ciudad de México, 19 de noviembre (MaremotoM).- El ciervo y la sombra relata los últimos días de la vida de Mateo, un hombre de la provincia de Ourense que vive con la angustia del sinsentido de la vida. Tras haberse rehabilitado de las drogas, haber sufrido la separación de su novia, la muerte de sus padres y un intento fallido de suicidio, queda sumergido en una profunda depresión con la que tiene que enfrentarse diariamente. Mateo relata su cotidiana lucha por sobrevivir en un barrio marginado, con personajes violentos que ponen de manifiesto la corrupción moral de la sociedad.

–Encantada con tu novela. Tiene un principio devastador que no sé cómo pudiste seguir con ella. Leí el primer párrafo y dije, qué bárbaro, qué suicida, vamos, es impresionante cómo la llevas…

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El ciervo y la sombra, esta novela que nos habla de un chico huérfano, de manera violenta, porque hay de orfandades a orfandades y generalmente, las violentas son muy traumáticas y cómo se va desarrollando en su mundo fallidamente, es conmovedor, un claro ejemplo para mí de esta generación X, tan nihilista, de pronto tan punk, pero también tan sin paradigmas.

–¿Cómo concebiste el personaje, que tiene una psicología profunda?

–Acabas de resumir muy bien el espíritu de la novela. Mi idea inicial era escribir una historia que hablase sobre el dolor y sobre la posibilidad de redención. Es decir, contar la historia de un personaje en carne viva que se está enfrentando a los mayores misterios de la vida, que tienen que ver con la pérdida de los seres queridos, con el desamor, con la soledad, con el sentimiento de fracaso. Quería contar esa historia de alguien que arrastra un pasado muy tormentoso, muy sombrío y que todo el tiempo hace preguntas sobre el sentido de su existencia, sobre cuál es la finalidad de su vida y, sobre todo, un personaje que también necesita y quiere ser perdonado. Quiere que ese viejo amor del pasado intente, no sé si pasar página, pero sí entender que él en un momento del pasado fue alguien muy angustiado, sometido por la adicción a las drogas, un náufrago absoluto, metido en un gran vacío existencial.

Diego Ameixeiras
Mi idea inicial era escribir una historia que hablase sobre el dolor y sobre la posibilidad de redención. Foto. Cortesía

–En esta resignificación de él mismo nos llevas a los lectores a un cuestionamiento filosófico profundo, existencialista

–Es una novela negra en la que el argumento o la intriga de la historia, es menos importante que la profundidad que intenté darle a los personajes.  Lo importante está, como muy bien decía Mateo, el protagonista, son personas que tienen ideas sobre la vida mucho más claras que él, que son personajes mucho más pegados a la realidad, pero también son personajes que arrastran heridas profundas.

–España, después de la Guerra Civil, tiene una marca profunda, como toda Europa y como muchos países de Latinoamérica, donde se vivió el fascismo,  las heridas siguen y perpetúan estos sistemas

–Vivo con mucha preocupación el ascenso de la ultraderecha, de la intolerancia, del fascismo, del racismo, de la misoginia, del machismo más absoluto. Y es verdad que en la novela hay un peso profundo por esas heridas sin cerrar, que existen en España que tienen que ver con la Guerra Civil. Es decir, aunque han pasado muchos años ya, desde el final de la guerra y muchas generaciones ya no vivimos eso directamente, todavía hay muchos cadáveres por desenterrar. Todavía hay gente que no ha podido darle sepultura a sus familiares. A los asesinados por el fascismo durante la Guerra Civil, estamos hablando de nietos y de bisnietos de esas personas, ya han pasado muchos años. Entonces es algo que todavía está ahí, que pertenece a la memoria histórica y que tanto a la derecha como la ultraderecha siempre les ha parecido algo que hay que olvidar, que hay que pasar página…Creo que el pasado está para superarlo y para no repetirlo, pero las personas que todavía tienen a sus familiares desaparecidos y sin haber tenido la posibilidad de darles una sepultura digna, tienen todo el derecho del mundo a pensar que esa memoria tiene que estar viva y tiene que estar presente. Toda esa gente necesita homenajes, reconocimientos, que creo que deberían hacerse. Y el ascenso de la ultraderecha, en los últimos tiempos, tanto en Europa, como lo estamos viendo ahora con el triunfo de Donald Trump, en Estados Unidos, se fundamenta sobre todo en que vivimos una época en el que la mentira, la manipulación, lo que aquí llamamos bulos informativos, es decir, las mentiras manipuladas, ya no penalizan políticamente.

–Pienso en el libro de Erich Fromm, El miedo a la libertad, donde se pregunta qué pasó en la Segunda Guerra Mundial, quemuchas comunidades en Europa no habían visto nada, no se enteraron

–La literatura no tiene por qué ser necesariamente política. Yo creo que la literatura o el arte en general pueden ser entretenimiento puro, pero pienso que la persona que escribe no debe ser neutral ante la realidad que tienen delante de sus ojos y la literatura, entre muchas funciones que tiene, una que es importante, es la de dar voz a los invisibles, a los desautorizados por la historia, a los imaginados, a aquellos que no aparecen en las crónicas oficiales de la historia. Entonces yo creo que los personajes que aparecen en El Ciervo y la sombra son gentes anónimas, gentes de barrio que nunca aparecerán en los grandes libros de historia, pero que están viviendo dramas, tragedias, victorias, derrotas personales, bueno, que atraviesan todos esos momentos de la vida que a todos nos suceden.

–Hay un deseo en el subtexto de la novela que se basa en la necesidad de buscar esperanza con esta historia tan densa, pesada y hermosa también

–E arte y la literatura en particular,  me sirve para comprender el mundo, para entenderlo mejor. Ponemos el ejemplo del inmigrante que se come un gato, por ejemplo. En la sociedad, en los medios de comunicación, en los periódicos, muchas veces podemos leer sucesos, noticias que nos parecen incomprensibles. Claro, cuando leemos eso, pues la realidad va tan rápido y los acontecimientos van a tanta velocidad que muchas veces no somos capaces de profundizar en algo así, pero la literatura sirve para, a veces, sobre todo la novela negra, para profundizar en esos comportamientos oscuros del ser humano y entender qué hay más allá de esas simples acciones.

–En esta novela de El ciervo y la sombra, Mateo es un gran romántico

–Ese es el momento en el que Mateo conecta más con la vida, cuando realmente se siente feliz, se reencuentra con su viejo amor y después de todas las penalidades que arrastra durante toda la historia, ahí es su gran momento de felicidad.  Se une la fiesta, al deseo, no sé, la juventud, todas esas chicas anarquistas a su alrededor que bailan con ellos,  en el momento más luminoso de la historia. Mateo es una especie de poeta, está como viendo pasar su vida a toda velocidad, está viendo cómo se le aparecen sus padres fallecidos, cómo vuelven a reencontrarse con el amor, cómo se ve arrastrado por esas amistades tan turbias que tiene, pero que al mismo tiempo tienen su propio código de honor y se ayudan unos a otros de una manera peculiar, pero se echan una mano. Pues él se enfrenta a toda esa realidad, con perplejidad, con asombro, haciéndose preguntas, entonces, por eso intenté que la novela tuviese ese tono poético.   Todos los personajes de mi novela son personajes que no se juzgan unos a los otros, se ayudan, se intentan comprender. En el caso del Padre Andrés, por ejemplo, es alguien que conoce a lo que se dedica Mateo, conoce su vida como pequeño traficante de drogas, pero no lo juzga, simplemente lo acompaña, intenta responder a sus preguntas. Mateo es alguien que comete errores, obviamente, pero que merece ser escuchado y que merece ser acompañado en su vida, en sus pequeñas tragedias personales.

 

 

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