La novela también habla de una mujer adulta que llega al hospital con una hemorragia interna que amenaza su vida. Son dos momentos de la vida de una mujer, un deseo incontenible de vivir en ambos espacios y la búsqueda de sí misma en cada uno de esos instantes que marcan la experiencia existencial.
Ciudad de México, 12 de junio (MaremotoM).- ¿Qué tienen en común el deseo erótico y la experiencia cercana a la muerte? La nueva novela de la escritora mexicana Claudina Domingo, Dominio, editada por Sexto Piso, podría decirse que es erótica y al mismo tiempo una novela para adolescentes. Es decir, para ese momento en que todo es blanco o negro, que queremos abandonar la niñez y queremos vivir todo de golpe.
La novela también habla de una mujer adulta que llega al hospital con una hemorragia interna que amenaza su vida. Son dos momentos de la vida de una mujer, un deseo incontenible de vivir en ambos espacios y la búsqueda de sí misma en cada uno de esos instantes que marcan la experiencia existencial.
ENTREVISTA EN VIDEO A CLAUDINA DOMINGO
“La primera versión había sido como ingenua. Cuando los escritores tenemos que esbozar la voz de una adolescente no nos sale. Cuando comencé la versión definitiva, me encontré con la necesidad de crear una voz que para sonar natural, fuera artificial”, explica Claudina Domingo, la autora en entrevista.
La narración nos lleva en principio a esa adolescencia ruda y negra. “Quería contar la historia de una forma de vida, estaba obligada a aparecer como más niña de lo que yo creía que era”, afirma.

La sociedad, calificada como muy abierta, contempla una narrativa sexual con velos. “Están los dos extremos. Por un lado, sutil y por el otro, la de los hombres, muy guarra del underground. Quería ver qué tan cierto que los derechos de poder y de empoderamiento de la mujer funcionaban”, expresa Claudina Domingo, poeta y narradora, autora también de Tránsito (Conaculta, 2011), el poemario que ganó el Premio Iberoamericano para Obra Publicada Carlos Pellicer 2012; fue traducido y publicado al inglés por death of workers whilst building skyscrapers.
¿El sexo es amor? Es una de las preguntas fundamentales de este trabajo. ¿La vida es una escena pornográfica? “El cambio del amor romántico mutó en la expresión sexual. A mi generación tuvimos que explorar nuestra vida sexual a escondidas. Eso ocurre menos entre los adolescentes ahora. El tema de la libertad sexual de los 70, la gente se refiere a Nueva York, no en el ámbito latinoamericano. La revolución sexual cayó a cuentagotas, muchos años después de lo que ocurrió en el mundo”, afirma.

“Cuando las mujeres tenían más compromiso con la virginidad, había un cierto poder en negar eso al hombre. Lo curioso del amor romántico, es que puedes terminar como una persona muy adicta al hombre. Que la libertad sexual te convierta en una esclava por placer, es una deriva muy particular de nuestras sociedades. Retomar como un cierto control, de no aficionarte sexualmente a un hombre como mujer, es pensar en dejar a un hombre que te maltrata, pero que es muy bueno en la cama”, añade.
Dominio es una novela erótica, “pues es uno de los grandes motores del autoconocimiento. El motivo por el que dejo la timidez es porque quiero acostarme con chicos. El tema erótico es muy importante por el libro”, dice.











