Ofrece una amplia variedad de experiencias para los amantes, profesionales, estudiantes y espectadores de este arte en aulas, escenarios y calles de la ciudad de Querétaro y en esta nota vemos cómo periódicamente, los alumnos reciben becas, consiguen una tarea profesional en las danzas españolas, en la que se incluye el flamenco, al entrevistar a Adriana Covarrubias, directora de Proart.
Ciudad de México, 23 de junio (MaremotoM).- “Querétaro, la nueva capital del Flamenco”, así describía la revista española Por la danza en 2008, después de la primera edición del Festival Ibérica Contemporánea.
Ibérica es una fiesta artística y cultural que en cada una de sus expresiones desata emociones de adrenalina, intensidad, energía, pasión, pertenencia y deleite que, a su vez, enamoran y elevan a sentir en cada momento la experiencia ibérica.
Ofrece una amplia variedad de experiencias para los amantes, profesionales, estudiantes y espectadores de este arte en aulas, escenarios y calles de la ciudad de Querétaro y en esta nota vemos cómo periódicamente, los alumnos reciben becas, consiguen una tarea profesional en las danzas españolas, en la que se incluye el flamenco, al entrevistar a Adriana Covarrubias, directora de Proart.
Fundación Proart es una Asociación Civil sin fines de lucro que tiene como misión crear conciencia acerca de la importancia del arte y la cultura en el desarrollo de nuestras vidas a través de proyectos artísticos, culturales y sociales, contribuyendo a la formación de seres humanos comprometidos. Es la organizadora del Festival y, gracias a las gestiones que realiza, cuenta con el respaldo de distintas instituciones gubernamentales y privadas que se suman en este esfuerzo por difundir y preservar la danza.

Fundación Proart absorbe un porcentaje del costo de las distintas clases del Curso Internacional de Danza de este Festival, en un importante esfuerzo por el cual cada vez más personas tengan acceso a una formación internacional especializada en nuestro país.
Más allá de las figuras internacionales, como Sara Baras, como María Juncal, como El Farru, el Festival Ibérica Contemporánea, también es de las alumnas y alumnos.
“El tema que a nosotros nos apasiona y es el motor de todo este festival, es la formación. Eso es lo principal. En nuestro origen, está la academia de danza y lo que pasa es que somos muy inquietas y ahí empezamos después a inventar muchas cosas más alrededor de la academia. Íbamos a diferentes lados, a España, a Estados Unidos, a Cuba. El interés principal siempre era darles mejores oportunidades a nuestras alumnas para su desarrollo profesional en la danza. Entonces, por eso empezamos a buscar más opciones”, explica Adriana Covarrubias, una mujer íntegramente entregada a la danza y que como bien dice, no para hasta hacer de la academia un gran ejemplo de lo que es la danza española hecha en México.
De tantos viajes, Adriana ha hecho muchos amigos en la danza y eso le ha abierto muchas puertas. Fue así que se le ocurrió traer los maestros a Querétaro y ha hecho de la Academia algo nacional. No sólo les da clases a los habitantes de la ciudad, sino que vienen muchas profesoras de la escena mexicana a hacer los cursos que las prepara profesionalmente.
“Es muy bonito, porque si no pueden venir todas las maestras de la academia, vienen los maestros, aprenden de los mejores y se van y lo aplican en sus academias. Siempre he creído que el que tiene un amigo tiene un tesoro, tenemos amigos en grandes instituciones que nos han aportado y a través de esta trayectoria y que ven que estamos haciendo todo lo posible por hacer un trabajo serio en la formación de nuestros alumnos, pues nos dan becas. Cada vez conseguimos más becas, 30 en cada festival y esto ha hecho que muchos de nuestros alumnos y alumnas de nuestras academias se van a estudiar a España”, explica Covarrubias.
Para bailar flamenco hace falta sentirlo es la convicción de Adriana. En el flamenco uno puede improvisar mucho, tener tus propios códigos y es válida cualquier manifestación, aunque Adriana le cuesta todavía incorporar algunas propuestas. Lo dice desde la raíz de ser bailarina, habiéndolo vivido porque su madre era maestra de danza española.

“Siempre fui maestra, organizadora de eventos y de los festivales y toda mi vida he tenido contacto con la danza. Tengo el sentido y el oído y el ojo súper desarrollados. Soy muy abierta y me encanta mucho la mezcla, me encanta mucho la estilización, me fascina, de hecho, la estilización, más que lo puro, en todo, en la danza clásica, en el flamenco”, expresa.
Bailar flamenco es para cualquiera, hacerlo a nivel profesional, lleva muchas horas de estudio y de trabajo.
“Tú puedes bailaruna rumba, un tango, pero ponerte a zapatear y hacer un buen zapateado, una buena escobilla, hay que estudiar muchísimo”, dice Covarrubias.
y hay que practicar muchísimo.
Teniendo el ojo muy desarrollado, en esta décima edición, Adriana va a tener a dos bailarinas de fuste. Una es Sara Baras y la otra es María Juncal. Está segura de que una de las cosas que ha generado el Festival Ibérica “es buena convivencia con los artistas. Hay muy buen ambiente y tratamos en la medida de lo posible de a cada artista darle su lugar”, afirma.
En Proart hay tres compañías. Una de las compañías es la Compañía Internacional ProArt, que está compuesta por chicas que son maestras de aquí de la academia. Hay niñas españolas, hay mexicanas también y son graduadas de conservatorio.
El concepto de la Compañía Internacional ProArt, que dirige Sandra Ostrowski, es trabajar mucha mezcla de danza. O sea, ellas hacen danza clásica, están preparadísimas para danza clásica, hacen danza contemporánea y danza española.
“Hacen unas interpretaciones muy simpáticas, muy cómicas. O sea, hay mucha dramaturgia. Y eso trabajamos, es un concepto muy global de danza y teatro”, concluye Adriana.











