Patricia Carrión no es famosa, pero es muy conocida en el ambiente. Es algo más que ser famosa, cada vez que uno habla de una cantante de jazz, enseguida aparece su nombre y toda su trayectoria la ha dedicado al canto y a la interpretación, como un camino de honda vocación y de dedicar el talento a canciones como “She’s not there” o “I Should Have Known Better”, que están en su disco Joyful Days.
Ciudad de México, 4 de agosto (MaremotoM).- Tiene una sonrisa espectacular. Una simpatía que la habilita agarrar la guitarra en alguna reunión y cantar los temas de jazz y de música latinoamericana que la definen.
Antes que nada, ella dice: soy cantante de jazz. ¿Cómo es eso? Al cuidado del gran maestro Juan José Calatayud, Patricia Carrión se ha hecho fuerte en un género nada fácil y por cierto ha cantado con músicos como Enrique Nery, Agustín Bernal, Héctor Infanzón, Chilo Morán, con un estilo único y una gran lealtad al jazz, aunque a veces ha cantado canciones mexicanas o algún que otro bolero.

Patricia Carrión no es famosa, pero es muy conocida en el ambiente. Es algo más que ser famosa, cada vez que uno habla de una cantante de jazz, enseguida aparece su nombre y toda su trayectoria la ha dedicado al canto y a la interpretación, como un camino de honda vocación y de dedicar el talento a canciones como “She’s not there” o “I Should Have Known Better”, que están en su disco Joyful Days.
La cantante ahora está por dar un concierto al lado de otras intérpretes que se llamará Cebiche de Sirenas y está ideado por el compositor y músico Matías Carvajal. Tendrá lugar el próximo sábado 12 de agosto, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, con la participación de Ilse Santana (batería), Pilar Sánchez (contrabajo), Nicté Esparza (sax), Becka (bajo), Jaet Garibaldi (Flauta) y Zoilé (guitarra).
Estarán las cantantes Jaramar, Patricia Carrión, Dannah Garay, Iris Bringas, Erika Goes y las hermanas Ingrid y Jenny Beaujean, que interpretarán las canciones grabadas en el volumen 1 (2016) y 2 (2021) del proyecto musical, así como nuevas versiones en vivo y con las interacciones entre las solistas y algunos dúos.
Las canciones que escucharán serán las ya plasmadas en las grabaciones del volumen 1 (2016) y 2 (2021) del proyecto musical, así como nuevas versiones en vivo y con las interacciones entre las solistas y algunos dúos.
ENTREVISTA EN VIDEO A PATRICIA CARRIÓN
“El mundo del jazz es grande y tiene extremados talentos. Crean piezas que te llevan a la estratosfera. La escena musical del jazz es grande dentro de lo pequeño que es. Cuando comencé a estudiar música estudiaba música clásica. Ahora hay escuelas que enseñan la música de jazz, era muy importante el escuchar, porque sacaba las piezas escuchando”, afirma Patricia Carrión.
“Ahora la escena se enseña en las escuelas, los chamacos tienen durante todo su desarrollo a formar grupos y llegan a tocar con todo el mundo. El trabajo del músico se valora mucho más”, agrega.
El cambio para ella ha sido muy benéfico, el primer amor que tienen los jóvenes es el rock, pero conforme se van desarrollando obviamente necesitan otros géneros. Hay más lugares de cuando Patricia Carrión empezó a trabajar. Su padre era músico, estaba empapado con todos los músicos con los que ella luego empezó a trabajar.

“Para mí el jazz significa la posibilidad de no tener cuerpo, salir, ser, flotar, hacer lo que quiero y eventualmente saber que tengo que volver a aterrizar. El jazz es haber soltado”, afirma la cantante.
“Yo me consideré una cantante de jazz cuando conocí a Catalayud. Pensé que íbamos a alternar, pero no, era para ser su cantante. Ha sido una carrera de mucha satisfacción. Primero trabajar con Juan José Catalayud, de aprender también de grandes músicos. Como Luis Demetrio, por ejemplo, ese gran compositor. Hacer una temporada con él, grabar un disco con él, conocer a gente como Freddy Noriega, Chilo Morán, es un privilegio con esta gente que me tomó bajo sus alas”, afirma.
Sus cinco discos van desde canciones rancheras hasta canciones propias en Mujer de Luna. En las rancheras los arreglos los hizo su padre, fue el último trabajo que hicieron juntos. “El primer disco lo hice con él y su último disco fue conmigo”, afirma Patricia.
Ha grabado un disco durante la pandemia, todavía le falta la mezcla, con composiciones propias, tanto en inglés como español, con arreglos de Álex Mercado y la participación de cuatro pianistas muy distintos, que le dan a la canción un lucimiento extraordinario. El disco se llama Ave de hielo.
Escuchémosla próximamente el 12 de agosto en el Teatro de la Ciudad.











