No hay que dejar de lado todas sus investigaciones porque siempre se acercan a la verdad, a esa cosa que muchas veces no queremos oír y que casi siempre relegamos a los lugares comunes. Yo misma le hago una pregunta de si Elena Garro estaba como loca, en esa perpetuación de lo “que se conoce” de ella, más allá de saber si lo que decía era cierto.
Ciudad de México, 12 de julio (MaremotoM).- Rafael Cabrera (México, 1983) es un periodista de investigación. Mientras hacemos la nota por el libro dedicado a Elena Garro (Debo olvidar que existí, Debate), hay muchos recortes pegados a su fondo. Hablan de una Orgía Hippie y cuando le pregunto contesta con mucha simpatía que el trabajo de él le resulta sumamente divertido.
Así ha hecho precisamente el libro La casa blanca de Enrique Peña Nieto (Grijalbo, 2015), por el que obtuvo premios nacionales e internacionales y aunque trata de no tomarse las cosas muy enserio, no hay que dejar de lado todas sus investigaciones porque siempre se acercan a la verdad, a esa cosa que muchas veces no queremos oír y que casi siempre relegamos a los lugares comunes. Yo misma le hago una pregunta de si Elena Garro estaba como loca, en esa perpetuación de lo “que se conoce” de ella, más allá de saber si lo que decía era cierto.
ENTREVISTA EN VIDEO A RAFAEL CABRERA
“Elena Garro es un personaje grande y bastante intimidante. Al leer libros, documentos, me daba cuenta de que era un personaje polarizante. Yo traté de enfocarme en lo que es, que hizo cosas complejas y polémicas, que están en el libro”, dice Rafael Cabrera, autor de Debo olvidar que existí (Debate).
Dice que no hay mucha información sobre ella y que afortunadamente ha recibido buenas críticas de ambos bandos, los “pacistas” y los “garristas”. “He logrado navegar en ese mar turbulento. Estamos todos a la expectativa de la apertura del archivo de Paz, para ver si hay algo de Elena Garro. Hubo una especie de edición del poeta de borrar a Elena de su vida”, afirma.

“Ella fue partícipe de John Fitzgerald Kennedy y de la matanza de Tlatelolco. Los poderes siempre muestran a una mujer mitónica, loca, pero ella siempre decía cosas verificables. Habla por ejemplo de Lee Harvey Oswald, que estuvo en México, antes de ir a matar al presidente de los Estados Unidos. Todo lo que fue diciendo era real. En el caso del ’68 fue más complejo. Tenemos el relato consistente de Elena Garro, donde dicen que fueron los intelectuales y da los nombres, que sólo lo publica El Universal”, dice Cabrera.
El perfil de Elena Poniatowska refrenda el lugar común de Elena Garro y cómo va pasando de boca en boca. “Era un personaje absolutamente complejo y nos dejamos influir por ello”, afirma.
“Elena Garro tenía una lucidez exacerbada”, expresa.











