Erma Cárdenas

Erma Cárdenas, una escritora actual que escribe sobre la historia y sus personajes

“No hemos acabado de entender la importancia de los personajes históricos y que hay que retomarlos. Desde un punto de vista nacido en el siglo XXI, para traerlos a nuestro presente”, dice a propósito de por qué siempre elige para escribir lo que se llama Ficción histórica.

Ciudad de México, 3 de abril (MaremotoM).- “En esta maldita cárcel tengo demasiado tiempo y nada con qué matarlo. Si los nervios me dominan, echaré todo a perder. Con un poco de buena suerte, cadena perpetua… ¡No, por favor! No soportaría pasar la vida entre rejas. Mejor me suicido. Y habrá que ver de qué manera. Me vigilan día y noche. Solo uso cuchara. Sirven la carne en pedacitos porque un preso se cortó las venas con un cuchillo; otro le sacó un ojo a un compañero usando un tenedor. ¿Cómo los introdujeron en la cárcel? Quizá sobornaron a un guardia: con dinero baila el perro. Así que cuidado, mucho cuidado: quedarían bastante mal si una mujer, la primera Señorita México, amaneciera colgada de una soga. ¿Dónde la amarro? ¿En el barrote de la ventana? Mis pies tocarían el suelo”.

Así inicia la escritora Erma Cárdenas su nueva novela, La asesina inocente, editada por Tusquets y que narra el caso de la Miss México, María Teresa Landa, quien el 25 de agosto de 1929 disparó seis veces contra Vidal con su propia arma, no sin antes decirle: “Me has destrozado la vida y mis ilusiones; si me casé contigo no fue por dinero, bien lo sabes, sino por amor porque te quiero, no es justo esto que has hecho”.

Quiso la mala suerte que una novela con el mismo tema, escrita por Ana Romero, ganara el Premio de la Novela Histórica y su historia quedara en segundo plano. Venus Triste y La asesina inocente no son iguales y ambas concentran el talento de cada una de las autoras.

Tampoco hay que olvidar la experiencia de Cárdenas, que ya nos ha sorprendido con historias como Caterina da Vinci.

En La asesina inocente, la escritora narra que estamos en México, 1928. “Mientras el país despierta con la noticia del atentado contra el presidente Álvaro Obregón, María Teresa Landa solo tiene ojos para el anuncio que destaca la prensa sobre el concurso Señorita México. Impetuosa y descontenta con el papel que esperan de ella, la joven encuentra en el certamen la plataforma perfecta para mostrarle al mundo su valía. La belleza y el desparpajo de la aspirante cautivan al jurado, que decide coronarla por unanimidad. La fama resulta embriagadora, pero tras fracasar en su intento de escalar a Miss Universo, Teresa contrae nupcias con un antiguo pretendiente. Tiempo después aparece en el periódico una nota en la que se acusa a la Señorita México de bigamia. Ella descubre entonces que su marido tiene un pasado desconocido… De los pormenores de este escándalo, y de la tragedia que se suscitará, dará cuenta la protagonista desde la cárcel en una novela cargada de tensión, sensualidad y drama. ¿El mundo está listo para escuchar su versión?”, pregunta Tusquets.

Erma Cárdenas (Washington D. C., Estados Unidos, 1945) es narradora, ensayista y traductora. Licenciada en Periodismo por la Universidad Femenina de México y en Letras Modernas por la Universidad Laval de Quebec, maestra en Educación Superior por la Universidad La Salle y en Letras Latinoamericanas por la UIA. En 1997 escribió El canto de la serpiente y en 2002 apareció su primera novela, Mi vasallo más fiel. Con Tiempos de culpa obtuvo en 2006 el Premio Nacional José Rubén Romero, otorgado por el Instituto Nacional de Bellas Artes. También es autora de Como yo te he querido (Premio DEMAC 2008-2009), Reflejo, Voy a contarles un corrido y Dolorosamente humana.

Erma Cárdenas
“Me parecía sensacional que la voz tuviera un eco en la escritura”, dice la escritora. Foto: MaremotoM

“Soy escritora porque mi abuelo era miembro numerario de la Academia Mexicana de la lengua. Yo era la única hija de su única hija y era la que podía entrar en su biblioteca. Me recitaba poesías, este olor de los libros, él escribía con una pluma que tenía la lengua de oro, me fascinaban las letras sobre el papel blanco. Entonces, quise ser como él. Como su medio de expresión era la escritura, me pareció lo más normal del mundo que yo escribiera”, dice Erma Cárdenas en una entrevista.

Recuerda El tesoro de la juventud y las fábulas de Samaniego. “Me parecía sensacional que la voz tuviera un eco en la escritura”, dice la escritora.

“Hay un resurgimiento de las fábulas. Acaba de salir La canción de Aquiles, de Madeline Miller y ella toma a La Iliada y La Odisea como bases para sacar su libro. La anécdota está hecha”, opina Erma Cárdenas.

Erma Cárdenas
Editó Tusquets. Foto: Cortesía

“No hemos acabado de entender la importancia de los personajes históricos y que hay que retomarlos. Desde un punto de vista nacido en el siglo XXI, para traerlos a nuestro presente”, dice a propósito de por qué siempre elige para escribir lo que se llama Ficción histórica.

“He elegido por ejemplo a Caterine Da Vinci, un personaje que no tenía historia, era una campesina, iletrada y que tuvo amores con Pedro Da Vinci, que la usó nomás para entretenerse y que cuando supo que estaba embarazada la dejó. Él era hijo de notario y buscaba una mujer que tuviera una dote y que le ayudara a entrar a ese mundo. Caterine se hace cargo del bebé, durante los primeros cinco años de su vida. Yo digo que era pintora, que para mantenerse pintaba cinturones para las mujeres y que esto se lo da al niño. Ella le despierta un interés por el mundo que le rodea. ¿Por qué el agua va hacia debajo de quedarse estático? Entonces Leonardo hace tratados para luego realizar presas y contestar a las preguntas de la madre”, cuenta Cárdenas.

De todas las novelas que ha escrito, ¿cuál es su favorita? Sin duda “Tiempos de culpa, que ganó el Premio Nacional José Rubén Romero y que me permitió considerarme escritora. Cuando me otorgaron el premio no fue solamente la satisfacción, sino que me dieron el espaldarazo para seguir adelante. Yo hubiera abandonado la escritura, sino hubiera tenido el reconocimiento de personas con tanta experiencia”, afirma.

Tiempos de culpa habla de un alto ejecutivo alemán, rubio, de ojos azules, que rentaba mi casa. Un día salió una muchacha negra y yo le iba a entregar el recibo de renta, diciéndole déselo a su patrón. Ella me dijo que se lo iba a dar a su esposo. Me fui pensando que soy una persona sumamente liberal, que no tengo ningún prejuicio racial, sin embargo cuando vi a esta mujer le di categoría de sirvienta. De ahí nació esta novela”, afirma.

Erma Cárdenas también escribió Naufragios, una novela editada por Textofilia, que narra la historia del genial pintor Théodore Géricault (Francia, 1791-1824). Frente a él, el psiquiatra Jean-Étienne Esquirol, quien intenta penetrar en las causas de su locura y se convierte en un admirador de su genio. Géricault habla de sus recuerdos, culpas, obsesiones y motivaciones, en una corriente de palabras que fluye y sumerge al lector, como ola de mar embravecido, empujándolo a naufragar junto con los personajes, igual que la célebre embarcación Medusa, cuyos sobrevivientes recurrieron al canibalismo.

Erma Cárdenas
Naufragios, de Erma Cárdenas, por Textofilia. Foto: Cortesía

“Escribí Naufragios después de visitar el Louvre. Vi por supuesto “La balsa de la Medusa”, de Théodore Géricault, una de las tres obras que hay que verse en el Museo, junto con La Mona Lisa y la Venus de Milo. Me fascina porque es una persona que se vuelve loca y no tiene idea del tiempo y del espacio. Pintar una obra sin esos elementos y hacer que se vuelva comprensible es todo un reto. A mí me encantan los desafíos, escribí sobre él, que es el primer pintor que considera que el loco no es un endemoniado, sino un enfermo”.

La asesina inocente narra la vida de María Teresa Landa, que era Miss México y una asesina y eso es lo que puede conseguirse ahora en el mercado.

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