Muestra zapatista

Exposición EZLN | Interpelaciones desde la selva

Luego de itinerar por Chiapas, Estados Unidos y Canadá llegan a la Casa de la Primera Imprenta más de 60 fotografías sobre los 31 años del movimiento zapatista que invitan a reflexionar sobre los motivos de esta insurrección, los momentos claves y su desarrollo actual a cargo de sus mujeres poderosas. 

Ciudad de México, 24 de julio (MaremotoM).- Ya nadie escatima que el primero de enero de 1994 se abrió un parteaguas en la historia de México con el levantamiento zapatista ni que la fotografía probó en esas grandes movilizaciones sociales y políticas por la defensa de los derechos de los pueblos originarios su grande influencia en el cambio de la narrativa de dichos acontecimientos.

A más de 30 años de interpelar a diversos sectores de la sociedad mexicana y el mundo, llegan al fin a la CDMX más de 60 fotografías (de un acervo de 800) que recorren la historia y cotidianidad de varios pueblos originarios del Estado de Chiapas y sus encuentros y desencuentros con el gobierno mexicano y la sociedad civil, que derivaron en el surgimiento de un ejército, que sin embargo ha actuado como una fuerza de paz con cuyas acciones se ha llegado a comprender de otra forma la diversidad de México.

Se trata de Interpelaciones desde la Selva, una exposición fotográfica organizada por el colectivo Batsi’Lab (que significa en lengua maya “el verdadero espíritu”), que ha trabajado en la conformación de un acervo visual sobre el movimiento zapatista para mostrar cómo la fotografía ha dejado huella profunda en la construcción del imaginario indígena de México y ha influido poderosamente en su resonancia mundial.

Muestra zapatista
Requiem por un Alcaraván. Isaac Guzmán, 2019.

La muestra, que ha recorrido los caracoles zapatistas como el de más reciente creación en 2024 en Tenejapa en Chiapas, la capital del estado San Cristóbal de las Casas y países como EU y Canadá, deja en claro que los zapatistas no sólo cambiaron definitivamente la forma paternalista y racista de ver el mundo indígena, sino que gracias a ellos ahora se les trata con más respeto y se entienden mejor sus motivos de resistencia.

José Ángel Rodríguez, curador del colectivo Batsi’Lab y testigo de momentos trágicos de la lucha indígena como la masacre de Acteal, asegura que se trata de una colección de referencia de la fotografía en Chiapas. “Su importancia radica en dar un panorama visual de la lucha zapatista desde su irrupción el 1º de enero de 1994 hasta hoy en día, con las nuevas generaciones de mujeres zapatistas que son las que ha empoderado la lucha”, destaca.

La muestra parte de las miradas antropológicas y visualmente estéticas de Manuel Álvarez Bravo (Estela Maya, 1944) o Gertrude Blum, que consigna la visita del presidente Manuel López Mateos en 1958, a las de fotoperiodistas que en los noventa se fueron a la Selva Lacandona a registrar la vida cotidiana de las comunidades insurrectas.

Antonio Turok (Año Nuevo en San Cristobal, 1994) o el desmembramiento de la estatua del conquistador español (Diego de Mazariegos en pedazos, Turok, 92) y Fabián Ontiberos, cuyo ojo fotográfico dio cuenta de los desplazados por el ejército y los primeros congresos indígenas celebrados con puras autoridades masculinas en 1996.

Las fotos que se volvieron portadas del movimiento como las de Marco Antonio Cruz. También están fotografías de Ángeles Torrejón, que da cuenta de las fiestas patronales en las que las mujeres bailaban aparte (Festejo, 1994) y otras en las que los trajes típicos y las imágenes religiosas tienen como escenario pintas en paredes que exclaman “Pinches indios” o grafitis sobre el odiado emblema del PRI, el partido oficial único hoy casi extinto.

El devenir del nuevo siglo corre a cargo de documentalistas audiovisuales como Isaac Guzmán (Los motivos de la selva, Caracol Jacinto Canek, 2025) y otras que muestran como Autoridades Zapatistas esperan a MariChuy, la candidata indígena en las elecciones presidenciales de 2017 o Darelí Oropeza, que han acompañado a la nueva generación de mujeres zapatistas actual y las muestran combativas con el puño en alto o a cargo del sonido de la manifestación.

Se exhiben además videos y cortos sobre acontecimientos nodales en la historia zapatistas como toma de alcaldías y la expulsión de autoridades de Chenalho y San Cristobal, las visitas de políticos perredistas como Alejandro Encinas y Cuauhtémoc Cárdenas, o hasta actuales protestas anticapitalistas y antiguerra en Palestina.

Para el curador José Ángel Rodríguez, quien también participa da cuenta de la tragedia de Acteal y los acopios de las caravanas, entre muchas imágenes de los desplazados, la lucha zapatista sigue más vigente que nunca. Él estuvo presente en el Caracol Dolores Hidalgo, que fue creado a propósito de los 30 años del movimiento, escuchó decir al comandante Moisés: “estamos como hace 30 años, no hemos ganado nada, estamos solos como aquél primero de enero”.

Según su apreciación “Ahora la filosofía zapatista es que la Tierra es de Nadie, así nos dijo ustedes interprétenlo y tómenlo como quieran, pero es así. Nadie tiene derecho a ser propietario de la tierra y eso lo aplican en sus municipios, nadie es propietario de nada más que del fruto de su trabajo”.

Muestra zapatista
Vamos mujeres, vamos a vencer, a este sistema maldito que nos quiere desaparecer. Isaac Guzmán, 2019.

Fuertes y distintas declaraciones comparadas con aquellas que movieron las conciencias de de los jóvenes de los 90, demasiado acostumbrados a las crisis económicas y la delincuencia, y que vieron en los Acuerdos de San Andrés una posibilidad de cambio social y de esperanza en el futuro. Treinta años después, con un gobierno que tiene el slogan “Primero los pobres” pero que se ha negado a reconocer los Acuerdos firmados en la Selva Lacandona, no los enmendados por el Congreso Zedillista, el fotógrafo y curador asegura que aún hay esperanza para resolver este conflicto.

¿Tiene solución alguna este alejamiento? Yo creo que sí pero es generacional. Viene la nueva generación de jóvenes zapatistas con otra mentalidad, las mujeres sobre todo, que ya empezaron a trastumbos a reconocerlas y sí se va a dar ese cambio para bien, puede ser que se tarde otra generación porque así es la historia, no vemos cambios inmediatos.

¿Dice usted que las mujeres son las que están tomando la bandera del cambio, ¿en qué sentido se ve esto, porque es el sexenio de las mujeres y el año de la mujer indígena donde insertamos este movimiento ahí?

Los que estuvimos en la conmemoración de los 30 años vimos al Ejército Zapatista desfilar el primero de enero de 2024 con un despliegue de tropas y la mayoría eran mujeres jóvenes. No era una demostración bélica, pero sí de organización militar y había miles de jóvenes la mayoría mujeres, jovencitas, de 17 a 20 años, lo podías ver en sus miradas, traían pasamontañas y paliacates, ahí estaban los viejos zapatistas del 90, pero ya no desfilaron ni se presentaron como combatientes”.

¿Que se haya diluido la figura del Subcomandante Marcos también ayudó a quitar trabas políticas o el show que había alrededor? Sí, él mismo se dio cuenta del papel que jugaba y se hizo a un lado, ya no es Marcos, es Galeano, toma el nombre de un combatiente caído y ha tenido ese acierto de hacerse a un lado y colaborar como uno más, para mí es un acierto.

No se pierda la oportunidad de reflexionar usted mismo con estas miradas que Interpelan desde la Selva Chiapaneca este miércoles 25 de junio junto al curador José Ángel Rodríguez, quien compartirá la historia de muchas de las imágenes exhibidas. La expo permanecerá hasta octubre en la Casa de la Primera Imprenta, Licenciado Primo Verdad 100, a un costado del Palacio Nacional.

 

 

Comments are closed.