Guillermo Briseño

GUILLERMO BRISEÑO: INSURRECCIÓN Y POESÍA EN EL TEATRO DE LA CIUDAD

El próximo domingo 30 de noviembre de 2025, el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris será el epicentro de una celebración distinta. No se trata de un homenaje ni de una despedida: Guillermo Briseño, figura imprescindible del rock mexicano, regresará al escenario para ofrecer un concierto con entrada libre que se anuncia como un “terremoto sonoro”.

Ciudad de México, 29 de septiembre (MaremotoM).- A sus 80 años y con 66 de trayectoria, Briseño no mira hacia atrás. Su propuesta es incendiar el presente con un recital de rock y blues crudo, feroz y vivo, acompañado por su banda, las voces de las Sirenas y amigos entrañables que convertirán la velada en un banquete musical sin concesiones. “Esto no es un homenaje y no me estoy despidiendo, simplemente sigo haciendo niveles al andamiaje…”, recita el músico, con esa mezcla de rabia y ternura que ha marcado su obra.

Guillermo Briseño nació entre partituras y acordes. Aprendió piano desde los tres años y, en 1960, cayó bajo el influjo del rock and roll, con referentes como Floyd Cramer y Ray Charles. Tras estudiar Ingeniería Química en la UNAM, integró bandas pioneras como Los Masters, Cinco a priori y Soul Force, junto a Javier Bátiz.

La década de los setenta lo encontró experimentando con el funk en Cosa Nostra, proyecto con el que recorrió Centroamérica y Estados Unidos. Fue en esos años cuando conoció a Robert “Bumps” Blackwell, productor de Little Richard, quien se convirtió en su mentor. Poco después consolidó su voz como solista en espacios universitarios y culturales, y con grupos como Briseño, Carrasco y Flores, responsables del influyente álbum Viaje al espacio visceral (1980).

Guillermo Briseño
Guillermo Briseño nació entre partituras y acordes. Foto: Cortesía

Durante los años ochenta lideró Briseño y el Séptimo Aire, con el que grabó Está valiendo… el corazón (1987), del que se desprendió “Túnel 29”, canción emblemática que retrató la tragedia ocurrida en Ciudad Universitaria. Ese mismo compromiso social lo llevó a componer “A Rodrigo (Un aplauso al corazón)”, dedicado a su amigo Rodrigo González.

La música de Briseño no se limita al escenario. Su lírica, atravesada por la crítica social, el amor y la resistencia, lo ha convertido en un referente cultural. Ha colaborado con figuras como Gabino Palomares y León Chávez Teixeiro y su influencia se refleja en generaciones de músicos que lo consideran un pilar de autenticidad.

En 2006, fundó la Escuela de Música del Rock a la Palabra (EMRP), un proyecto gratuito y público que apostó por formar músicos con conciencia artística más allá de lo comercial. Su discografía abarca desde el blues (Sangre Azul) hasta proyectos sinfónicos como Romeo y Julieta – Escenas Sinfónicas. En 2023, la Lotería Nacional le rindió un homenaje, reconociendo su aporte como cantautor y promotor cultural.

Para la cita en el Teatro de la Ciudad, Briseño estará acompañado por Ángel Rodríguez (bajo), Gabriel Arango y Eduardo Vázquez (batería), Felipe Antonio Souza (guitarra), Leonardo Briseño (guitarra) y las voces de las Sirenas. No será un repaso solemne, sino una celebración brutal de la vida y de la música como grito insurrecto.

“Un concierto así no es un acto de nostalgia, es la confirmación de que el rock no se domestica”, apunta un músico cercano. La expectativa es la de un recital que combine crudeza y poesía, memoria y vigencia, en un gesto de resistencia cultural.

El 30 de noviembre, el piano de Briseño volverá a latir como tambor de guerra en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. No será un homenaje, ni una despedida: será el recordatorio de que el rock, en su forma más pura, sigue siendo un acto de insurrección y de amor.

One Comment

  1. laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaargaaaaaaaaaaaaaaaaaaavidaal maestro briseño memooooooo