Con una propuesta que oscila entre la tradición y la innovación, el menú degustación Nuestra Tradición —de seis tiempos— se erige como una declaración de identidad que honra la historia culinaria del país desde una perspectiva moderna.
Ciudad de México, 13 de agosto (MaremotoM).- Ubicado en la vibrante Roma Norte, dentro del boutique hotel Maison México Roma, el restaurante Octavia es el nuevo escenario donde el chef Jonatan Gómez Luna, galardonado con una Estrella Michelin, despliega su visión de la cocina mexicana contemporánea.
Con una propuesta que oscila entre la tradición y la innovación, el menú degustación Nuestra Tradición —de seis tiempos— se erige como una declaración de identidad que honra la historia culinaria del país desde una perspectiva moderna.
Una de las cosas que más llama la atención en esta comida -que no es exclusivo de este restaurante- es hacia dónde va la comida futura. Ya no se trata de sentirse “opíparamente” lleno (la palabra opíparo siempre nos lleva a una sociedad de posguerra, donde ser gordo, estar sobrealimentado, era la salud), sino de estar alimentado a conciencia y sentir la satisfacción de un estómago no atacado, sino acariciado.

Después de degustar el menú Tradición de Octavia, conviene ir a caminar, aun cuando haya lluvia en la ciudad, andar libremente por las galerías del Palacio de Hierro, comprar alguna que otra oferta y no estar “tan lleno” que no podríamos ni movernos.
El chef: mentor y visionario
Con una trayectoria que se remonta a su emblemático restaurante Le Chique, en la Riviera Maya, Gómez Luna ha consolidado su reputación como cocinero, maestro y mentor. Este año recibió el Premio al Chef Mentor de la Guía MICHELIN México 2025, en reconocimiento a su filosofía basada en la técnica, el respeto por los ingredientes y la disciplina en la cocina.
Este bagaje lo impulsa en Octavia a conjugar la elegancia con la memoria gastronómica, construyendo un relato comestible que conecta pasado y presente.

Octavia se alza dentro de una casona francesa transformada por arquitectos como Javier Sánchez y Aisha Ballesteros, donde la cocina abierta, el uso de madera y tonalidades verdes crean un ambiente que equilibra calidez y sofisticación, además de una gran sencillez. El lujo está en los detalles y en la atención exquisita de los camareros, no hay un lujo que sea agresivo, sino un profundo estado de bienestar y calma, donde se puede pasar toda la tarde
Este escenario es el marco ideal para experimentar una cocina que habla desde lo cercano y lo ancestral, sin perder la fuerza de lo contemporáneo.
Gómez Luna define Octavia como una propuesta de fine dining confort, una experiencia elegante pero acogedora, con servicio refinado, carta de vinos cuidada y maridajes pensados como parte integral de la narrativa gastronómica.
El menú “Tradición”: seis tiempos que reviven memorias
El menú degustación Nuestra Tradición, realza ingredientes mexicanos desde el gesto contemporáneo sin perder la esencia original:
Inicio sorprendente: Una margarita floral y una esfera de cacao rellena de tequila que estalla en boca; a su lado, tartar de hamachi sobre hoja de quelites, seguido por una sorpresa dulce-salada como un cacahuate falso relleno de foie gras y trufa blanca. un entrante: Tomates Oaxaqueños + Caldo Ahumado + Burrata + Quelites: ¡Delicioso!

Reflejos del mar: la costa se presenta en platillos como tartaleta de otoro con sikil pak, ostión con percebes sazonados con lima kaffir y flores de saúco y preparaciones que evocan los sabores costeros mexicanos con elegancia y texturas inesperadas.
Tiempos profundos: aguachile de camarón con nieve de coco y cítricos; escamoles con tuétano y chileatole; mollejas en glaseado de chile morita y chichilo negro, sobre puré de apio nabo. Son platos que conjugan la tradición con refinamientos técnicos y emotivos. Elegí el cordero con puré de garbanzos: otra dimensión.

Final en dulce: una nube cítrica (tipo algodón de azúcar) con yogurt griego y flor de saúco, seguida de un postre con cacao, vainilla, haba tonka y bombones de autor. Yo probé Nuestras Fresas con Crema, un poema creado por Priscilla, la repostera de Octavia. El cierre es luminoso y delicado, prolongando la historia contada a través de los sabores.
En esta propuesta, Jonathan Gómez Luna demuestra que la innovación no implica borrón de memoria. El menú Tradición en Octavia es un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo, con platos que provocan nostalgia pero también admiración por su audacia técnica. La experiencia es un viaje sensorial que honra lo mexicano desde el presente, en clave elegante, cercana y reflexiva.
Octavia nos recuerda que la alta cocina puede ser emocionante sin renunciar a la autenticidad y que el pasado puede iluminar tu camino hacia el futuro.











