Así, entre literatura, futbol y reflexión, Jorge Valdano sigue ocupando un lugar insólito en el balompié contemporáneo: el del pensador que recuerda que un gol también se completa con una palabra y que detrás de cada jugada debería existir una narrativa que dé sentido a la pasión. En la próxima Feria del Libro de Coyoacán, Jorge Valdano será el invitado especial.
Ciudad de México, 24 de agosto (MaremotoM).– Moderado, inteligente, preciso. Así ha sido siempre Jorge Valdano, campeón del mundo con Argentina en México ’86, figura del Real Madrid como jugador y entrenador, pero también un hombre que convirtió el futbol en un territorio de reflexión.
El mismo que, en noviembre de 2020, lloró públicamente la muerte de Diego Armando Maradona, recordando no solo al genio futbolista, sino al amigo entrañable.
En un mundo que muchas veces premia el grito, el exabrupto o la provocación, Valdano representa lo contrario: la serenidad, la claridad de ideas, la confianza en que la palabra puede salvar al futbol de su propio caos. “El futbol es poca cosa sin la palabra”, repite convencido, como si en cada frase necesitara dejar constancia de su obsesión por el lenguaje.
Entre la cancha y la literatura
Valdano es lector apasionado de Roberto Fontanarrosa, Osvaldo Soriano y Stefan Zweig. “La palabra completa al futbol”, sostiene, convencido de que las empresas, los equipos, los grupos humanos, se definen por el diálogo y la discusión.

“Cuando la gente discute, polemiza y hasta se pelea, termina purificando los problemas”, explica, en una defensa del vestuario como lugar de fricción, de debate y, en última instancia, de crecimiento.
Ese mismo amor por la palabra lo llevó a recordar que su primer contacto con el futbol no fue la cancha, sino la radio y las páginas de El Gráfico. “Yo no vivía en Buenos Aires. Mi primer partido profesional lo vi con 17 años. Hasta entonces el futbol me entró a través de la voz victoriosa de la radio”.
Si algo diferencia a Valdano del resto de los actores del futbol contemporáneo es su fe en el consenso. Incluso en su recordado desencuentro con José Mourinho, cuando ambos coincidieron en el Real Madrid, el argentino intentó dialogar: “Soy muy amigo del consenso, del diálogo y busqué a Mourinho para poder hablar, pero no fue posible. Supe que le pasaba algo conmigo, pero nunca descubrí qué era. Creo que encontró en mí a una persona que no lo seguía ciegamente en todo lo que él pretendía. Finalmente tuve que irme del Real Madrid”.
Una salida elegante, pero también digna. Valdano, fiel a su estilo, evitó el escándalo, aunque no dejó de reconocer lo doloroso de ese episodio en su carrera como directivo.
Un sobreviviente
Valdano habla con la serenidad de quien estuvo cerca de la muerte. En 2006 sobrevivió a un accidente de helicóptero en Lomas de Chapultepec. “La vida tiene más color, porque uno se entera de que es un bien que un día se pierde. Cuando caí en la cuenta de que todavía había camino por delante, ya no me quedo sin decir nada”, confiesa.
Desde entonces, asegura que valora lo pequeño: los afectos, los ratos de paz, la importancia de decir lo que siente en el momento oportuno. Quizás por eso ha sabido convertirse en un referente no solo del futbol, sino de una filosofía de vida que lo emparienta con pensadores más que con estrategas deportivos.
El amigo de Maradona
Su relación con Diego Armando Maradona estuvo marcada por la complicidad y el cariño. En una ocasión, Maradona, cansado de no poder localizarlo por teléfono, le dejó un mensaje en el contestador: “Che, Valdano, ¿quién te creés que sos, Maradona, que no contestás el teléfono?”. Valdano lo recuerda con una sonrisa melancólica: “Ahora ya no me llama”.
Esa mezcla de humor y nostalgia lo acompañó cuando, con lágrimas en los ojos, despidió a su compañero de epopeya en el Mundial del ’86. Fue uno de los momentos en que la coraza del hombre equilibrado se rompió para dar paso al amigo, al cómplice, al argentino que compartió con Diego una de las mayores glorias deportivas del país.
El hombre que completa el futbol
Sin redes sociales, sin estridencias, Valdano ha hecho del lenguaje su territorio. “Hay mucha gente que confunde el silencio con la paz. Para mí, el silencio en las organizaciones solo hay que confundirlo con la muerte”, sentencia.
Así, entre literatura, futbol y reflexión, Jorge Valdano sigue ocupando un lugar insólito en el balompié contemporáneo: el del pensador que recuerda que un gol también se completa con una palabra y que detrás de cada jugada debería existir una narrativa que dé sentido a la pasión.
En la próxima Feria del Libro de Coyoacán, Jorge Valdano será el invitado especial.











