“Me gusta mucho dar énfasis en las expresiones de los personajes. Los ojos a veces miran al lector es algo que le copié a Quino. Me doy cuenta que me gusta mucho jugar con las miradas de los personajes”, agrega.
Ciudad de México, 1 de marzo (MaremotoM).- Camila es una chica a quien la sola palabra “feminismo” le da mucha flojera. Se sabe con los mismos derechos y oportunidades que los chicos y no cree que haya necesidad de seguir hablando del tema. Un día, sin embargo, llegan a su vida varias amigas que le ayudarán a tomar consciencia de toda la lucha detrás de los derechos que las mujeres han ganado y de lo mucho que falta todavía por pelear. De todas las lecciones que reciba, la más importante para Camila es que nunca es tarde para empezar a cambiar.
Esa es la sinopsis del nuevo libro de la ilustradora Valeria Gallo, editado por Nube de tinta. Tiene, cómo no, un discurso creativo que la hace distinta en una profesión que según ella tiene mucha cabida en Internet y en las redes sociales, no así en los libros.

Hay muchas ilustradoras que vienen desde el principio del siglo pasado. Entre ellas está la argentina Maitena, nacida en 1960, las ilustradoras francesas que han creado legión desde mediados del siglo pasado, pero aquí en México no es tan usual que una chica que dibuja, también piense y también posea, como dice Valeria Gallo, “un discurso creativo”.
Lo cierto es que después de En sus zapatos (Océano), donde el padre de un alumno se vestía con ropa de mujer y ahora con este libro dedicado al feminismo, Valeria no sólo dibuja, sino que también piensa y trae al dibujo femenino una vía para comunicar y esparcirse.
ENTREVISTA EN VIDEO A VALERIA GALLO
“No soy la única, hay muchas mujeres haciendo cosas maravillosas. María Herrero es una autora española, es un ejemplo. Es menor que yo y habla de este miedo que tuvimos en épocas pasadas de ser mujer”, afirma Valeria Gallo en entrevista.
“Yo siempre digo que he tenido mucha suerte. Si te metes a Instagram vas a ver a muchas chicas jóvenes autopublicando cosas maravillosas. Cuando hablamos de la autobiografía sacamos cosas que tienen que ver con las mujeres. Creo que la comunicación visual es súper poderosa”, agrega.
“Los editores son fundamentales en los libros. Soy demasiado autocrítica y me sirve mucho tener una guía. Sigo creyendo que es un papel importante”, expresa esta ilustradora y cuentista que ha elegido a Camila como la protagonista de Feminismo.

“Hablo de donde viene el feminismo. El personaje es más antiguo que meto en la novela es Christine de Pizan, la primera escritora freelance de la historia. Ella es de la Edad Media. Se me hace muy interesante hacer ese recorrido, no es cronológico ni están todas las que deberían, pero sirve de guía a las nuevas lectoras. Cami, el personaje, comienza a desdeñar el feminismo, dice que es aburrido”, afirma.
¿Es traicionar a la historia feminizar a las mujeres de antaño? Es algo que le preguntamos a Valeria.
“Una de las mujeres que meto en la novela es Louise Bourgeois, una artista visual francesa, que se convirtió en ícono feminista, muy a su pesar. Ella no se asumía como feminista, pero las chavas de los ’70 la adoptaron como un ícono. Frida Kahlo, que la critican mucho, por su amor a Diego. A mí me parece muy interesante ver el pasado con los ojos que tenemos ahora. Podemos decir era feminista, aunque ella no se asumiera. Son mujeres que marcaron pautas en muchos sentidos.”, manifiesta.
Los dibujos tienen cierta cuadratura, tienen cierto contexto en los que Valeria Gallo las ubica. “El Doctor Alderete dice que el estilo es repetir el mismo error. Me encantó esa definición. Aunque no quiera me siguen saliendo los mismos monos. Claro, he madurado en el dibujo. Fue un proceso muy bonito, escribir diálogos me gustó mucho, me sentí muy cómoda, pero siempre disfruto mucho la parte gráfica”, afirma.
“Me gusta mucho dar énfasis en las expresiones de los personajes. Los ojos a veces miran al lector es algo que le copié a Quino. Me doy cuenta que me gusta mucho jugar con las miradas de los personajes”, agrega.











