Pablo D'Ors

La historia habla de los grandes personajes y la novela de los héroes anónimos: Pablo D’Ors

Ha llegado a la Feria del libro proveniente de Monterrey, donde ha dirigido a un grupo formado por 4 mil personas, que han sido su público en el norte y aquí presenta su nuevo libro de cuentos Los contemplativos.

Guadalajara, Jalisco, 27 de noviembre (MaremotoM).- La llegada de Pablo D’Ors a la 37 Feria Internacional de Guadalajara hizo pensar en las buenas novelas filosóficas y de luz interior, como seguramente le gustaría al nieto del filósofo Eugenio D’Ors que las llamáramos.

No tiene una actitud ofensiva contra la literatura que se lee ahora, pero al mismo tiempo trata de ver, de mirar, de atender todas esas cosas en las que no nos fijamos, para tratar de transformarnos a través de un libro. Es esa la luminosidad que quiere Pablo D’Ors: un rayo que nos atraviese el espíritu y que nos transforme para siempre.

Es sacerdote, escritor y fundador de la red de meditadores Amigos del desierto, así como de Tabor, un proyecto de monacato secular. Su obra literaria, agrupada en trilogías y en proceso de reedición por parte de Galaxia Gutenberg, ha sido traducida al italiano, alemán, portugués, inglés, francés, polaco y catalán.

Ha publicado once títulos: una colección de relatos, dos ensayos y ocho novelas. Su aclamada Biografía del silencio ha superado los 150.000 ejemplares, convirtiéndose en un auténtico hito del ensayo contemporáneo. Su última novela, Entusiasmo, ha consolidado su trayectoria en el panorama de las narrativas hispánicas.

El estupor y la maravilla, editado originalmente en el 2007, es su novela más contemplativa. En la actualidad, Pablo d’Ors, dedicado exclusivamente al ministerio del silencio y de la palabra, imparte por todo el mundo conferencias y retiros de meditación.

Pablo D'Ors
Editó Galaxia Gutenberg. Foto: Cortesía

Ha llegado a la Feria del libro proveniente de Monterrey, donde ha dirigido a un grupo formado por 4 mil personas, que han sido su público en el norte y aquí presenta su nuevo libro de cuentos Los contemplativos.

Con tanto humor como lirismo, con tanta ligereza como profundidad, en Los contemplativos se tratan las grandes cuestiones del autoconocimiento y del crecimiento personal: el cuerpo, el vacío, la sombra, la contemplación, la identidad, el perdón y la vida cotidiana. Un tratado narrativo de espiritualidad con un extraordinario potencial de transformación. Un artefacto literario que, con la inconfundible marca personal de Pablo D’Ors, inaugura lo que bien podría llamarse una literatura de la luz.

​La gente que pasa sin que uno se dé cuenta tiene una gran influencia sobre el otro. “Yo suelo decir que la historia habla de los grandes personajes y la novela de los héroes anónimos. Esa es la particularidad. Las grandes novelas son historias de vida cotidianas”, afirma Pablo D’Ors en entrevista en la FIL.

“La vida está llena de historias y lo que hace la posibilidad de contarlas es la mirada del autor. Toda esa corriente de profundidad humana que merece tener el foco y la atención”, agrega.

Pablo D'Ors
Los personajes repercuten sobre mí. Foto: FIL/Natalia Fregoso

“Los personajes repercuten sobre mí. He escrito para que las personas vean que a nuestra vista pasan muchas cosas y que no las descubrimos. Lo que uno experimenta cuando hace la aventura interior es lo que he intentado contar en Los contemplativos. El primer relato es el cuerpo, el segundo el vacío, lo tercero es la sombra y así sucesivamente…Es un libro orgánico, tiene un sentido, es relatar qué nos pasa por dentro”, expresa.

Pablo no critica la primera persona, pues “hay tres de mis grandes libros que están escritos así, pero para eso el autor tiene que encontrar una voz, con la que puedes tener una mayor o menor identificación. Hay que ver de todos modos qué es lo que te inspira, si un personaje o una historia. Depende de donde bebas la inspiración”, afirma el afamado escritor.

En Los contemplativos (Galaxia Gutenberg) no es sólo la anécdota, sino el verse reflejado en la historia y lograr una transformación. En mi caso, por ejemplo, después de leer el primer relato me dieron muchas ganas de hacer taichi.

“Creo que escribimos para encontrar un álter ego. Para encontrar un modelo de identificación. Si realmente conseguimos que leyendo una historia uno quiera transformarse, la ficción pasa a la vida de la gente y eso es maravilloso”, dice.

“Estos no son relatos morales en primera instancia, sino que son espirituales y morales luego. Estas ancianas que hacen taichi le revelan al narrador la posibilidad de encaminarse hacia la luz, el deseo de caminar hacia la plenitud es moral, ¿cómo puedo llegar a ser mejor?”, explica.

Carecer de una moral en estos días es “porque vivimos en la superficie”, admite.

“Lo verdaderamente verdadero te lleva al bien y a la belleza”, afirma.

Comments are closed.