La novela se ubica en el tercer cuarto del siglo mexicano, que coincide también con el descubrimiento de las minas en California. Una parte de la novela de la juventud de John Stevens está ubicada en ese contexto muy cinematográfico. Entonces, el espejeo con el género western fue inevitable. Es parte como del imaginario colectivo.
Ciudad de México, 3 de febrero (MaremotoM).- Vals para lobo y pastor (ERA) es la novela del premiado poeta Ernesto Lumbreras. En ella trata el tema religioso y narra unos estados de violencia atribuidos al catolicismo, que por poco no se igualan con la violencia demostrada por los islamistas radicales o los sionistas asesinos.
Pone la localidad de Ahualulco de Mercado, una pequeña población de Jalisco, cuando la furia colectiva cayó sobre un joven pastor protestante. “Este episodio casi olvidado es la base de Vals para lobos y pastor, novela en la que Ernesto Lumbreras lleva a cabo la reconstrucción de una vida y una época que, aunque parecen lejanas, mantienen una estrecha relación con las de nuestros días”.

“Originario de Gales, huérfano de padre desde los cinco años, John Luther Stephens emigra con su madre a Estados Unidos en una embarcación que transporta esclavos. Adolescente, al sentir que la Guerra Civil se aproxima decide viajar a California, donde aprende a ser gambusino. Tras sus primeros encuentros amorosos y varios hechos sangrientos motivados por la búsqueda de oro, se enamora de la hija de un ministro protestante, trabaja en la iglesia y consigue redimir sus pecados. Al ordenarse pastor, lo envían a Jalisco, México, donde se enfrenta con el odio de quienes consideran indeseable su religión”, dice la contraportada.
“Dos de los asesinos materiales, eso no lo comento en la novela, lo comento en el documento histórico, eran los cabecillas de los pueblos indígenas que estaban negociando la venta de sus terrenos a los hacendados de la región. Entonces, sí, el mundo de las marionetas tiene un elemento fantástico que se desarrolla en la novela, pero también y creo que lo leyó muy bien Germán Montalvo, al diseñar esa silueta en la portada del libro, los que realmente dicen con qué pensar cuando te levantas, con qué pensar cuando te acuestas”, afirma Ernesto Lumbreras en entrevista.
Ernesto Lumbreras es poeta, ensayista y crítico de arte. Premio Poesía Aguascalientes por Espuela para demorar el viaje (1992) y Premio Mazatlán 2020 y Premio Iberoamericano Ramón López Velarde 2021 por Un acueducto infinitesimal. Ramón López Velarde en la Ciudad de México 1912-1921. Entre sus libros de ensayo se encuentran La mano siniestra de J.C. Orozco (2015), Oro líquido en cuenco de obsidiana. Oaxaca en la obra de Malcolm Lowry (2015) y El vidente amateur. Nociones elementales de la materia poética (2021).
–También está la v de venganza, la de la mafia, que funciona muy bien en la novela mexicana
–La novela se ubica en el tercer cuarto del siglo mexicano, que coincide también con el descubrimiento de las minas en California. Una parte de la novela de la juventud de John Stevens está ubicada en ese contexto muy cinematográfico. Entonces, el espejeo con el género western fue inevitable. Es parte como del imaginario colectivo.

–Un lector fanático de Camilo José Cela, el Cristo versus Arizona…
–Claro, mi novela no tiene nada de barroca. La fiesta del lenguaje, que es lo de Cela, pero también es una novela de western donde el tema de la venganza tiene que ver ahí, ¿no? Entonces hay una elección de vida, otra encrucijada que tiene mi personaje, que eso ya es punto de mi invención. Mis referencias históricas solamente tenían la fecha de nacimiento de Stephen, sus estudios en la escuela congregacional en San Francisco y su martirio en México. ¿Dónde pasó la infancia? ¿Dónde pasó la juventud?
–¿Qué expectativas encontraste o qué juicio encontraste en algunos lectores?
–Pues mira, la novela comienza a circular, pero ha habido muy buenas respuestas. Algunas de esas lecturas me han confirmado tentativas como autor. Por ejemplo, hablaban de ciertos guiños de novela de entrega, novela de folletín. Sí, la estructuración de capítulos breves. Apuntaban lecturas más o menos en la época que escribía el libro, Las aventuras de Pinocho, de Collodi, que fue una novela por entregas en un periódico para niños. Es un libro breve, un libro de una aparente verticalidad.
Vals para lobos y pastor es un relato histórico con una cadencia musical sostenida de principio a fin, que despierta el interés y la pasión de una novela de aventuras cuya lectura es imposible de detener.











