Hiram Ruvalcaba

La vida en general es grosera con las infancias: Hiram Ruvalcaba

Me da mucho gusto haber vuelto al cuento, porque cuando uno escribe su primera novela, pasa esta como vorágine de que sigue otra y sigue otra. Tengo como un proyecto  muy ambicioso de mi propia literatura, en donde ciertamente el cuento tiene que seguir apareciendo.Sigo como tratando de abordar temas de manera cuentística y pues siempre he tratado de que los cuentos que sacan a la luz salgan de la mejor forma posible.

Ciudad de México, 9 de abril (MaremotoM).- Hiram Ruvalcaba aparece como un nuevo representante de lo que podríamos decir narrativa negra o mejor la historia de nuestra sociedad a través de los hechos de sangre. Cómo a partir de esos hechos muchas veces inenarrables, la sociedad mexicana se descompone. Es un escritor con mucha crudeza y al mismo tiempo con mucha ternura. Como buen joven y como buen adicto a lo que hace, piensa que con la literatura va a cambiar algo. No lo dice, pero lo piensa.

Estuvo en la Casa Universitaria del Libro, dando una entrevista, de la que extractamos esto:

–Hiram Ruvalcaba, ha llegado Los inocentes, editado por ERA y creo yo que es un libro mucho más humanista, que obviamente relata delitos, relata crímenes absurdos y terribles, pero al mismo tiempo tiene como una mirada mucho más profunda sobre las víctimas

–¿Lo sientes así? Debo decir que mi preocupación en este libro está enfocada en la infancia. De hecho, el título tiene que ver con esa inocencia que le robamos a la niñez, demasiado pronto, por diversas cuestiones, por violencia, por problemas familiares, por situaciones que están en el viaje de ellos. La vida en general creo que es grosera con las infancias. Entonces, me parece que el hecho de hablar de este tema para mí es un gatillo muy sensible, a mí me preocupa mucho la situación de las infancias en México, porque como he venido cantando la cantaleta desde hace algunos años, somos un país de hijos abandonados, somos un país donde la mitad de los hogares no tienen una figura paterna, donde hay muchísimos casos registrados de pornografía, de prostitución infantil, maltrato infantil de todos tipos, hay una creciente y preocupante ola anti niños en México. Hay muchos temas alrededor de la infancia que me parece que son preocupantes. Tú hablas de humanismo, yo considero que me he dedicado muchos años de mi vida a las humanidades, hice un doctorado en humanidades también y me preocupa la deuda histórica que tenemos con las víctimas infantiles y que seguimos reproduciendo e incrementando todos los días.

Hiram Ruvalcaba
Retratado por la Feria Internacional de Guadalajara. Foto: Cortesía FIL

–Ahora, una de las cosas, yo soy mucho más grande que tú y desde mi infancia escuchaba este abuso sobre los niños, y pensaba yo que cuando fuera grande, ese abuso iba a terminar y sin embargo aumentó

–El problema real con el abuso infantil y el tema por el cual no veremos fin a esto, es que existe una desconexión muy importante entre la sociedad y los sectores vulnerables de la sociedad. Esto afecta a todo lo vulnerable, indígenas, migrantes, mujeres y los niños principalmente. ¿Por qué? Porque no consideramos que el cuidado de los migrantes, el cuidado de los indígenas, el cuidado de las mujeres, el cuidado de los homosexuales, que eso tenga pertinencia con nuestras vidas. Nos han enseñado que todo aquello que no produce de manera inmediata algo económico no puede ser considerado trabajo y no puede ser considerado algo de relevancia. A los 10 años, a los 9 años ya les están pagando para que estén de halcones, a los 12 o 13 años les pasan su primera pistola, a los 14 años ya mataron a su primera víctima. Y esto es un registro histórico a nivel global, también. Si uno piensa en las guerrillas que ha habido, por ejemplo, en la zona de Tanzania, donde estaba Costa de Marfil, Ruanda, todos estos lugares, pues ¿quiénes eran los guerrilleros? Eran niños también.

–Dices que aquí hay una ola antiniño, pero también siento que muchas personas que no podrían ser padres o no quieren

–Bueno, cuando yo digo antiniños, no me refiero a la gente que decida no tener niños. Me parece una decisión muy respetable y muy responsable también, por lo que acabas de mencionar. Cuando yo digo antiniños, me refiero a gente que, de plano, dice, yo no voy a lugares donde hay niños, porque qué horror, lidiar con ellos. Eso es lo que yo creo, que es ser antiniños. Tú puedes decir, no quiero tener hijos, pero cuando veo un niño en la calle jugando, me acerco y trato de jugar con él, loco, de verdad, le sonrío. Eso me parece que es una actitud sana hacia las infancias, porque finalmente las infancias están aprendiendo a convivir.  Mira, sobre el tema que mencionas de la paternidad, es un asunto muy complejo, es un asunto muy difícil. Yo estoy a favor del aborto, porque me importan las infancias. Y me parece que los niños que llegan al mundo en situaciones de vulnerabilidad, padres que se drogan, padres maltratadores, padres abusadores, padres que los prostituyen, ¿para qué los traen? ¿Para qué traer esas infancias al mundo? Me parece monstruoso vivir en una sociedad que fuerce a dos morros pendejos, porque eso es lo que eran, unos morros de 15, 16 años, 17, 20 años, si tú quieres, a tener un hijo que no van a poder mantener o que no quieren mantener. Porque eso es lo que propicia el abandono.  

–Es un libro que además homenajea la literatura, son cuentos absolutamente muy bien escritos, teniendo en cuenta que vienes además de estar premiado…

–El estilo del libro es misterioso. Y es inexplicable. A mí me gusta mucho el material que estoy presentando en Los Inocentes. Algunos cuentos habían aparecido en otras colecciones, la mitad de los cuentos son inéditos y me pareció que cuando estaba conformando la colección que iba a componer este ejemplar, trataba de que hubiera una unidad temática, pero también que hubiera una intencionalidad. Es la misma que he tenido, me parece, a lo largo de mi otra obra, que es explicar esto es lo que yo veo que hay en el mundo y esto es lo que me parece que es importante que discutamos. Prostitución infantil, descomposición social, descomposición familiar también, por supuesto, marginalidad…

Hiram Ruvalcaba
Todo pueblo es cicatriz, la gran novela premiada del año pasado. Foto: Cortesía

–El año pasado, con tu libro anterior, ganaste dos premios, uno en Amazon y el premio de novela negra. Cerraste el año con dos grandes premios y al mismo tiempo pensaba vimos en ti, en principio, a un excelente narrador

–Te agradezco mucho las amables exageraciones. Uno trata de hacer lo mejor que puede con las herramientas que tiene.  Me da mucho gusto haber vuelto al cuento, porque cuando uno escribe su primera novela, pasa esta como vorágine de que sigue otra y sigue otra. Tengo como un proyecto  muy ambicioso de mi propia literatura, en donde ciertamente el cuento tiene que seguir apareciendo.Sigo como tratando de abordar temas de manera cuentística y pues siempre he tratado de que los cuentos que sacan a la luz salgan de la mejor forma posible.

–Fabio Morábito acaba de ganar precisamente con un libro de cuentos, Jardín de Noche, el Premio Nacional Mazatleco.

Mencionaste a Fabio Morabito. Él me parece que es uno de los grandes defensores del cuento en nuestro país. Esta colección que hizo para el Fondo de Cultura Económica es bellísima, el de cuentos populares mexicanos, que me parece que lo publicó Siruela primero y luego se lo trajo el Fondo en un acto de lucidez. Entre mis influencias, que siempre menciono, está Eduardo Antonio Parra. Es el gran narrador mexicano de nuestros tiempos. Leo con mucho gusto también autores un poco más jóvenes, como Antonio Ramos Revillas, que tiene esta nueva novela de Playa Bagdad. Por supuesto leo a Cristina Rivera Garza, es una autora que me ha impactado mucho recientemente. Cuando publicó El invencible verano de Liliana, aprendí mucho. En México me parece que hay una buena cepa de narradores nacidos en los 70, 80. Ahorita estoy muy emocionado con Alfonso López Corral, un escritor sonorense.

Comments are closed.