LECTURAS | Voces en la sombra, de Beatriz Rivas
Beatriz Rivas lo ha vuelto a hacer de nuevo, tejer una trama a lo largo de la historia y construir un tejido por donde mirarse las mujeres, por donde saberse hablados los lectores y al mismo tiempo edificar una estructura que sostenga toda su literatura.
Guadalajara, Jalisco, 25 de noviembre (MaremotoM).- La escritora Beatriz Rivas ha traído a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara su nueva y esperada novela Voces en la sombra (Alfaguara). Aquí se preguntará ¿Cómo se puede adorar tanto a alguien sin perder la cordura? ¿Es posible salir inmune de este tipo de pasiones? Beatriz Rivas engarza las dos historias para poner sobre la mesa las posibles consecuencias de una incondicional entrega al amor.
Beatriz Rivas lo ha vuelto a hacer de nuevo, tejer una trama a lo largo de la historia y construir un tejido por donde mirarse las mujeres, por donde saberse hablados los lectores y al mismo tiempo edificar una estructura que sostenga toda su literatura.
Las historias de la autora son increíbles, no sólo por la destreza que tiene para narrar, sino también por la gran investigación que hace sobre sus personajes. Beatriz dice siempre: mis personajes. Pocos autores como ella se dedican -me recuerda siempre a Laura Restrepo, que dice entre otras cosas que hay un momento en que los personajes escriben la novela- a esas criaturas que ella va inventando para la novela. Claro, nunca esos personajes escribirán el texto, porque Beatriz es como nuestra súper heroína que todo lo controla. En ese mandar hacia un texto definido, Rivas se ha convertido en una escritora muy talentosa.

Cada vez que me encuentro con algún lector me dice: no te imaginas quién me gusta, Beatriz Rivas. Y así se van multiplicando los lectores de una autora que sin quererlo a veces es víctima de los prejuicios. En ciertas oportunidades, veo algunos premios y me digo: ¿Por qué Beatriz no se ha presentado?
Tiene para sí una gran cantidad de lectoras y en esa popularidad a veces se acomoda y no va más allá. Pero, a no dudarlo, esta, Voces en la sombra, es una gran novela de Beatriz Rivas.
La presentación será el 27 de noviembre, en el salón 2 y los acompañantes de Beatriz serán Jorge F.Hernández y Mónica Lavín.
Después de leer Voces en la sombra uno rescata la relación de los amantes, que es demasiado importante en la vida de algunos hombres. “No hace falta incentivar las relaciones fuera del matrimonio. Siempre fueron así, pero nadie habla de eso. Lo chistoso es que realmente el tema no era el amante, sino que buscaba a Juliette Drouet, la amante de Víctor Hugo durante 50 años. A los dos días, me encontré un libro sobre Francois Mitterrand y su vida amorosa. Me resistí a escribir sobre estas historias durante seis meses”, afirma Beatriz Rivas en entrevista.

“Fueron hombres muy importantes en la vida de ambas mujeres. Cuando Mitterrand asume la presidencia, el Estado le da un departamento y él vive ahí con su amante y su hija. Fueron mujeres muy influyentes en la vida de estos dos hombres. No sé cuántas veces Juliette copió Los miserables, cuántas veces fue la consejera sobre el lenguaje, le da consejos y hasta se atreve a cambiarle alguna palabra de la que cree que no está bien”, afirma.
“Cuando murió Juliette Drouet, Víctor Hugo no escribe más”, agrega.
Lo que la impresionó de estas dos historias es el tiempo que duraron ambas en esa relación de amante. “Lo que traté es que las esposas estuvieran disimuladas, porque no hablaba de ellas. En los últimos capítulos es la conversación imaginaria entre Danielle Mitterrand y Mazarine Marie Pingeot, la hija ilegítima de Francois Mitterrand. Me costó mucho ese capítulo. A Danielle le gustaba mucho la política y fue una mujer brillante”, dice.
“Tanto Danielle como Francois tenían el ojo alegre, sabía ella que estaba Anne Pingeot, con quien su esposo había tenido una hija a la que adoraba y fue muy discreta. Eso sí, Danielle era la primera dama”, afirma.
Aquí pasamos el primer capítulo de estas historias donde Francia también era un país discreto y donde no se sabían las cosas que no interesaban para el desarrollo del mandatario. Otros tiempos.











