Entrevistar a Juan es en cierto modo entrevistarse a uno mismo. Sus canciones han recorrido la vida de uno y en ese sentido no tiene tanto que ver con que un fan realice la entrevista, sino traspasar un poco esa experiencia personal y hacerla relativamente interesante para el lector.
Ciudad de México, 13 de abril (MaremotoM).- Entrevistar a Juan Carlos Baglietto es hacerlo a la esencia y a la historia del rock nacional. Es al mismo tiempo pensar en el presente, donde el cantante, después de 40 años de actividad, sigue haciendo “intervenciones” en las canciones que interpreta junto a Lito Vitale, de una generación más reciente, pero al mismo tiempo de notable presencia en la música argentina.
Ambos, con ese dúo que ya lleva más de 30 años, vendrán a México, donde tocarán el martes 7 de mayo en Sala Forum Puebla y el miércoles 8 de mayo a las 20 horas en Central Granada, ubicado en Lago Tanganica 67, Granada, (Polanco).
Entrevistar a Juan es en cierto modo entrevistarse a uno mismo. Sus canciones han recorrido la vida de uno y en ese sentido no tiene tanto que ver con que un fan realice la entrevista, sino traspasar un poco esa experiencia personal y hacerla relativamente interesante para el lector.
ENTREVISTA A JUAN CARLOS BAGLIETTO (Escucha)
Son muchas las historias, los grupos, las bandas, los instrumentos importantes para destacarle a Baglietto y comenzamos precisamente si México es comenzar de cero, como ha dicho su colega y compañero Lito Vitale.
“Seguimos teniendo ganas después de tantos años. Con Vitale son 33 años que venimos tocando juntos, a pesar de que nos tomamos algunos tiempos para seguir haciendo nuestros proyectos personales. Somos ahora el cuarteto Vitale/Baglietto, porque somos dos de cada apellido”, afirma Juan Carlos Baglietto en entrevista.
“Nos sigue dando mucho gusto tomar estos desafíos. Volver a un lugar y tratar de conquistar al público de cada lugar. Arrancamos casi de cero, pero con el mismo impulso”, agrega.

Dice que no canta igual, sino que canta mejor cuando le decimos un piropo.
“No es pedantería. Yo he dejado de fumar en 1996 y eso me ha ayudado mucho con la voz. Llevo también una vida más ordenada y creo que es una cuestión genética. No he bajado el registro y eso me permite cantar aquellas canciones que grabé hace 40 años en la misma tonalidad”, afirma.
Baglietto ha hecho una carrera de cantante en el rock argentino, algo que no es común en el rock. “Entre otras cosas yo soy básicamente cantante. Cada uno asume roles en el rock empecé a grabar como cantante, a pesar de que soy instrumentista y también compongo. Mi carrera fue en esa dirección e hice un poco de gimnasia, de ejercicio, de eso, que me ha ido permitiendo mejorar como intérprete. La misión real de un tipo que se sube al escenario es ser un transmisor de lo que tiene para decir”, expresa.
“Yo transmito una idea y a eso me dedico”, agrega.
Él dice que canta tango, pero que no viene del tango, sino del rock y a todas sus vivencias.
“Mira, el tango es la música que tanto Lito como yo escuchamos desde que éramos chicos. Yo canto tango desde hace muchísimos años, un poco como acto de complicidad con mi padre. A la hora de elegir música, elegimos el rock, pero esa música que nos alimentó siguió vigente. Decimos: Yo también soy esto, que mamé de chico. No trato de mimetizarme ni parecer lo que no soy. No soy un cantante tanguero como los cánones, canto los tangos que me cuadran. Nosotros, con Vitale, hemos incursionado con el tango que tiene que ver con el rock, pero que tiene también que ver con que nosotros entendemos que debemos hacer con esta música”, afirma.
“Tengo que lograr que la gente se sensibilice con lo que canto. Hemos colaborado a que gente joven se acerque al tango. Creo que hemos aportado un grano de arena. De la misma manera que hacemos folclore sin acercarnos a lo que hacen los folcloristas tradicionales. Sin restarle valor a lo que ellos hacen. Respeto para los folcloristas tradicionales, pero nosotros hemos elegido otro camino”, agrega.
Precisamente, “Piedra y camino”, ejecutado por Vitale y Baglietto, agrega cosas nuevas a la composición de Atahualpa Yupanqui. Como le pasaba a Camarón de la Isla, que le decían que cuando él cantaba había una nueva canción.
“El papá de Lito Vitale, Donvy, decía que nosotros “interveníamos” las canciones y creo que algo de eso hay. Les damos nuestra impronta. Cuando decidimos abordar una canción que no hicimos, enseguida nos damos cuenta de si puede funcionar para nosotros o no. Si no le podemos aportar nada, no la hacemos. Sentimos que tenemos que aportarle algo a la obra, darle una mirada un poco distinta”, afirma.
Una última pregunta al hombre comprometido con la realidad. ¿Qué piensa de Argentina y del mundo?
“Hay una cosa muy complicada en Medio Oriente. Donde entiendo que son todos malos. No hay buenos ni malos ahí. Estamos bastante entretenidos con nuestra realidad cercana también. Por supuesto no coincido con las cosas que hace o dice nuestro actual presidente (Javier Milei). Las cosas son factibles de mejoría y no se trata de tirar todo por la borda. Es un poco de petulancia de entender que todo lo que pasó hasta ahora estaba mal. No es así. Hay muchas cosas que funcionaban bien, desde lo cultural, desde el cine, de la música. Hay cosas que son salvajadas, cosas que son para la tribuna. Nosotros seguimos trabajando más allá de los vaivenes”, afirma.











